El Santiago Bernabéu lucirá un mosaico cuando los jugadores salten al terreno de juego en el que se leerán dos mensajes contundentes tras lo sucedido en el partido de ida entre el Real Madrid y el Benfica: “No al racismo” y “Respect”. Un mensaje rotundo que dará la vuelta al mundo y con el que el club blanco quiere dejar claro que en su casa hay tolerancia cero con el racismo.
El encuentro está declarado de alto riesgo, como todos los de la Champions en la ciudad de Madrid, y contará con la presencia de 4.000 aficionados del Benfica, en lo que es uno de los mayores desplazamientos de aficionados rivales de esta temporada. El estadio registrará un espectacular lleno, con las entradas vendidas desde hace más de una semana.
Mediáticamente el duelo ha levantado gran expectación, con 31 posiciones de televisión confirmadas, 246 periodistas acreditados en la tribuna de prensa, 144 en las posiciones de comentaristas de los medios con derechos, 75 fotógrafos y 14 zonas flash.