Me he regalado por mi cumpleaños un viaje a Laponia a escalar sobre hielo
Published
1 semana ago
on
By
La vida de Carlos Soria (Ávila, 5 de febrero de 1939) ha cambiado desde que el 26 de septiembre conquistó con 86 años la cima del Manaslu batiendo un récord difícilmente igualable. Hoy cumple 87 y lo celebrará entrenando en el rocódromo a primera hora de la mañana con la mente puesta en su próxima expedición: “El día 21 me voy a Laponia a escalar sobre hielo. Me lo he regalado por mi cumpleaños y me voy con Cristina mi mujer y Sonsoles mi hija mayor. Tengo muchas ganas y me hace ilusión vivir esta aventura”.
En su casa de Moralzarzal, Carlos nos recibe y nos enseña su zona de entrenamiento que ha explotado especialmente en este último mes tan lluvioso: “Aquí todos los días hago rodillo y me entreno para escalar con mis piolets. Además voy mucho al rocódromo porque es divertido, he hecho un 6A que me costaba, me ayuda a muscular hasta el punto de que me ha salido un moratón porque quizá me esté pasando un poco…”.
Carlos Soria entrenando en su casa para escalar sobre hielo
En estos cuatro meses se ha convertido en un deportista muy mediático, aunque reconoce que tantos actos y eventos le producen “cierto agobio. He estado dando conferencias por toda España, en Cantabria, País Vasco, Comunidad Valenciana, incluso en Italia… Me han homenajeado en mi pueblo Moralzarzal y en mi ciudad natal Ávila. Estoy muy agradecido por el cariño, pero debo parar y seleccionar porque no quiero dejar de entrenar, de ir al rocódromo, de subir a la montaña. Me hace gracia que hasta cuando voy al Mercadona la gente no para de pedirme fotos”, comenta entre risas.
Planes en la montaña… sin ochomiles
Los planes para este año siguen estando relacionados con la montaña, aunque lo de los ochomiles ya es historia: “No voy a volver a subir un Manaslu, aunque tengo previsto hacer un trekking por allí con visita a ese pueblecito de Sama tan maravilloso”.
Carlos Soria intenta volver a la normalidad para seguir disfrutando de su gran pasión, la montaña: “Continúan con los homenajes. Todo el mundo me quiere hacer entrevistas, me invitan a que presida un acto, que dé conferencias, que vaya a los colegios… La gente es muy cariñosa, cada día más, pero estoy un poco agobiado. Tengo que vivir, entrenar, recuperarme de la rodilla, seguir yendo a las montañas que es lo que me gusta”.
Carlos Soria en su domicilio presumiendo del MARCA Leyenda
El alpinista abulense no olvida todo el cariño que está recibiendo estos meses, pero tiene en el recuerdo una noche que nunca olvidará: “Me siento muy querido por todas partes. He vivido momentos muy especiales como el MARCA Leyenda, en uno de los días más emocionantes de mi vida, con Casillas, Nadal y tantos deportistas de los mejores del mundo que en pie me ovacionaron. No sabía ni qué hacer, se me caían las lágrimas, estaba roto de alegría”, recuerda Carlos.
Soria no piensa poner freno a su infinidad de proyectos: “Tener muchos eventos ahora me vienen muy bien porque me pagan y no hay que olvidar que a mí la expedición al Manaslu me costó 70.000 euros porque no tuve ningún patrocinador que apostara por mí. Mi familia ha sido nuestro único patrocinador”.
Los años pasan pero Carlos Soria sigue con el mismo espíritu: el de vivir la vida en la montaña con la ilusión de un principiante y demostrando que aunque el DNI refleje el paso de los años -87 y subiendo- hay tiempo para seguir cumpliendo sueños.