Colombia
El muelle de Cartagena, recién inaugurado, que costó 5.154 millones de pesos pero que se tragó el mar: ¿quién responde?

El Caribe colombiano atraviesa una de sus jornadas climáticas más severas de los últimos años.
Un frente frío, acompañado del fenómeno de mar de fondo, rompió en las últimas 48 horas la aparente estabilidad atmosférica de la región y transformó por completa la cotidianidad de ciudades costeras como Cartagena de Indias.acostumbradas al sol permanente ya un mar históricamente apacible.
Las lluvias intensas, los vientos sostenidos y un oleaje que alcanzó alturas de hasta cuatro metros. obligaron a la Alcaldía Distrital de Cartagena a decretar el cierre total de las playas, izar bandera roja y restringir de manera preventiva el ingreso de bañistas y la navegación marítima.
LEA TAMBIÉN
La medida, inédita en su alcance reciente, respondió a la evaluación técnica de las autoridades ante un escenario calificado como de alto riesgo para la vida humana.
Desde la madrugada del domingo, el ingreso del frente frío comenzó a sentirse con precipitaciones de variada intensidad, cielos densamente nublados y ráfagas de viento que oscilaron entre los 46 y 55 kilómetros por hora. El litoral cartagenero, habitualmente un atractivo turístico, se convierte en una franja vulnerable golpeada por la fuerza del mar.
Uno de los episodios más dramáticos de la emergencia se registró en Playa Blanca.donde el embate del oleaje y los vientos destruyó buena parte del muelle recientemente inauguradouna obra que superó los 5,154 millones de pesos y que ahora deberá ser intervenida nuevamente.
“No entendemos cómo un sitio tan hermoso, un balneario tan espectacular como Playa Blanca no tendría una infraestructura como esta, una infraestructura para la competitividad turística de la ciudad, para que los cartageneros puedan llegar tomando la vía del mar Caribe de la mejor manera, los turistas nacionales y extranjeros, pero lo más importante, para que los nativos de la isla de Barú, que derivan su sustento, su trabajo y su ingreso de esta actividad en la playa, tuvieran esta oportunidad”, había dicho el alcalde mayor Dumek Turbay Paz el pasado 7 de octubre durante la entrega de la obra, vital para el turismo en el balneario más visitado por los viajeros en la capital de Bolívar.
LEA TAMBIÉN

Estas condiciones ocasionaron desprendimientos en algunos elementos de las plataformas del muelle pero no comprometen su estructura principal. No comprometen en general su estructura principal, queremos enviar un mensaje de tranquilidad a turistas, operadores y comunidad. El muelle será completamente renovado y restaurado para su operación de manera segura.
Teremar londoño zurekSecretaría de Turismo de Cartagena
En esa misma presentación el Distrito había informado que El embarcadero de 300 metros cuadrados, en forma de T, contaría con 28 pilotos en tubería de acero y concreto reforzado, con seis dedos, para garantizar una estructura sólida, segura y duradera frente a las condiciones adversas. de oleaje y marea. No obstante, el muelle sucumbio al clima.
En las últimas horas, alcalde mayor respondió a los críticos en su cuenta de X: “Que la platica del muelle de Playa Blanca se perdió. 𝗙𝗔𝗟𝗦𝗢. El contratista asumirá los costos de la reconstrucción sin generar erogaciones adicionales al Distrito. Que ‘el embarcadero no sirvió’. 𝗙𝗔𝗟𝗦𝗢. La estructura principal y los pilotos siguen en pie. El fuerte oleaje y los vientos de más de 27 nudos, generados por el fenómeno meteorológico que impacta al litoral Caribe, desprendió la estructura de madera, cuya reposición se hará una vez cesen las lluvias”.
Cartagena lucha contra embates del clima: lluvias, vientos agresivos y oleaje de hasta cuatro metros de altura destruyeron el recién inaugurado muelle de Playa Blanca. Habla Teremar Londoño Zurek, secretaria de Turismo. @ELTIEMPO @dumek_turbay pic.twitter.com/xc8soDUpGn
— Juan (@PilotodeCometas) 2 de febrero de 2026
El Distrito anunció en las últimas horas que evaluará los daños estructurales y prometió su recuperación.mientras crecen los interrogantes sobre la resistencia y la calidad de esta obra costera frente a fenómenos climáticos cada vez más extremos.
“Las afectaciones registradas en el muelle de Playa Blanca obedecen a un fenómeno climático excepcional generado por un frente frío que ha generado un oleaje anormal en nuestras costas. Estas condiciones ocasionaron desprendimientos en algunos elementos de las plataformas del muelle pero no comprometen su estructura principal. No comprometen en general su estructura principal queremos enviar un mensaje de tranquilidad turistas operadores y comunidad. El muelle será completamente renovado y restaurado para su operación de manera segura”, señaló Teremar Londoño Zurek, secretaria de turismo de la ciudad.
“La platica del muelle de #PlayaBlanca se perdió”. 𝗙𝗔𝗟𝗦𝗢. El contratista asumirá los costos de la reconstrucción sin generar erogaciones adicionales al Distrito.
Que “el embarcadero no sirvió”. 𝗙𝗔𝗟𝗦𝗢. La estructura principal y los pilotos siguen en pie. El fuerte… pic.twitter.com/PLbAL5hLqD
— Dumek Turbay Paz (@dumek_turbay) 3 de febrero de 2026
Cierran todas las playas de la ciudad.
La Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres (OAGRD) calificó el panorama como una emergencia, subrayando que la prioridad absoluta es la protección de la vida.
La decisión de cerrar las playas fue adoptada tras un Comité Local de Organización de Playas (CLOP) extraordinario, en el que participó el Viceministerio de Turismo, la Secretaría de Turismo del Distrito y la Capitanía de Puerto de Cartagena (Dimar), con el respaldo técnico del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (CIOH). El diagnóstico fue contundente: no existían condiciones seguras para actividades recreativas ni turísticas en el mar.
LEA TAMBIÉN

“Nuestro llamado es a la comprensión y al acatamiento de la medida mientras las autoridades técnicas confirman que nuevamente existen condiciones seguras para el disfrute de nuestras playas. Desde la Administración Distrital actuamos priorizando siempre el bienestar de las personas”, afirmó la secretaria de Turismo de Cartagena, Teremar Londoño, consciente del impacto directo que la decisión tiene sobre el turismo, principal motor económico de la ciudad.
Los efectos del frente frío se extendieron más allá de la línea costera. Informes oficiales dan cuenta de 12 voladuras de cubiertas, 16 árboles caídos y graves afectaciones en corredores estratégicos como la Avenida Santander, que debió ser clausurada tras ser invadida por el mar. mi
En esta vía, una de las más emblemáticas de Cartagena, se reconocieron más de cuatro toneladas de residuos, entre arena, plásticos y desechos arrastrados por las olas y las lluvias.
Las imágenes que circularon en redes sociales fueron elocuentes: olas gigantes ingresando a la Avenida Santander, golpeando separadores y zonas peatonales, en una escena más cercana a latitudes del Atlántico Norte que al Caribe colombiano. El corredor fue abierto de manera temporal en la tarde del lunes, aunque bajo estricta vigilancia.
El sistema eléctrico también sufrió el impacto. La empresa Afinia reportó 190 fallas en el suministro de energía, con interrupciones en barrios como Olaya Herrera, San Isidro y Nuevo Bosque, evidenciando la fragilidad de la infraestructura urbana ante eventos climáticos extremos. A esto se sumaron inundaciones en varias vías, afectaciones a la movilidad y complicaciones en el transporte aéreo: la alta nubosidad y las lluvias persistentes provocaron retrasos, desvíos y demoras de vuelos en el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez.
La emergencia también afectó la agenda cultural y gastronómica de la ciudad. Eventos masivos, como el Festival del Frito Cartagenero, fueron cancelados de manera preventiva, una decisión que, aunque necesaria, dejó pérdidas económicas para vendedores, emprendedores y sectores populares que dependen de estas actividades para su sustento.
LEA TAMBIÉN

Ante el panorama, la Alcaldía de Cartagena activó un plan articulado de atención y monitoreo, en coordinación con el Cuerpo de Bomberos, la OAGRD y el Cuerpo de Salvavidas, para responder a emergencias y vigilar permanentemente las zonas más vulnerables.
Paralelamente, se reiteraron recomendaciones a la ciudadanía: buscar refugio seguro durante lluvias y vientos fuertes, evitar espacios abiertos y estructuras inestables, asegurar techos y limpiar canales para prevenir inundaciones, y seguir únicamente la información oficial.
Más allá de la coyuntura, el episodio deja una señal clara y preocupante: la mayor recurrencia de eventos climáticos extremos en una región históricamente asociada al sol, al calor ya un mar tranquilo.
Mientras las autoridades mantienen la alerta y el monitoreo constante, Cartagena y el Caribe colombiano enfrentan un recordatorio contundente de que el clima está cambiando también en el trópico, obligando a repensar la gestión del riesgo, la planificación urbana y la resiliencia de una región clave para el país.
Además, te invitamos a ver nuestro documental.
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
cartagena







