Economia
“Impacto de la Revisión de Fitch: ¿Qué Significa para la Deuda de Colombia?”

La agencia evaluadora Fitch notificó que la calificación de la deuda del Gobierno de Colombia podría ser disminuida en un futuro cercano. Esa evaluación se manifiesta en una escala que se representa mediante letras; cuanto más baja sea, mayor es el riesgo de que el prestatario no cumpla con sus obligaciones. Si aumenta, el riesgo de incumplimiento es menor.
En esta escala, la calificación más baja es D y la más alta es AAA (triple A). Según Fitch, Colombia se sitúa en BB+ (doble be más), y podría descender a BB (doble be) en breve.
Esta alerta fue emitida oficialmente el jueves, tras la publicación de la agencia evaluadora indicando que la perspectiva de Colombia, que era estable, ahora pasaría a ser negativa.
Junto con las letras de la calificación, la evaluación incluye una perspectiva que puede ser positiva, estable o negativa. La perspectiva positiva indica que en el futuro cercano la calificación podría incrementarse; la estable, que no se anticipan cambios en la calificación, y la negativa, que en un plazo relativamente corto (puede ser un año) la evaluación podría descender.
Las justificaciones de Fitch para deteriorar la perspectiva de Colombia
De acuerdo con un comunicado emitido por Fitch: “La calificación se ve restringida por los elevados déficits fiscales y las proyecciones inciertas de consolidación necesarias para estabilizar la deuda en relación al PIB, una alta carga de intereses y una considerable dependencia de las materias primas”.
La calificación de Colombia es BB+, y ahora la perspectiva es negativa. Foto:Justin Lane. EFE –
Para esta agencia, Colombia tenía una calificación de BBB- (triple be menos) hasta el primero de julio de 2021, nota que se considera ‘grado de inversión’, lo que implicaba que hasta ese momento adquirir bonos de deuda del Gobierno colombiano se consideraba una inversión y no una especulación. Sin embargo, en esa fecha se redujo a BB+ (doble be más), y ahora, con la perspectiva negativa, podría caer a BB (doble be).
Así, el mensaje que Fitch envía a los mercados es que prestar dinero a Colombia, hasta julio de 2021, era visto como una inversión en un gobierno con capacidad adecuada para cumplir con sus acreedores, aunque podía verse afectado por un contexto económico adverso.
Considerando este panorama, si se reduce la calificación a BB, prestar a Colombia sería visto como especulación con un país que a corto plazo no es tan vulnerable, pero que debe enfrentar un entorno continuo de incertidumbre para los negocios, las finanzas y la economía general.
La jerga de las calificaciones de la deuda
Las calificaciones de deuda surgen de la necesidad de que los inversores comprendan el riesgo que asumen al prestar a un gobierno o a una empresa, a través de la compra de los bonos que emiten.
Las calificaciones que otorgan las agencias se expresan en letras, en el caso de Fitch y Standard & Poor’s. Además, cada calificación puede incluir un signo más (+), que indica que es una subcategoría superior dentro de esa clasificación; o no tener signo, o tener un signo menos (-).
La calificación también viene acompañada de la perspectiva de lo que puede suceder con la evaluación en una futura revisión (perspectiva positiva, estable o negativa). Adicionalmente, todas las calificaciones potenciales se agrupan en dos grandes categorías: cuando prestar es una forma de invertir (conocido como grado de inversión) o cuando prestar es
especular.
Las calificaciones iniciales, todas aquellas que contienen la letra A y las que presentan tres letras B son consideradas ‘grado de inversión’, lo que significa que prestarles a esos países es equivalente a ‘invertir’. A continuación, se encuentra la relación y el significado de dichas calificaciones:
AAA (triple a): Estas calificaciones son otorgadas a los países deudores que poseen una gran probabilidad de cumplir con sus obligaciones financieras. Representan las calificaciones más altas posibles.
AA (doble a): En este grado, la habilidad para cumplir con las obligaciones se valora como muy sólida.
A: Para esta categoría, la capacidad de respuesta es fuerte, aunque puede estar influenciada, de alguna manera, por condiciones desfavorables en la economía y, en términos generales, en las circunstancias.
BBB (triple be): La capacidad de responder a los pagos de los compromisos financieros es considerada adecuada, pero se depende más de un contexto económico desfavorable.
BBB- (triple be menos): Este grado es el más bajo que se acepta como grado de inversión.
Las calificaciones que se encuentran por debajo del grado de inversión
Las calificaciones siguientes, que tienen como máximo dos letras B o incluyen las letras C y D, son denominadas ‘grado especulativo’, lo que implica que prestarles a estos países no es ‘invertir’, sino ‘especular’ con el dinero. Existe la posibilidad de que el prestamista reciba intereses más altos, pero también hay un mayor riesgo de impago.
BB+ (doble be más): Dentro de las calificaciones catalogadas como grado especulativo, esta es la más elevada. Es la nota que aún posee Colombia.
BB (doble be): Estas calificaciones se asignan a países o deudores que se perciben como menos vulnerables a corto plazo. Aun así, deben enfrentar incertidumbres persistentes relacionadas con entornos de negocios, financieros o económicos adversos.
B: Aunque en este nivel la exposición a entornos de negocios, financieros o económicos es mayor, existe la capacidad de saldar las deudas en el momento de la calificación.
Los bonos de deuda de los gobiernos se transaccionan en los mercados financieros internacionales. Foto:AFP
CCC (triple ce): Al momento de otorgar la calificación hay exposición y riesgo, dependiente de condiciones favorables en los negocios, finanzas y economía para cumplir con los pagos.
CC (doble ce): Existe un alto riesgo en el momento de la calificación.
C: Si el deudor es una empresa, esta calificación indica que ha solicitado declararse en quiebra, o una situación equivalente si el deudor es un gobierno, aunque la deuda no ha dejado de pagarse.
D: Se incumplieron los compromisos financieros.







