Colombia
hicieron inversiones millonarias en supuesta cooperativa
La denuncia por la la presunta desaparición de un hombre terminó destapando lo que sería un esquema de captación de dinero que, según víctimas y su representante judicial, habría confirmado millas de millones de pesos y afectando a decenas de familias en Bogotá y otras ciudades.
LEA TAMBIÉN
Solo en el círculo cercano de uno de los denunciantes, las pérdidas superan los 4.400 millones de pesos correspondientes a unas 20 familias. De acuerdo con el abogado de otra de las personas afectadas, y quien no quiso hacer pública su identidad, el número total de afectados podría superar las 120 personas, con un capital cercano a los 16.000 millones de pesos.
Las versiones conocidas por este diario dan cuenta de un modelo que operó durante varios años, sustentado en relaciones de confianza, documentos con apariencia formal y consignaciones directas a cuentas personales.
El hombre fue reportado como desaparecido el pasado 19 de enero. Foto:Archivo particular- Istock
La modalidad de millonaria estafa que se destapó con una desaparición
El abogado que representa a una de las víctimas directas habló con la Sección Bogotá de EL TIEMPO y explicó que el señalado, identificado como Uriel Andrés Barreto Díaz, se presentaba con vínculos empresariales que daban respaldo a una propuesta de inversión, en específico se hacía conocer como el directivo administrativo y encargado de recursos humanos de la Cooperativa Transportadora Bogotá-Kennedy Taxis Colectivos.
LEA TAMBIÉN

A dicha Cooperativa decenas de familia habrían consignado millonarios montos como “inversión” con la promesa de rentabilidad. Según los testimonios recogidos, el esquema se habría consolidado a partir de la confianza generada entre conocidos y comenzó a expandirse desde 2019 por recomendación directa entre familiares y allegados.
Cada día aumentan más las estafas. Foto:iStock
“El compromiso era pagar unos generosos rendimientos por esas inversiones”, señaló el jurista consultado al explicar que la promesa de utilidades periódicas fue el principal incentivo.
En los primeros años, de acuerdo con su versión, no hubo retrasos en los pagos. “En general nunca hubo ningún atraso, lo que desde luego hacía que se generara más y más confianza y más y más personas llegaran”, explicó. Esa dinámica permitió que el número de aportantes crece progresivamente, sin que se exigiera formalmente la vinculación de referidos.
Uno de los denunciantes, identificado como Hernando* —nombre cambiado por solicitud de reserva—, relató que comenzó con montos pequeños y aumentó progresivamente sus aportes al ver que los rendimientos se cumplían. El modelo, según su explicación, se prometían rentabilidades variables en las que algunos obtendrían el 4 por ciento, el 6 por ciento y el 10 por ciento, e incluso había comisiones por vincular nuevos inversionistas.
Frente a la naturaleza del modelo, el letrado citado afirmó: “Este negocio no es una pirámide porque para este caso no se requería llevar referidos”. Según detalló, la expansión se dio por voz a voz y por la cercanía entre quienes ya habían recibido rendimientos y quienes decidieron ingresar posteriormente. Esa red de confianza fue determinante para que familias completas comprometieran sus ahorros.
Hernando* explicó que el negocio se giraba en torno a una supuesta “bolsa de apalancamiento” con diferentes contratos que estaban relacionados al sector del transporte como capacitaciones, repuestos y formación normativa para conductores. Este término, conforme con la página oficial de Fondo Nacional de Ahorro, “hace referencia al mecanismo que permite aumentar la capacidad de dinero utilizada para alguna inversión”.
Este portal especializado precisa que la idea es utilizar una deuda para disponer de mayor capital de cara a la ejecución de inversiones. “Justamente, el concepto viene de apalancar. Es decir, gracias a una técnica de apoyo, como la deuda, se puede invertir más dinero del que se posee. Si esto sale bien, es posible conseguir resultados positivos”, indica.
LEA TAMBIÉN

La víctima agregó que, cuando dichos contratos eran pagados, regresaba lo invertido. De acuerdo con su relación, el señalado manifestaba trabajar con una cooperativa que presuntamente tenía negocios con el Distrito.lo que generaba tranquilidad entre quienes entregaban su dinero.
Habría afectado a más de 120 personas y dejado pérdidas por unos 16.000 millones de pesos. Foto:Dinero
Esa referencia institucional fue clave para que el modelo se percibiera como legítimo, pese a que las consignaciones se realizaban. directamente a cuentas personales del presunto responsable, quien afirmaba reportar posteriormente los aportes.
No obstante, el caso salió a la luz tras la interrupción de los pagos que, durante años, se habrían cumplido con regularidad. douando los afectados empezaron a exigir explicaciones, el Barreto Díaz dejó de responder y posteriormente se difundió una alerta sobre su supuesta desaparición.
Desde entonces, varias personas han acudido a la Fiscalía para denunciar lo ocurrido. Según el representante de una de las víctimas, “al día de hoy hay aproximadamente unas 20 denuncias entre Bogotá y Bucaramanga”.
La mecánica, conforme con los denunciantes, incluía la suscripción de contratos con miembro de una cooperativa de transportadores, en los que se consignaban datos como NIT, numeración consecutiva y cláusulas de devolución de capital con intereses a seis meses.
El abogado sostuvo que la conducta se habría materializado mediante engaños documentales. “El delito se tipifica cuando se hace incurrir en error a las víctimas… a través de artificios o engaños, que para este caso serían esos documentos falsos de la cooperativa”, indicó y además denunció que el esquema no solo involucró extranjeros externos, sino que “también era conocedora su esposa… ella recibió dineros, conoció en general del negocio y por esa familiaridad es que se van llegando más personas de la familia”.
¿Qué pasó con la supuesta empresa y el señalado?
La Cooperativa Transportadora Bogotá Kennedy Ltda. figura oficialmente liquidada desde 2023. Foto:archivo particular
Tras consultar los registros mercantiles, EL TIEMPO constató que la Cooperativa Transportadora Bogotá Kennedy Ltda. (Cootranskennedy Ltda.) aparece oficialmente liquidada. La información reposa en el certificado expedido por la Cámara de Comercio de Bogotá, donde también consta que la entidad fue creada en 1997 y que en 2001 adoptó su razón social actual.
En el mismo documento se detalla que la Asamblea General aprobó la cuenta final de liquidación a través del Acta No. 72 del 29 de septiembre de 2023, inscripción que quedó formalizada el 10 de noviembre de ese año. Desde entonces, conforme a los registros, la cooperativa figura jurídicamente en estado de liquidación.
Por su parte, el pasado 19 de enero, cuando varios inversionistas ya no recibían los pagos prometidos, uno de ellos decidió buscar personalmente a Uriel Andrés Barreto Díaz en el municipio donde reside.
Allí, sus familiares le informaron que El hombre estaba desaparecido. De manera paralela, comenzó a circular una alerta. en la que se indicaba que se le había visto por última vez al salir de un centro comercial ubicado en el occidente de Bogotá.
Hasta el momento, la única información del desfile y las denuncias provenía de su círculo cercano y fue solo días después cuando, a través de redes sociales, la familia comunicó que Barreto Díaz había reaparecido y que se presentaría ante las autoridades.
Personas relacionadas con el caso aseguraron que el propio mensajes señalados enviaron en los que afirmaba que su vida corría peligro y que por esa razón no podía hacer apariciones públicas. Entretanto, las víctimas sostienen que aún no obtienen claridad sobre su situación ni sobre el destino del dinero.
LAURA NATHALIA QUINTERO.
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS.
