Colombia
Escala la crisis en el Tayrona: autoridades evalúan cierre total por tensiones territoriales y posibles presiones armadas
El Parque Nacional Natural Tayrona, uno de los destinos turísticos más importantes de Colombia, atraviesa una de las crisis más delicadas de su historia reciente.
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Lo que comenzó como un desacuerdo por la demolición de una infraestructura turística terminó convirtiéndose en una disputa abierta por el control del territoriocon amenazas, presunta suplantación de autoridad y un escenario de seguridad que hoy podría llevarse a cabo el cierre total del área protegida.
La situación alcanzó tal nivel de gravedad que Parques Nacionales Naturales estudia restringir completamente el acceso al Tayronadejando habilitada únicamente la zona de Bahía Concha, mientras se restablecen las condiciones de seguridad.
El procurador delegado para asuntos ambientales y agrarios, Ramón Labordeconfirme que el conflicto ya representa un riesgo directo para guardaparques, trabajadores y visitantes.
“Se presentó una situación de fuerza contra funcionarios del parque. Algunos líderes intentaron suplantar la autoridad y tomar la taquilla para recaudar el ingreso de visitantes. Esto es muy grave”, advirtió el funcionario.
Una disputa que escaló a la confrontación
Las tensiones se intensificaron tras el operativo de demolición ejecutado por autoridades nacionales contra una construcción turística levantada dentro del parqueproyecto impulsado por líderes comunitarios del Zaino bajo la figura de economía comunitaria. Desde entonces, los enfrentamientos verbales y bloqueos han sido constantes.
Según las autoridades, indígenas y campesinos están siendo instrumentalizados dentro del proyecto. Foto:Parques Nacionales Naturales de Colombia
Según Parques Nacionales, el ingreso por Cañaveral fue cerrado desde el 16 de febrero debido a inundaciones y daños provocados por el frente frío, que dejaron senderos anegados y rutas inseguras para los visitantes. Sin embargo, videos difundidos posteriormente mostraron a turistas caminando por caminos inundados luego de que, presuntamente, miembros de la Junta de Acción Comunal. tomaran la taquilla y permitieran el ingreso.
El procurador Laborde aseguró que los responsables habrían intimidado a funcionarios afirmando actuar bajo órdenes de “la gente de arriba”. “Ellos dicen que reciben instrucciones superiores y con ese argumento ejercen constreñimiento contra los funcionarios”, explicó.
Comunidad exige participación y beneficios económicos.
Desde la otra orilla, líderes campesinos e indígenas aseguran que el conflicto responde a años de exclusión en la administración y toma de decisiones en el parque.
Campesinos y Koguis aseguraron que la demolición y desalojo fue un abuso de autoridad. Foto:Cortesia Miguel Manjarrez
Paulo Sánchez, presidente de la Junta de Acción Comunal del Zainosostiene que la infraestructura demolida fue informada mediante oficio al Ministerio de Ambiente y representaba una inversión millonaria destinado a fortalecer el turismo comunitario.
Según las comunidades, Parques Nacionales administra la reserva sin generar beneficios reales para quienes históricamente han habitado el territorio. Julián Nolavita, Santiago Nolavita y el mamo kogui José Martín Zalavata calificaron la demolición como un atropello.
Los dirigentes aseguran que buscan consolidar una modelo de turismo comunitario enfocado en generación de ingresos localesrestauración ambiental y protección de ecosistemas como manglares y arrecifes coralinos.
También exigieron al Gobierno Nacional rendición de cuentas sobre la gestión del Tayrona durante la última década y mayor autonomía en la toma de decisiones.
La advertencia indígena y la escalada del conflicto.
La posición de algunos voces indígenas ha elevado aún más la tensión. El mamo José Martín Zalavata declaró públicamente que las comunidades están dispuestas a llegar “hasta las últimas consecuencias” y llamó a mantenerse en resistencia hasta obtener respuestas por las pérdidas económicas derivadas de la demolición.
Parques Nacionales señaló que todo el procedimiento de demolición era legal. Foto:Cortesia Miguel Manjarrez
Incluso, en declaraciones a medios, se mencionó la posibilidad de represalias violentas contra quienes intentan expulsarlos del territorioafirmaciones que encendieron alarmas en las autoridades.
Para la Procuraduría, el escenario ya trasciende un conflicto social. “Hay amenazas de grupos ilegales que parecen estar auspiciando esta situaciónlo que implica un riesgo real para quienes administran el parque”, afirmó Laborde.
La sombra de grupos armados.
Uno de los puntos más sensibles de la investigación gira alrededor de cómo camiones con materiales de construcción. ingresaron a una zona restringida y avanzaron hasta casi finalizar un complejo turístico.
La hipótesis oficial apunta a que actores armados podrían estar utilizando el discurso comunitario. Foto:Parques Nacionales Naturales de Colombia
Las autoridades analizan si detrás del proyecto existe financiación ilegal o respaldo de estructuras armadas aceptables en controlar la economía turística del parque.
“Cuando se observa una inversión de cientos de millones, uno entiende que no se trata solo de una referencia simbólica a grupos ilegales”, señaló el procurador.
La hipótesis oficial apunta a que actores armados podrían estar utilizando el discurso comunitario para posicionarse dentro de futuras rentas turísticas.
Un paraíso que mueve millones… y genera inconformidad
El conflicto también revive una vieja discusión económica: quién se beneficia realmente del Tayrona. El parque recibió más de 818.000 visitantes en 2025consolidándose como una de las áreas protegidas más visitadas del país. Solo en boletería genera entre $350 y $400 millones diarios, con ingresos anuales estimados entre $28.000 y $40.000 millones.
Las autoridades evalúan un cierre preventivo del parque en sus accesos principales. Foto:cortesia
A esto se suma una derrama económica cercana a $120.000 millones anuales en turismo para Santa Marta y su zona de influencia.
Sin embargo, esos recursos ingresan al sistema ambiental nacional y no permanecen directamente en la región, lo que ha reclamos alimentados historicos de comunidades y empresarios locales que exigen inversión visible en vías, servicios públicos y seguridad.
Para muchos habitantes, el Tayrona simboliza una contradicción: un territorio que produce riqueza turística mientras las poblaciones vecinas siguen enfrentando necesidades básicas.
El cierre total, una posibilidad real
Ante el deterioro del orden público y las condiciones ambientales adversas, las autoridades evalúan un cierre preventivo del parque en sus accesos principales: El Zaino, Calabazo y Neguanje.
El conflicto también revive una vieja discusión económica: quién se beneficia realmente del Tayrona. Foto:Parque Tayrona
La decisión dependerá de Parques Nacionales y del Ministerio de Ambientemientras avanzan verificaciones judiciales para establecer posibles delitos relacionados con intimidación, ocupación ilegal y suplantación de funciones públicas.
Por ahora, el Tayrona permanece en un punto crítico. Un santuario natural que durante años fue símbolo de equilibrio entre conservación y turismo enfrenta hoy una disputa por poder, territorio y dinero que amenaza con apagar temporalmente uno de los motores turísticos más importantes de Colombia.
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Y mientras autoridades, comunidades e indígenas mantienen posiciones irreconciliables, crece la expectativa y la incertidumbre sobre el tiempo que podría extenderse el cierre del parque Tayrona.
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Por Roger Urieles, para EL TIEMPO, Santa Marta. En X @rogeruv
