Carlos Alcaraz y Novak Djokovic no solo disputarán este domingo la final del Abierto de Australia. En Melbourne, en la madrugada de este domingo en Colombia, ambos se juegan un lugar privilegiado en la historia del tenis. El español puede convertirse en el jugador más joven en conquistar los cuatro títulos del Grand Slam; el serbio, en el máximo ganador de torneos “grandes” de todos los tiempos, con un inédito 25º trofeo. El partido está programado para las 3:30 a. m., hora colombiana, con TV de Disney+ Plan Premium.
Para Djokovic, a sus casi 39 años, el reto es mayúsculo. Está a un solo partido de romper el empate histórico con Margaret Court y de consolidarse, para muchos sin discusión, como el mejor tenista de todos los tiempos. Sin embargo, el último obstáculo vuelve a ser Carlos Alcaraz, el mismo rival que en los últimos años le ha frustrado varias veces ese sueño. El español lo venció en las finales de Wimbledon de 2023 y 2024 y también lo eliminó en las semifinales del US Open de 2025.
Carlos Alcaraz. Foto:AFP
Djokovic llega a su 38ª final de Grand Slam, la undécima en Melbourne, un escenario que domina como ningún otro y donde ha ganado las diez finales que disputó. Pero la presión no le es ajena. Ya vivió una situación similar en el US Open de 2021, cuando estaba a tres sets de completar el Grand Slam en una temporada y terminó cayendo con claridad ante Daniil Medvedev.
Novak Djokovic Foto:EFE
Experiencia contra juventud
El duelo presenta un contraste evidente. Djokovic aporta una trayectoria incomparable, forjada durante dos décadas de rivalidad con Roger Federer y Rafael Nadal, mientras que Alcaraz representa la energía, el descaro y la ambición de una nueva generación que ya no le teme al mito. Además, el serbio llegará con menos tiempo de descanso que su rival, algo que él mismo reconoció tras su épica victoria en semifinales ante Jannik Sinner.
Novak Djokovic Foto:EFE
“Espero tener suficiente energía para pelear punto a punto y después, que Dios decida…”, dijo Djokovic, consciente del desgaste acumulado. Aun así, el número uno del mundo se apoya en su fortaleza mental y en una motivación extra: responder a quienes ya lo veían cerca del retiro. “Muchos expertos deseaban que me retirara. Eso me dio fuerzas para demostrar que estaban equivocados”, aseguró.
El hambre de hacer historia
Desde el punto de vista físico, Djokovic ha tenido un camino relativamente más benigno en las rondas finales. En octavos avanzó sin jugar por la retirada de Jakub Mensik y en cuartos disputó poco más de dos sets antes del abandono de Lorenzo Musetti. Alcaraz, en cambio, tuvo que sobrevivir a una durísima semifinal ante Alexander Zverev, que se extendió a cinco sets y casi cinco horas y media, en un partido marcado por calambres y problemas físicos del español.
Pese a ello, Alcaraz está a un paso de una hazaña histórica. Con 22 años y 272 días, puede convertirse en el tenista más joven en ganar los cuatro Grand Slam, tras sus títulos en Roland Garros, Wimbledon y el US Open. Su principal aval es una resiliencia fuera de lo común: ha jugado 16 partidos a cinco sets en su carrera y ha ganado 15, una estadística que refleja su capacidad para competir hasta el límite.
Carlos Alcaraz, atendido en Australia Foto:AFP
“Cada vez que nos enfrentamos, jugamos por la historia”, resumió Djokovic. Y esta final, en Melbourne, no será la excepción.
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*Este artículo fue reescrito con ayuda de una inteligencia artificial, con información de la agencia AFP, y la revisión de un redactor.
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