Colombia
el agua lo cubrió casi todo, colapsaron vías y miles de familias lo perdieron todo en horas

el municipio de Montecristo, en el sur del departamento de Bolívar, Atraviesa una de las emergencias más graves de su historia reciente. Naciones Unidas aguacero ininterrumpido de más de doce horas, sumado al desbordamiento de al menos tres quebradas, dejó a la cabecera municipal prácticamente sumergida. Hoy, más del 90 % del pueblo permanece bajo el agua, una imagen que se replica en ocho corregimientos y cerca de 25 veredas rurales.
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Los videos difundidos por habitantes y autoridades locales evidencian la magnitud del desastre. Calles convertidas en ríos, viviendas anegadas hasta los techos y familias intentando rescatar lo poco que no fue arrastrado por la corriente.. La emergencia no solo toca hogares, también dejó daños severos en cultivos, vías terciarias, instituciones educativas y en la Hospital ESE Local, donde el personal apenas alcanzó a poner a salvo algunos equipos médicos y servicios básicos.
Desde el primer momento, la administración municipal declaró la alerta máxima. El alcalde Luis Carlos BaldovinoEconomía que se trata de una situación crítica, agravada por el aumento constante del nivel del agua en las quebradas que rodean el municipio. Según explicó, ya se activaron gestiones para entregar ayudas iniciales, aunque admitió que la magnitud del evento supera la capacidad local de respuesta.
Una emergencia que crece con las horas.
Los habitantes evacuan sus pertenencias como pueden mientras el nivel del agua sigue aumentando. Foto:redes sociales
La dimensión humana de la tragedia se refleja en las cifras preliminares. La directora municipal de Gestión del Riesgo, Liceth Hoyos, informado que más de mil familias estarían afectadas, aunque aclaró que el censo apenas comienza y el número podría incrementarse. En la última semana, Montecristo ya había enfrentado otro episodio grave en el corregimiento de Regencia, donde unas 500 familias resultaron damnificadas.
“Estamos viviendo un evento que no tiene precedentes en nuestra historia reciente.”, señaló la funcionaria, al describir cómo el agua avanzó con una rapidez inesperada, obligando a evacuaciones improvisadas ya la búsqueda de refugio en zonas altas y colegios. La población intenta resistir mientras el nivel del agua sigue subiendo,
La desesperación también se escucha en las voces de los campesinos.. Juan Palomino, habitante de la zona rural, expresó el sentimiento generalizado de abandono: “Perdimos cultivos, animales y enseres. Siempre sufrimos con las olas invernales y nunca hay una respuesta suficiente.”. Su llamado resume el clamor de una comunidad que ve desaparecer, en cuestión de horas, el trabajo de años.
Respuesta departamental ante una crisis sin precedentes
Los colegios del municipio fueron habilitados como albergues para familias que lo perdieron todo. Foto:redes sociales
Ante la gravedad del panorama, la Gobernación de Bolívar puso en marcha una operación humanitaria de gran escala para atender no solo a Montecristo, sino también al vecino municipio de Arenal del Sur. Más de 2.000 kits alimentarios, 500 kits de cobijas y sábanas, maquinaria amarilla, motobombas, equipos de conectividad satelital y personal especializado ya fueron despachados hacia las zonas afectadas.
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el gobernador Yamil Arana Padauí calificó la situación como crítica y fuera de los registros habituales. Según indicó, el 95% del municipio de Montecristo está inundado, mientras que en Regencia el agua alcanza los techos de las viviendas. Decenas de familias permanecen refugiadas en instituciones educativas, a la espera de asistencia humanitaria.
Las lluvias, que se extendieron durante más de diez horas continuas, provocaron crecientes súbitas, colapso de jarillones y desbordamientos que dejaron incomunicadas amplias zonas rurales. Un balance preliminar habla de más de 1.300 personas damnificadas,
Ayuda inmediata y atencion integral
Voluntarios y organismos de socorro recorre zonas anegadas para rescatar a personas aisladas. Foto:redes sociales
Para coordinar la respuesta, la Gobernación activó el Puesto de Mando Unificado (PMU) y definió dos líneas prioritarias de acción. La primera está enfocada en la directa a las familias afectadascon el envío de alimentos, kits de aseo, utensilios de cocina y apoyo logístico.
La misión humanitaria incluye, además, dos antenas de conectividad satelital que serán instaladas en Montecristo y Regencia, con el fin de restablecer la comunicación en sectores totalmente aislados. También se desplegó un equipo interinstitucional conformado por funcionarios de Salud, Educación, Agricultura, Paz, la Oficina de la Mujer y Aguas de Bolívar.
El mandatario departamental explicó que, por ahora, el ingreso a algunas zonas depende de que disminuyan las lluvias. Mientras tanto, sSolicitó al Ministerio de Educación autorización para redistribuir los alimentos del Programa de Alimentación Escolar (PAE) directamente en las viviendas, ante la suspensión de clases y el uso de colegios como albergues.
Obras urgentes para reducir el riesgo
Calles convertidas en ríos que reflejan la magnitud de la emergencia que golpea al sur de Bolívar. Foto:redes sociales
La segunda línea de acción apunta a evitar que la tragedia se repita. Retroexcavadoras, maquinaria amarilla y motobombas trabajan en el destaponamiento de quebradas, la reconstrucción de jarillones y la canalización de aguas represadas. Según Arana, uno de los factores que agravan la emergencia es la sedimentación del río Caribona, asociada a la minería ilegal, que impide el flujo normal del agua.
“El río está lleno de sedimentos y no tiene por dónde drenar.”, explicó el gobernador, quien reconoció que los intentos de mitigación realizados el año pasado fueron insuficientes. pronóstico climático poco alentador: las lluvias podrían extenderse e intensificarse por la llegada de un nuevo frente frío.
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Las autoridades advierten que el departamento enfrenta una temporada invernal atípica, prolongado y más intenso de lo esperado. “Cuando pensábamos que llegaría el verano, nos encontramos con un invierno crónico”, señaló Arana Padauí.







