Colombia
Luchas de poder en la Federación Colombiana de Fútbol: así es el juego de tronos

La estructura de poder en la Federación Colombiana de Fútbol ha generado constantes choques entre dirigentes que buscan el control del balón político. Ramón Jesurún, quien será reelegido como presidente en la próxima asamblea, debe su permanencia a las decisiones de Álvaro González, presidente de la Difútbol. Esta dinámica de dependencia político-electoral ha creado una cadena de traiciones y alianzas rotas que marca el funcionamiento de la entidad.
¿Cómo funciona el poder en la Federación Colombiana de Fútbol?
La Federación Colombiana de Fútbol opera bajo una estructura donde el presidente necesita obligatoriamente el aval del dirigente de la Difútbol para mantenerse en el cargo. El presidente de la Dimayor ocupa automáticamente la posición de primer vicepresidente de la Federación, según información de El Tiempo. Esta configuración ha generado conflictos históricos: hace cuatro años, antes de reelegir a Jesurún, se repartieron 600 millones de pesos a cada equipo profesional. Hoy, varios presidentes de clubes esperan recibir 1.000 millones por escudo, argumentando que las ganancias de la Federación Colombiana de Fútbol superan los 100.000 millones de pesos anuales.
Historias de caídas políticas en la directiva
La historia de la Federación Colombiana de Fútbol está marcada por alianzas que se rompen y personajes que desaparecen de la escena política. Ramón Jesurún fue vicepresidente de Luis Bedoya, quien intentó evitar su ascenso, pero perdió ese pulso cuando su candidato, Pacho Ochoa, fue derrotado en la Dimayor. Luego del escándalo del Fifagate, Jesurún ascendió y tuvo como primer vicepresidente a Jorge Fernando Perdomo, quien intentó tumbarlo acusando lo de complicidad en la reventa de boletas de Rusia 2018. Álvaro González lo salvó políticamente y Perdomo desapareció del mapa directivo.
Otras figuras cayeron en desgracia dentro de la Federación Colombiana de Fútbol: Juan Fernando Mejía, expresidente del Cali, perdió influencia cuando se atrevió a sugerirle a González que podría reemplazar a Jesurún. Fernando Jaramillo, vicepresidente reciente, renunció tras una guerra declarada de Ramón, quien lo acusó de recopilar votos para tumbarlo. Hace meses, Jesurún perdió el pulso en la Dimayor cuando su candidato, Juan David Pérez, fue derrotado por Carlos Mario Zuluaga.
El rol decisivo de Álvaro González
Para ser presidente de la Federación Colombiana de Fútbol se requiere inevitablemente del aval de Álvaro González, quien controla los votos desde la Difútbol. Esta realidad ha convertido la reelección de Jesurún en un trámite político que depende de la voluntad del dirigente empresarial. Consulta más sobre noticias de Colombia en nuestro sitio.





