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El Viña Rock rompe con KKR y cambia de manos en plena crisis de cancelaciones
El Viña Rock vuelve a cambiar de dueño. Tal y como ha adelantado en exclusiva elDiario.es, el festival ha sido adquirido por una empresa independiente perteneciente a uno de los promotores históricos del certamen, poniendo fin a su vinculación con el fondo de inversión KKR. El evento mantiene sus fechas, del 30 de abril al 2 de mayo, y anunciará próximamente un cartel aún por cerrar.
La operación supone un giro radical tras meses de tensión. El festival, que se celebra en Villarrobledo desde 1996, había quedado salpicado por la compra de su gestora dentro del entramado empresarial de Superstruct Entertainment, compañía que fue adquirida por KKR en 2025.
Cartel del Viña Rock 2026
Meses de polémica, cancelaciones y presión del público
La crisis no fue menor. Tras publicarse el pasado año un reportaje en El Salto que señalaba los vínculos empresariales del fondo propietario de Superstruct, comenzaron las cancelaciones en varios festivales del grupo. En el caso del Viña Rock, casi un 25% de las bandas anunciadas se apearon del cartel en los meses previos a la edición.
Las redes sociales se llenaron de críticas, peticiones de explicaciones y reclamaciones de devolución de entradas. Muchos asistentes denunciaban falta de transparencia y exigían al festival posicionarse de forma clara sobre su relación con KKR. El propio certamen publicó entonces un comunicado marcando distancias con el fondo, aunque la polémica no se diluyó.
Comunicado de Viña Rock
La incertidumbre llegó a ser real a poco más de 100 días de la celebración del evento. Con artistas cayéndose del cartel y presión creciente del público, la continuidad y la imagen del festival quedaron en entredicho.
El nuevo equipo ya trabaja en la organización con el objetivo declarado de iniciar una nueva era y recuperar la esencia original del festival. No es la primera vez que el Viña Rock atraviesa turbulencias empresariales: en 2007 el certamen fue trasladado a Benicàssim tras una adjudicación polémica, aunque en 2008 los juzgados devolvieron la marca al Ayuntamiento de Villarrobledo.

