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Elana Meyers Taylor, la piloto estadounidense que conquistó los Juegos Olímpicos de Invierno a los 41 años
Elana Meyers Taylor, una piloto estadounidense de 41 años, se convirtió en la “heroína” de muchos fanáticos alrededor del mundo tras conquistar los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.
Con un tiempo total de 3:57.93, la deportista ganó la medalla de oro en bobsleigh femenino, en la prueba de monobob, superando a la alemana Laura Nolte y a su compatriota Kaillie Humphries, quien defendía el título.
La historia familiar de la piloto ha llamado la atención de los fanáticos. Foto:Instagram: @elanameyerstaylor
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Aunque esta fue su quinta participación olímpica, fue la primera oportunidad en la que logró subirse al podio como la líder de la competencia, sumando así a su colección su sexta medalla.
Sin embargo, la estadounidense no solo se ha convertido en la campeona más veterana de la competencia, sino que también se ha ganado el título de ‘la madre de oro’ por su historia familiar.
La estadounidense ganó el oro a los 41 años. Foto:Instagram: @elanameyerstaylor
Más que una atleta: un ejemplo de superación
La presencia de Meyers en los Juegos Olímpicos no es reciente, pues su relación con el certamen comenzó a una edad muy temprana en Atlanta, donde fue relevista de la antorcha olímpica.
Con el tiempo, su curiosidad por otras disciplinas se hizo más evidente, hasta que se inclinó por el bobsleigh. Desde ese momento, solo le tomó cuatro años alcanzar el bronce y, poco después, dos medallas de plata.
En 2018, la deportista y su esposo Nick Taylor, quiropráctico de la NBA, le dieron la bienvenida a su primer hijo, Nico, quien nació prematuro, con discapacidad auditiva y síndrome de Down.
Sus hijos la apoyaron desde la tribuna. Foto:Instagram: @elanameyerstaylor
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Dos años más tarde Noah, el segundo bebé de la pareja, llegó antes de lo previsto y también con una pérdida de la capacidad auditiva. Sin embargo, la situación de los niños fue tomada como un nuevo reto, por lo que la familia aprendió a comunicarse mediante lenguaje de señas.
Además, en diferentes entrevistas, Meyers ha revelado que los menores han recibido la mejor atención médica, así como la oportunidad de utilizar implantes cocleares desde los primeros meses de vida con el objetivo de mejorar su audición.
Hoy, con el oro colgando de su cuello, la historia de Elana Meyers Taylor en los Juegos Olímpicos de Invierno queda grabada como el testimonio de que, tanto en el deporte como en la vida, la verdadera fuerza reside en la capacidad de adaptarse y seguir adelante.
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STEPHANY GUZMÁN AYALA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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