Colombia
estas son las que más busca para venderlas en el mercado negro

Alias Sebas, cuyo nombre real es Yohan Sebastián Mosquera Gamboa, sigue en la calle. Para los investigadores de la Sijín Bogotá, su captura es prioritaria porque lo señalan como el cerebro de la banda ‘Los Pumas’, una estructura dedicada al hurto violento de vehículos que ha venido operando desde hace varios años en distintas localidades de la capital. Su nombre encabeza el cartel de los más buscados divulgado esta semana, y las autoridades insisten en que ubicarlo depende también del apoyo de la ciudadanía.
Este delincuente es bogotano, residente de la localidad de Kennedy y es descrito por los gestores de la investigación como el líder más peligroso del grupo. “Entre estas cuatro personas que salen en el cartel es el líder, que es el más peligroso”, explicó un investigador de la Sijín en entrevista con este diario. La organización estaría conformada por 19 personas; 15 ya fueron capturadas, pero cuatro continúan prófugas, entre ellas alias Sebas.
Según el expediente, Mosquera se habría dedicado al hurto de vehículos desde hace aproximadamente cuatro años. Utilizaba como fachada la conducción de un taxi familiar. “Él maneja un taxi, y su papá también. El papá no se dedica a cometer este delito, pero sabe que su hijo sí lo hace”, relató el investigador. En esos vehículos, de acuerdo con la Policía, en ocasiones transportaban armas de fuego y otros integrantes de la banda.
Las autoridades le atribuyen responsabilidad directa en 18 hurtos de vehículos en la capital. El grupo operaba de forma itinerante para evitar seguimientos: un día en Kennedy, al siguiente en Puente Aranda y luego en otras zonas de la ciudad. También solicitaban servicios a través de plataformas digitales para moverse entre sectores. “Ellos tenían diferentes puntos de salida, iban mirando cómo estaba el tráfico y observaban cuáles podían ser sus posibles víctimas”, explicó el investigador.
Las camionetas son su objetivo principal. En especial, modelos de alta gama como la Mazda CX-30 y vehículos Kia. “Lo que más se comercializa en el mercado negro es la CX-30 marca Mazda”, añade.
Los robos, según la Sijín, siempre se cometen con violencia y armas de fuego. Para ejecutar los atracos usan dos o tres vehículos, también robados, con los que le hacen la encerrona a la víctima cuando ingresa a parqueaderos residenciales, bloqueándola por delante y por detrás para impedir cualquier fuga.
Varias víctimas resultaron lesionadas con armas traumáticas y de fuego. Aunque a la estructura no se le atribuye un homicidio judicialmente, sí existen múltiples heridos. En 2024, uno de los integrantes murió en un enfrentamiento con policías de vigilancia en Kennedy, mientras el resto huyó. En ese procedimiento se recuperó un vehículo robado.
La investigación también identificó puntos de comercialización ilegal de autopartes. Los receptores de piezas estarían ubicados en el sector del 7 de Agosto y en La Estanzuela. Este año se realizaron allanamientos en esas zonas donde fueron incautados motores y partes de vehículos, producto de los robos investigados.
De acuerdo con la Sijín, la banda no actuaba al azar. Los integrantes estudiaban recorridos, horarios y zonas con baja presencia de cámaras o autoridades. A través de también plataformas solicitaban servicios y marcaban rutas hacia sectores solitarios. “Ahí era donde arrojaban a la víctima al piso, la lanzaban del vehículo y le quitaban todas sus pertenencias”, explicó el investigador. La mayoría de los miembros tiene entre 19 y 33 años.
Para la Policía, uno de los mayores obstáculos en la lucha contra este delito es la falta de denuncias formales. “Hay víctimas que no denuncian por el tiempo y la demora en los procesos”, advirtió el investigador. Explicó que muchas personas difunden el hurto en redes o medios, incluso con placas visibles, pero no acuden a la Fiscalía. “Es fundamental la denuncia, porque con ayuda de la Fiscalía nosotros hacemos un análisis del modus operandi (…), cada detalle es muy importante para el desarrollo de la investigación”.
El investigador insistió en que las denuncias detalladas permiten cruzar placas, rutas y patrones de movilidad para identificar estructuras completas y no hechos aislados. Según explicó, cuando las víctimas no formalizan el reporte ante la Fiscalía General de la Nación, se pierde información clave para establecer conexiones entre casos ocurridos en distintas localidades. Para los analistas, cada descripción –desde la forma de abordar a la víctima hasta los vehículos usados en el cierre– ayuda a reconstruir el engranaje criminal.
La Policía Nacional invita a la ciudadanía a aportar información que permita ubicar a los prófugos del cartel de los más buscados a la línea segura 305 7669226 o al correo mebog.sijin-gid@policia.gov.co, garantizando absoluta reserva. En el cartel figuran alias Sebas, alias Salado, alias Velandia y alias Ríos, señalados por concierto para delinquir y hurto agravado y calificado.
Los investigadores reconocen que hoy se desconoce el desfile del líder de la banda, pero advierten que podría seguir delinquiendo. “Él ya sabe que sobre él pesa una orden de captura y no le importa”, dijo el investigador. Por eso insisten en que su ubicación no solo es una tarea policial, sino un llamado directo a la colaboración ciudadana.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
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