La Sabana de Bogotá podría estar en un momento crucial para definir gran parte de su porvenir. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Minambiente) ha sometido a consulta pública un proyecto de resolución que busca establecer directrices para su manejo ambiental, con el propósito de resguardar ecosistemas estratégicos, disminuir la vulnerabilidad al cambio climático y planificar el crecimiento urbano de manera más sostenible.
El Tiempo logró establecer que el Ministerio publicó el pasado viernes, en su página web, un nuevo decreto sin la debida consulta previa a las entidades territoriales, que apenas están siendo informadas al respecto. Se trata del segundo decreto expedido en esta materia y podría incluir algunos ajustes. Aunque, en términos generales, no se espera una gran controversia, podrían surgir observaciones sobre posibles afectaciones a usos ya establecidos. La publicación está abierta a comentarios, aunque no necesariamente serán tenidos en cuenta.
La Ministra de Ambiente, Susana Muhamad aclaró, no obstante, que el objetivo del proyecto es asegurar la integridad ecológica de la sabana y organizar el territorio de manera coherente con el ciclo del agua. “Nuestra meta es conservar ecosistemas deteriorados, proteger los espacios de agua como límites ecológicos y asegurar la destinación agropecuaria y forestal del suelo rural”, afirmó.
Municipios incluidos en el proyecto de lineamientos de ordenamiento. Foto:Ministerio de Ambiente
La propuesta, que estará abierta a comentarios hasta el 14 de marzo, aplicará para Bogotá, 39 municipios de Cundinamarca y Meta, cubriendo un territorio de 580.000 hectáreas que alberga 3.032 especies de fauna, 5.223 de flora y 41.031 hectáreas de humedales, de las cuales una parte significativa ha sido transformada por la actividad humana.
Buscamos conservar ecosistemas degradados, proteger los espacios del agua como límites ecológicos y asegurar la destinación agropecuaria y forestal del suelo rural
Uno de los aspectos más significativos de la resolución es la protección de cinco áreas clave: las zonas de recarga de acuíferos, los bosques y los arboles, los bosques secos subxerofíticos, los humedales y las zonas de riesgo natural.
Asimismo, se establecen directrices para mitigar el impacto del crecimiento urbano descontrolado, priorizando la densificación dentro de los perímetros existentes en lugar de expandirse sobre suelo rural.
Además, la propuesta busca fortalecer la gestión del agua ante el riesgo de escasez, organizando la verificación de concesiones y promoviendo el ahorro y reuso. También plantea nuevas regulaciones para la minería, orientando los terrenos explotados hacia la restauración ambiental y la adaptación climática.
¿Por qué una consulta pública?
Según el Ministerio, el ordenamiento de la Sabana de Bogotá ha sido una deuda histórica. Aunque la Ley 99 de 1993 ya había declarado la región de interés ecológico nacional, su protección y planificación han avanzado de manera fragmentada. Ahora, con este proyecto de resolución, el Gobierno busca un marco más claro y vinculante.
No obstante, la viabilidad de estas medidas dependerá de la participación ciudadana y de la voluntad política para su implementación. La consulta pública es una oportunidad para que las comunidades, académicos, ambientalistas y sectores productivos expresen sus preocupaciones y aporten propuestas que enriquezcan la norma.
Los interesados pueden revisar el documento y enviar sus comentarios a través del sitio web de Minambiente: www.minambiente.gov.co.
Carol Malaver
Subeditora Bogotá
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