Colombia
detalles de retiros millonarios que hicieron desde sus cuentas
Cerca de 48 horas permaneció desaparecida Diana Lorena Ospina Guevara, de 46 años, antes de ser ubicada desorientada en el kilómetro 5 vía Choachí, en el CAI Mirador, y ser trasladada para reunirse con su familia.
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La mujer había sido vista por última vez en la madrugada del 22 de febrero, tras salir de Theatron, en Chapinero, y abordar un taxi. Durante ese lapso, desde sus cuentas bancarias se realizó al menos 13 movimientos que, según sus allegados le dijeron a EL TIEMPO, sumaron cerca de 46 millones de pesos.
El reporte oficial señala que la mujer había sido vista hacia las 2:59 de la mañana, cuando se desplazaba en un vehículo de servicio público tras haber compartido con amigos en esa zona de la ciudad. Diana, de 1,57 metros de estatura, contextura delgada, tez clara, ojos cafés claros y cabello castaño oscuro, vestía esa noche una chaqueta de lentejuelas de diferentes colores, blusa negra, jean azul, botines negros y llevaba un bolso negro.
A las 10 de la noche del lunes 23 de febrero, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, informó en su cuenta de X que “Diana Ospina ya está con su familia”. De acuerdo con su informela mujer llegó por sus propios medios al CAI Mirador.
“La Policía Metropolitana inmediatamente la trasladó para que se reuniera con sus familiares”, escribió el mandatario, quien añadió que “la investigación para llevar ante la justicia a los delincuentes que la secuestraron y la robaron avanza muy rápidamente”.
Los nuevos videos de la desaparición: dos hombres se subieron al taxi
Tras su hallazgo, se conocieron dos nuevos trajes de cámaras de seguridad que muestran lo ocurrido cuando el taxi llegó frente a la vivienda de Diana. Las imágenes indicarían que alcanzó a arribar a la puerta de su casa, pero antes de descender fue abordada por dos hombres que habrían accionado en complicidad con el conductor.
En el primer video se observa que el taxi de placas ESN170 se detiene y, detrás de este, para otro vehículo también de servicio público. De él descendieron dos hombres vestidos con ropa negra y jeans, quienes corren y se suben por las puertas traseras del carro en el que iba Diana. El segundo video corresponde al mismo momento, captado desde otro ángulo.
Las imagenes posteriores a su aparición muestran a Diana ingresar por la misma puerta y en el mismo barrio donde fue interceptada. En ese registro se le ve abrazar a amigos y familiares, llorar y vestir un jean y una chaqueta negra, diferentes a sus prendas al momento de la desaparición.
Hay que destacar que las cámaras de seguridad inicialmente mostraron los minutos previos a su desaparición.
En esos registros se observa a la diseñadora de modas caminando de gancho con una amiga tras salir de la discoteca. Ambas avanzan varias cuadras, se despiden en la carrera 13 con calle 59 y el acompañante aborda un vehículo solicitado por aplicación. Diana permanece unos instantes más en el lugar y en las imágenes se aprecia que, al parecer, toma una fotografía del automóvil en el que se marcha su amiga.
Otro video capta el momento en que sube al taxi de placas ESN170 a las 2:44 am del 22 de febrero.
La mujer se detiene unos segundos junto al carro y luego ingresa por la puerta izquierda. EL TIEMPO verificó que el vehículo tiene al menos cuatro infracciones de tránsito pendientes, que superan los 2,6 millones de pesos, registradas a nombre de distintos conductores.
Estas fueron las millonarias transacciones que se hicieron desde sus cuentas: la estafa de la que fueron víctimas
Mientras la familia intentaba ubicarla, se comenzó a detectar movimientos bancarios inusuales. La reconstrucción de esas quedó horas en manos de sus allegados, quienes hablaron con EL TIEMPO cuando aún no sabían dónde estaba.
Stefanía Acosta Ospina, su sobrina, fue una de las últimas personas en tener contacto con ella. Al respecto, le contó a este diario que Diana salió de su casa con planos definidos.
“Ella salió de su casa y se dirigió hacia la discoteca Theatron a las 11 de la noche. Allá se encontró con dos amigos, con un hombre y una mujer y estuvo en el establecimiento hasta las 2:30 de la mañana”, precisó.
Conforme con la familiar, la velada transcurrió sin incidentes aparentes y, pasada la una, envió el que sería su último mensaje directo: “Ella me mandó un mensaje en la discoteca a la 1:15 de la mañana, fue el último que mandó. La verdad, era un video muy normal como ‘mira tan chévere como el ambiente’, o sea, no era nada malo. Fue la última vez que ella se comunicó conmigo”.
Según relató, los amigos con los que estaba se retiraron antes, “se montaron en un Uber, tengo entendido, y ella trató de pedir uno”. Sin embargo, señaló que “le llegó un mensaje en que le decían ‘Diana, su viaje ha sido cancelado'”.
A partir de ese momento, la secuencia cambió y la mujer tuvo que tomar un taxi en la zona. Horas después, la ausencia comenzó a hacerse evidente. Diana tenía un compromiso a las 2 de la tarde con su hermana y con su mejor amigo y no había noticias suyas.
Las insistentes llamadas empezaron desde las 9 de la mañana, cuando Enrique Arango, amigo cercano de Diana y con quien se vería, se intentó contactar con ella, sin obtener respuesta.
Su sobrina fue la siguiente en aparecer en sus mensajes. “Yo le escribí desde las 11 a recordarle: ‘Tía, despiértate, acuérdate que tienes el compromiso’. Ella no me contestaba, le dejaban de llegar los mensajes, era muy raro, porque ella siempre es responsable a pesar de que hubiera salido, tomado, hecho lo que fuera, ella sabía que tenía un compromiso muy grande y no contestaba”.
La preocupación aumentó al mediodía, cuando su mamá le confirmó que “tu tía no contesta”. En este punto, “se comunicaron con el mejor amigo y pasó lo mismo. Él dijo que ya le estaba llamando desde las 9 de la mañana y no contestaba, entonces salió corriendo para el apartamento”.
Cuando ingresaron a la vivienda, el panorama no despejó las dudas. Su amigo y hermana, quien cuenta con las llaves de su casa, llegaron a la portería “abrieron en la puerta de abajo, subieron y timbraron a ver si ella de pronto estaba dormida o estaba acompañada y nunca abrió, entonces entraron al apartamento y estaba vacío, tenía las luces apagadas”.
Para la familia, ese último detalle era determinante. “Te digo que ella nunca volvió al apartamento porque ella tiene dos gatitas y un perrito y siempre que sale les deja las luces prendidas y eso quiere decir que ella nunca llega a la casa”.
En medio de la búsqueda, lograron acceder al ordenador personal. Allí encontraron un audio enviado a la amiga con la que había estado esa noche. En el mensaje le comentaba “que ella estaba a 5 minutos de llegar a la casa. En ese audio a ella se le quiebra la voz y, le dice, ‘igual te voy a mandar las placas del carro en el que voy. Ya te mando la foto.’ Hasta ahí llega el audio y después hay un mensaje eliminado”.
La última actualización la habría eliminado el emisor, es decir, Diana. Stefanía comentó que no tendría sentido dicha acción, ya que en las imágenes previas se observa que la mujer “se percató antes de subirse al taxi de tomar la foto de la placa”.
“Esa persona que la tenía retenida eliminó el mensaje para todos y la amiga cuando se despertó en la mañana ya no tenía nada, solamente tenía el audio”, destacó.
De igual forma, la joven le indicó a EL TIEMPO que la revisión del ordenador reveló claves de correos electrónicos para el caso. Describió que, “en la bandeja de eliminados, estaban las notificaciones de alertas de Davivienda” por transacciones inusuales. Según detalló, “hicieron como 13 retiros, el resto en transacciones, en donde sacaron casi 46 millones de pesos de la cuenta de ahorros”.
“No hay una persona en específico. Son como compras, retiros en cajeros, Hay muchos retiros en cajeros diferentes. Retiraron tres veces en un cajero y se adelantan a otros. El primer retiro fue a las 10 de la mañana”. Y agregó: “Se movieron demasiado desde las 10 de la mañana hasta las 2 de la tarde y después siguió moviendo la cuenta, igualmente nosotros ya habíamos llamado Davivienda a decir que ya habíamos puesto la denuncia, pero igualmente se deja transferir a otra cuenta de ahorros”.
Acosta puntualizó que los débitos no se habían detenido. “Ellos seguían sacando plata y seguían sacando plata e hicieron 12, 13 retiros en cajeros en donde fueron 46 millones de pesos, es demasiada plata en una sola cuenta”. Incluso explicó que la ruta de los retiros parecía seguir un patrón geográfico: “Fue en diferentes cajeros. Ella estaba en Theatrón y la ruta que cogen desde las 10 de la mañana es como desde el centro hacia el sur de la ciudad”.
La situación se amplió a otras cuentas. Conforme con su denuncia, este lunes llegaron avisos para la cuenta de Bancolombia, sin embargo, esta “logramos bloquearla por completo porque tenemos pues un familiar que trabaja ahí, pero en Davivienda siguen sacando de a poco y ya van sumando casi 46 millones de pesos”.
“Ellos dicen que ya están bloqueadas las cuentas y que no pueden hacer transferencias, pero después llega la alerta de que se transfirieron 200.000. Ya como que no los dejaron hacer transferencias grandes de 800.000, 1 millón, sino que se transfirieron 200.000, 300.000 pesos, es eso”, agregó.
Además de los retiros, detectaron intentos adicionales. Entre los últimos, llegó una notificación en la que alerta que “están tratando, dice, de sacar un crédito para sacar un apartamento”
LAURA NATHALIA QUINTERO.
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS.
