Deportes
Victoria balsámica del Real Madrid después del palo de la Copa
Después de un palo como el de la Copa del Rey, nada como un partido balneario. No hay muchos en la Euroliga, pero el Real Madrid disfrutó de uno frente al Bayern Múnich (93-70). Más allá de algunos pitos a Sergio Scariolo en la presentación, los madridistas no sufrieron efectos secundarios de lo sucedido en la final del Roig Arena. Gran reacción.
Ayudó volver al Movistar Arena, donde el Madrid, el mejor local de la Euroliga (13-1), no jugaba desde el 22 de enero. Después de cuatro partidos a domicilio —tres derrotas—, los blancos volvieron a sentirse cómodos al calor de su gente, con mucha fluidez, con un juego solidario traducido en 28 asistencias (16 ya al descanso) y con unos grandes porcentajes de tiro: 18/28 de dos y 15/33 en triples pese al 1/7 del primer cuarto. Muñeca caliente de Feliz y Abalde, con 3/3 cada uno. Partido ideal para reencontrarse: siete jugadores llegando a nueve puntos, con 16 de Hezonja, y 10 alcanzando la decena en valoración.
Trey Lyles y Andrés Feliz dificultan la entrada a canasta de Wenyen Gabriel.
Y ayudó mucho la fragilidad de un Bayern que defendió mal y atacó peor. Ni rastro del efecto Pesic, que se ha dejado notar desde su llegada a mitad de diciembre. Los alemanes acusaron mucho las ausencias de Hollatz, Baldwin y, sobre todo, la de Obst, que fue baja de última hora. Se trata del mejor tirador de Europa y el principal argumento ofensivo de los alemanes con 15,5 puntos de media con un 40,8% desde el triple.
El Madrid se va en siete minutos
Apenas siete minutos tardó el Madrid en despegarse (15-4). Fue al ritmo de Hezonja y con una defensa donde se imponía Okeke. En la previa, Scariolo le había calificado de “importantísimo, casi decisivo”, pese a que en la Copa fue el extracomunitario descartado en los tres encuentros. Ante el muro local, el Bayern se movía a menos de punto por minuto.
Al final del primer cuarto, 19-12. Los dos equipos estaban negados desde el arco (1/11 entre ambos), pero la diferencia estaba en el 7/8 del Madrid en tiros de dos. La pintura era de los blancos. Y desde el segundo periodo, también atinaron desde el perímetro: el 6/8 en triples fue demoledor. Acertaron Feliz, Campazzo, Okeke, Deck, que tuvo una gran racha anotadora, y Lyles, que clavó dos. La diferencia llegó a los 20 puntos al descanso (53-33) con un tiro de media distancia de Tavares. Garuba había sido un baluarte defensivo y Lyles y Hezonja sumaban 10 puntos cada uno. No acostumbran a jugar bien en el mismo partido.
Tavares, felicitado por sus compañeros tras anotar la última canasta de la primera parte.
El Bayern no existía. Sin algunos de sus referentes, sólo Jessup vio aro con cierta facilidad (17). Mal Rathan-Mayes, que volvía al Palacio, y aún peor Isiaha Mike, verdugo en la primera vuelta. Y no reaccionaron los alemanes tras el intermedio. El Madrid, sólido y centrado, no sufrió ninguna desconexión. Abalde metió tres triples sin fallo en el tercer periodo y a falta del último la renta era de 31 puntos (78-47).
La máxima llegó a +32 (85-53 min. 34). Hacía mucho tiempo que aquello se había acabado. El Madrid sigue asentado en puestos de playoffs y, cuarto, tendría factor cancha de acabar así.
Ficha técnica
93 – Real Madrid (19+34+25+15): Campazzo (4), Abalde (9), Hezonja (16), Okeke (5) y Tavares (11) -cinco inicial-, Maledon (2), Feliz (9), Llull (9), Deck (9), Lyles (12), Garuba (3) y Len (4).
70 – Bayern Múnich (12+21+14+23): Dimitrijevic (11), Rathan-Mayes (11), Lucic (4), Da Silva (4), McCormack (-) -cinco inicial-, Giffey (6), Voigtmann (5), Jessup (17), Jovic (-), Fischer (-), Mike (2) y Gabriel (10).
Árbitros: Damir Javor (SVN), Gytis Vilius (LTU), Josip Radojkovic (HRV). Señalaron falta técnica a Vladimir Lucic, del Bayern de Múnich (min.18).
Incidencias: Partido de la jornada 29 de la Euroliga disputado en el Movistar Arena ante 9.728 espectadores.

