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James Van Der Beek, que protagonizó ‘Dawson Crece’, muere a los 48 años
James David Van Der Beek ha fallecido a los 48 años de edad. Un fallecimiento que ha comunicado su familia a través de sus redes sociales: “Nuestro querido James David Van Der Beek falleció pacíficamente esta mañana. Él conoció sus últimos días con coraje, fe y gracia. Hay mucho que compartir con respecto a sus deseos, el amor por la humanidad y la sagrada del tiempo. Esos días vendrán. Por ahora pedimos privacidad pacífica mientras lamentamos a nuestro amado esposo, padre, hijo, hermano y amigo”.
El actor se casó con Kimberly Van Der en 2010 con la que tuvo seis hijos. Una vida que solo interrumpió en noviembre de 2024 la aparición de su enfermedad: el cáncer. Desde entonces y tras hacerlo público en la revista People ha estado luchando contra la enfermedad. Una lucha que no hizo solo y que ha ido recibiendo el apoyo de sus compañeros de profesión y de reparto en series como ‘Dawson cree’, en la que se volvió conocido para el gran público.
El terno soñador de Hollywood
James Van Der Beek fue el rostro que definió la angustia y la sensibilidad adolescente a finales de los años 90. Tras una lesión deportiva que lo alejó del fútbol americano en su juventud, encontró su verdadera vocación en los escenarios, logrando el estrellato mundial a los 20 años como Dawson Leery en la serie de culto Dawson’s Creek. Su interpretación de un joven cineasta introspectivo no solo rompió récords de audiencia, sino que estableció un nuevo estándar para el drama juvenil, consolidándolo como un icono cultural cuya influencia persistió durante décadas.
Lejos de quedar atrapado en el arquetipo de ídolo juvenil, Van Der Beek demostró una notable inteligencia artística al reinventar su carrera a través de la sátira y el riesgo. Tras éxitos de taquilla como Varsity Blues, el actor sorprendió a la crítica al interpretar versiones paródicas de sí mismo en comedias como ‘Don’t Trust the B—- in Apartment 23’ y al participar en proyectos vanguardistas como Pose. Su capacidad para abrazar su propia fama, incluyendo su transformación en uno de los memes más virales de la historia de internet, le otorgó un respeto renovado en una industria a menudo implacable con las estrellas infantiles.
En sus últimos años, la vida de Van Der Beek estuvo marcada por una profunda búsqueda de autenticidad y resiliencia. Tras mudarse a Texas con su esposa y sus seis hijos, enfrentó con transparencia pública un diagnóstico de cáncer colorrectal, convirtiéndose en un activista por la detección temprana y la salud masculina. Su fallecimiento a los 48 años cierra la historia de un hombre que, más allá de los guiones de Hollywood, priorizó su papel como padre y su evolución personal, dejando un legado de honestidad que trascendió la pantalla.
