El sur se pone en modo carrera. La Vuelta a la Región de Murcia abrió fuego este viernes con su primera etapa y lo hizo en modo vendaval. Recortada a 83,5 kilómetros entre Fortuna y Yecla por las fuertes rachas, la jornada terminó convertida en una batalla de abanicos que resolvió con jerarquía Marc Soler. El catalán del UAE Team Emirates-XRG atacó en el Alto de la Virgen del Castillo, soltó incluso a su compañero Julius Johansen y se presentó en meta en solitario. Primer golpe del fin de semana y primer maillot de líder para el español.
El domingo cambia el guion en la Clásica de Almería. Casi 190 kilómetros entre Puebla de Vícar y Roquetas de Mar, cuatro cotas en la primera mitad y un circuito final propicio para velocistas. El viento puede volver a agitar la coctelera, pero todo apunta a sprint masivo. Kévin Kockelmann, que ya ganó en Bessèges por foto-finish, asoma como referencia si la llegada se lanza a toda velocidad.
Mirando al futuro
Y el lunes, el sterrato. La Clásica Jaén Paraíso Interior llevará al pelotón por caminos de tierra entre olivos hasta Úbeda. Un perfil rompepiernas, polvo y tensión constante donde Tom Pidcock vuelve a aparecer como hombre a batir. Tres días, tres escenarios y un sur que vuelve a marcar el pulso del febrero ciclista.