La Clásica de Almería 2026 aún tenía cuentas pendientes. Nueve días después del sprint masivo que coronó a Biniam Girmay por delante de Milan Fretin, la organización rectificó el tercer puesto. Donde primero apareció Matteo Moschetti, ahora figura Dylan Groenewegen.
Aquella llegada dejó dudas desde el primer vistazo. Ni siquiera la foto inicial despejaba la incógnita, aunque a simple vista parecía clara la batalla por el último escalón del podio. En directo, los jueces dieron tercero a Moschetti, del Pinarello-Q36.5 Pro Cycling Team, y cuarto a Groenewegen, estrella del Unibet Tietema Rockets. La diferencia era microscópica y el debate, inmediato.
La rueda delantera del neerlandés apenas asomaba en la imagen original. Eso inclinó la balanza hacia el italiano. Pero el caso siguió abierto. Una reconstrucción detallada de la llegada permitió afinar el encuadre y medir al milímetro el momento exacto del golpe de riñón. El veredicto cambió: Groenewegen aventajó por centímetros —literalmente por el ancho de la cubierta— a Moschetti.
No se ofrecieron demasiados detalles sobre el proceso técnico ni sobre el retraso en la resolución. El comunicado fue directo: nuevo tercero, nueva clasificación.
Para el equipo de Bas Tietema, la noticia cayó como un regalo inesperado. Es el séptimo podio del curso para la estructura francesa y supone veinte puntos UCI más en su pulso por consolidarse en el pelotón profesional. Desde su entorno, incluso dejaron una broma con retranca: “¿Aún no has desperdiciado esos podios?”, en alusión al conjunto suizo afectado por la rectificación.
Con el podio ya en el bolsillo, los Unibet Tietema Rockets miran al bloque flamenco. Les esperan la Omloop Het Nieuwsblad y la Kuurne-Brussel-Kuurne, donde además de Groenewegen estará el eslovaco Lukáš Kubiš, una de las revelaciones de la pasada primavera, dispuesto a abrirse paso sobre el pavé mientras en Almería aún resuena aquel sprint decidido por el ancho de una rueda.