Colombia
Milei en el Estrado: Solo García Mansilla y Pocos Gobernadores Acompañan su Discurso

Javier Milei dio comienzo este sábado a un nuevo ciclo de sesiones ordinarias en el Congreso, acompañado por una Corte que suele asistir con seriedad al Palacio Legislativo y por el nuevo integrante, Manuel García-Mansilla, quien fue designado “en comisión” por el Ejecutivo. El especialista en derecho recibió el tradicional beso de manos en el recinto de Diputados, mientras que Ariel Lijo no estuvo presente en el encuentro, al igual que más de dos tercios de los gobernadores, quienes debido a diversas razones no hicieron acto de presencia en la reunión.
El primer mandatario provincial en llegar al recinto fue el chaqueño Leandro Zdero (UCR). Esto ocurrió antes del comienzo de la Asamblea Legislativa, que experimentó una organización bastante deficiente durante toda la semana. Después del discurso del presidente, el personal de seguridad -algunos del segundo piso, frustrados expertos en combate urbano- siguieron órdenes inusuales para entorpecer la labor de los cronistas acreditados que operan en el Congreso durante todo el año.
Junto a Zdero llegó la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado. Ya había pasado de las 20 horas y en los palcos del primer piso se encontraban funcionarios del Banco Central, de los ministerios de Defensa y de Capital Humano, así como figuras de la jefatura de Gabinete, incluido su asistente, el que frecuenta los pasillos legislativos José Rolandi; y el vínculo entre provincias y la Casa Rosada, Lisandro Calatán.
En el centro se colocaron la pareja de Milei, Amalia “Yuyito” González, los padres del Presidente y el asesor “Lule” Menem. Este último ha llegado a ser una figura central en la política nacional: es quien investiga la situación de los lugares más apartados de Argentina y el movimiento en los municipios, sin tener en cuenta su importancia.
En representación de la Corte, García-Mansilla llegó a tiempo y recibió el saludo de libertarios, macristas, radicales y peronistas disidentes. Más tarde, junto al podio donde habló Milei, se unieron el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, y los jueces supremos Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quien mostró una actitud más optimista que en ocasiones previas e incluso aceptó tomarse fotografías, como sucedió con la diputada libertaria Lorena Villaverde (Río Negro).
Durante la pausa de la Asamblea Legislativa, se unieron los gobernadores Ignacio Torres (Chubut), Claudio Poggi (San Luis), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba) y el jefe de la Ciudad, Jorge Macri. Ellos se ubicaron a la izquierda del presidente. La Corte ocupó la derecha, como es habitual.
En los palcos del primer piso también se vieron Santiago Caputo, el principal asesor de Milei; el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio; y tuiteros como el conocido “Gordo Dan” y el diputado provincial Agustín Romo, entre otros. A la derecha, estuvo Demian Reidel. En ocasiones, parecieron captar más atención que el propio presidente.
Mientras tanto, en los pisos segundo y tercero apenas se escucharon las voces del primer mandatario ni de la vicepresidenta y presidenta
del Senado, Victoria Villarruel. En la parte más elevada se observó, por ejemplo, al legislador oficialista del Mercosur Iván Dubois.
Los mandatarios solo aplaudieron en ciertos momentos, especialmente al hablar del recorte -Zdero, en particular- o la seguridad, como en el caso de la reducción de la edad. Únicamente los entusiastas seguidores -diputados, funcionarios y militantes- ovacionaron las más de 70 ocasiones en las que se aplaudió durante el discurso presidencial que duró más de una hora y diez minutos. No obstante, la intervención presidencial estuvo empañada por el conflicto entre el legislador radical Facundo Manes y Caputo, lo que continuó más tarde en un pasillo. El equipo del Banco Central permaneció de pie a lo largo de todo el discurso de Milei. Otros aprovecharon el tiempo para revisar sus teléfonos, como Macri o la senadora renovadora -no massista- de Misiones Sonia Rojas Decut.
La aparición de “Zulemita” Menem fue bastante reservada, ubicada en el palco contiguo al de “Lule”, “Yuyito” y los padres de Milei. Los embajadores y otros diplomáticos -con expresiones curiosas ante las críticas del presidente hacia el Mercosur- se distribuyeron entre un rincón de los sectores preferenciales del recinto y los palcos del primer piso que La Libertad Avanza -Casa Rosada, Martín Menen y Villarruel- retiraron, por primera vez en la historia, a la prensa autorizada en el Congreso.







