Colombia
Concejo de Bogotá aprueba estrategia de primeros auxilios psicológicos ante crisis que afecta al 22 % de los bogotanos ¿De qué se trata?
La salud mental en Bogotá se convirtió en una preocupación urgente de salud pública. Más del 22 % de los bogotanos ha sido diagnosticado con depresión o ansiedad, se reportan más de 30.000 casos de ideación suicida al año —3 de cada 10 en adolescentes y jóvenes— y las atenciones en salud mental ya superan los dos millones de consultas. Miles de personas enfrentan crisis emocionales sin recibir atención inmediata en una ciudad donde las emergencias psicológicas existen, aunque no siempre sean visibles. La evidencia sanitaria señala que intervenir a tiempo puede cambiar el desenlace de una crisis.
De acuerdo con los concejales impulsores del proyecto, estas cifras provienen del Estudio de Salud Mental en Bogotá y del Observatorio de Salud de Bogotá, insumos que evidencian la magnitud de una problemática que ya impacta hogares, colegios, universidades y servicios de salud.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS)la depresión es un trastorno mental común caracterizado por un estado de ánimo persistentemente bajo o la pérdida de interés o placer en actividades cotidianas, lo que puede interferir de forma significativa con la vida diaria, el trabajo y las relaciones sociales y define los trastornos de ansiedad como afecciones en las que predominan el miedo y la preocupación excesiva, difíciles de controlar, que generan tensión física, inquietud y deterioro del funcionamiento cotidiano. Ambas condiciones, cuando no reciben atención oportuna, pueden escalar hacia crisis emocionales severas.
En ese contexto, el Concejo de Bogotá aprobado un proyecto de iniciativa de los concejales Óscar Jaime Ramírez Vahos, del Centro Democrático, y Julián Felipe Triana Vargas y Julián David Rodríguez Sastoque, de la Alianza Verde, que crean la Estrategia Distrital de Primeros Auxilios Psicológicos (PAP). La medida busca instalar una red de respuesta inmediata para acompañar crisis emocionales, brindar contención inicial, rutas activar de atención en salud mental y formar brigadistas emocionales capacitados para intervenir en escenarios cotidianos donde hoy no existe una primera respuesta organizada.
Con la aprobación del acuerdo, la salud emocional pasa a ocupar un lugar explícito en la política pública distrital. “Hoy Bogotá da un paso fundamental para que ninguna persona se quede sin acceso a atención oportuna, cercana y humana en salud mental”, afirmó el cabildante Ramírez Vahos. “Esta estrategia permite acompañar crisis emocionales de manera inmediata y brindar contención inicial en momentos críticos”, agregó. Además, explicó que “definir rutas claras de atención puede contribuir a salvar vidas, porque las emergencias en salud mental suelen ser silenciosas”.
Los datos recientes evidencian una demanda sostenida sobre el sistema sanitario. Además de los más de 30.000 casos anuales de ideación suicida, las consultas por ansiedad y alteraciones del estado de ánimo han crecido de manera constante y hoy superan los dos millones. La magnitud de estas cifras no solo refleja una crisis clínica, sino un desafío social que exige intervención comunitaria, prevención y educación emocional.
la nueva Estrategia Integral de Atención en Salud Mental contempla rutas integrales de atención y protección psicosocial tanto a nivel comunitario como en todos los servicios de salud públicos y privados. Incluye programas de prevención, promoción y educación dirigidos a escuelas, familias, universidades y comunidades vulnerables. También fortalece la atención primaria en salud con enfoque emocional, garantizando apoyo desde el primer contacto con los servicios médicos.
El acuerdo prevé capacitación y herramientas para que docentes, cuidadores y personal sanitario identifiquen señales tempranas de crisis emocional y puedan activar protocolos de atención sin demora. La apuesta es reducir el tiempo entre la aparición de los síntomas y la intervención inicial, un factor determinante en la evolución de los cuadros mentales.
Uno de los ejes centrales es la creación de la figura del brigadista emocional. Según el concejal sastoque, la propuesta establece un programa de formación masiva y gratuita con cursos teórico-prácticos, capacitaciones periódicas para funcionarios y primeros respondientes —bomberos, policías, organismos de socorro, docentes y trabajadores de atención social— y una oferta abierta a la ciudadanía. “Este proyecto busca mejorar la forma en que Bogotá previene y atiende crisis emocionales”, explicó Rodríguez Sastoque. “Queremos pasar de la reacción tardía a una primera respuesta organizada y profesional en salud mental”, añadió.
Concejal Julián Sastoque. Foto:archivo particular
La estrategia también contempla un programa de voluntariado para que las personas formadas puedan actuar en sus comunidades, colegios y entornos laborales. Como parte del acuerdo, se definirá un protocolo de actuación con rutas de atención, redes de apoyo y herramientas de autocuidado, además de la creación de un repositorio público con manuales y material audiovisual didáctico de acceso sencillo para toda la población.
Las acciones se priorizarán en jardines infantiles, colegios oficiales, instituciones de educación superior, parques, estaciones y portales del SITP, así como en entidades y espacios donde confluya la ciudadanía. “El impacto va más allá de las estadísticas”, concluyó Ramírez Vahos. “Significa que más personas tendrán acompañamiento oportuno y más familias herramientas para cuidar su bienestar emocional”.
Tras superar su último debate en el Concejo, el acuerdo solo requiere la firma del alcalde Carlos Fernando Galán para iniciar su implementación.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
Escríbanos a carmal@eltiempo.com
