Colombia
‘Trató de incendiar el carro’
En el lugar, un hombre con extraño comportamiento. agredió a las tres personas que se encontraban dentro de un vehículo. Sin embargo, una niña de once años fue quien recibió la mayoría de ataques, pues la atacó a mordiscos. Hoy en día, la menor permanece hospitalizada debido a las graves heridas, mientras que el atacante fue dejado en libertad pese a las evidencias.
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‘Nosotros gritábamos’: habla mamá de la menor atacada
EL TIEMPO se contactó con la mamá de la pequeña, quien por temas de seguridad prefirió no revelar su identidad. La mujer contó detalladamente cómo ocurrieron los hechos e hizo un llamado a las autoridades para que pudieran hacer algo con el hombre que las atacaba.
La perjudicada contó que se detuvieron en la gasolinara Texaco. Allí, mientras esperaban, un hombre con arma blanca se les acercó, abrió una de las puertas delanteras e ingresó a atacarlos sin razón alguna.: “Se metió por la parte delantera, que era donde yo estaba, el tipo a mí me pegó puños y me pegó codazos”.
La mujer aún recuerda con claridad el momento en que el sujeto “tiró todo su cuerpo” encima de suyo. En ese momento, el atacante “se dio cuenta que la niña estaba en la parte de atrás del carro. La empezó a atacar y me inmovilizó.“. En medio de la desesperación, recuerda que agredió al hombre para que este dejara de atacar a la niña.
Menor fue golpeada por un hombre en Bogotá. Foto:archivo particular
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Y agregó: “Nosotros gritábamos y la gente en los carros no se bajaba a ayudarnos a pesar de que había trancón. Y gritábamos y pedíamos auxilio“.
La mujer también explicó cómo su esposo resultó herido y las consecuencias que le dejó el ataque con arma blanca: “A mi esposo le rayaron el ojo derecho. Le cogieron siete puntos, él ya salió, le dieron de alta. Yo tengo morados en el cuerpo”.
Los hombres que los ayudaron durante el ataque.
Niña fue golpeada por un hombre en la localidad de Suba en Bogotá. Foto:Captura de pantalla
Por suerte, la ayuda ciudadana llegó por parte de un trabajador de la estación Texaco y de un hombre que pasaba por el sitio en un bici-taxi. Para la mamá de la pequeña, estas personas son “ángeles de Dios”, pues en ningún momento llegó una ambulancia.
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“Agradezco al muchacho de la gasolinaría porque de verdad que sin él nadie nos hubiera ayudado y nos matan. El chico de Texaco jalaba al tipo para que soltara a mi niñapero estaba difícil, entonces sacó una llave de tubo y le dio en la cabeza para que me la soltara”, recordó la madre de la menor de once años.
Y agregó: “Todos le dábamos puños hasta que por fin le podemos quitar la niña de las manos. Después, el muchacho nos auxilió y nos metió en la oficina de la bomba“.
La madre de la pequeña siente impotencia al saber que dejó la libertad al atacante. Foto:El Tiempo
La afectada también explicó que después de “10 minutos llegó la Policía, llegaron seis uniformados”. Pese a que la emergencia parecía ya detenerse, la situación se convirtió en una pesadilla cuando el atacante intentó incendiar el carro de la familia.
“El tipo tratado de incendiar el carro sacando el interruptor de la gasolina. En ese momento estábamos esperando a la Policía. Afortunadamente, el muchacho de Texaco nos dijo que era imposible porque eso estaba bloqueado (…) El tipo se metió al carro y ahí seis uniformados lo controlaron”, contó la mujer.
En la clínica Juan N. Corpas atendieron a la menor. Foto:iStock
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Una vez se calmó la situación, un bici-taxi que pasaba por allí los trasladados hasta la Clínica Juan N. Corpas: “Yo llegué desesperada pidiendo ayuda para mi hija. Allá nos dieron los primeros auxilios, nos dieron la vacuna del tétanos. A mi hija le lavaron las heridas. Luego nos dijeron que la niña necesitaba urgente una evaluación con oftalmología, pero como allí no hay, nos remitieron a otro lugar y después la operaron”.
La indignación de la familia que fue atacada
El hombre atacó a la familia con un arma blanca. Foto:Óscar Berrocal / EL TIEMPO
Hoy en día, la menor de once años recibe atención por parte del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y también ayuda psicológica. Su ojo aún está en tratamiento, ya que “tiene movilidad restringida”: “Le toca hacer terapias para que el músculo vuelva a coger fuerza y así ejerza su función”.
La mujer aún no comprende cómo el sujeto que la afectó a ella ya su familia quedó en libertad: “No entiendo qué hace libre ese tipo. Como familia quedamos asustados, tenemos miedo. Las autoridades creen que la vida de mi hija no vale. Todo me parece indignado. Tengo impotencia”.
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FELIPE SANTANILLA AYALA
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS
