Colombia
Brasil y EE.UU. abren el diálogo para revisar los aranceles de acero y aluminio impuestos por Trump

Brasil y Estados Unidos han dado comienzo a un diálogo para examinar los impuestos del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio proclamados por el presidente Donald Trump, que comenzarán a aplicarse el 12 de marzo, según lo comunicado por el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La determinación de Washington ha generado tensiones comerciales entre ambos países, ya que Brasil es el segundo mayor suministrador de acero de Estados Unidos, solo por detrás de Canadá.
En 2024, las ventas brasileñas de acero a Estados Unidos alcanzaron 4,08 millones de toneladas, lo que resalta la relevancia de este sector en la economía brasileña.
Para reducir el efecto de esta iniciativa, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, y el nuevo representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, llevaron a cabo una conversación telefónica el viernes, donde decidieron formar un grupo de trabajo centrado en cuestiones arancelarias.
De acuerdo con lo indicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, el objetivo del grupo será negociar posibles modificaciones o excepciones antes de la implementación de los impuestos. Se anticipa que los delegados de ambos países llevarán a cabo una reunión virtual la próxima semana para avanzar en las conversaciones.
Vieira subrayó que Brasil tiene una relación comercial crucial con Estados Unidos y remarcó que la nación sudamericana es un proveedor vital de insumos para la industria estadounidense. Asimismo, indicó que la balanza comercial entre los dos países es favorable a Estados Unidos, lo que refuerza la posición brasileña en contra de las nuevas restricciones arancelarias.
El jueves, el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, realizó una videoconferencia con Greer y con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick.
Durante esa reunión, Alckmin presentó datos que demuestran la significancia de la relación comercial bilateral, afirmando que el intercambio entre ambas naciones asciende a 80.000 millones de dólares anuales, generando un superávit de 200 millones favorable a Estados Unidos.
Alckmin también enfatizó que ocho de los diez principales productos que Brasil adquiere de Estados Unidos no están sujetos a tasas arancelarias, lo que, en su perspectiva, evidencia una desigualdad en el trato comercial entre ambos países si se implementan los nuevos impuestos al acero y aluminio brasileños.
Los delegados de ambas administraciones acordaron llevar a cabo nuevas reuniones bilaterales en los próximos días para continuar con las negociaciones, según un comunicado del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil.
El presidente Lula da Silva reaccionó enérgicamente ante el anuncio de Trump y notificó que Brasil tomará acciones de reciprocidad si Washington sostiene la imposición de los aranceles.
“Sigravan el acero brasileño, tomaremos medidas comerciales, denunciaremos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) o estableceremos aranceles a los productos que importamos de ellos”, declaró Lula durante una conversación con una emisora brasileña.
No es la primera ocasión en que Trump establece barreras comerciales contra el acero brasileño; durante su primer período (2017-2021), el expresidente republicano aplicó un arancel del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio, justificando la necesidad de salvaguardar la industria siderúrgica estadounidense.
No obstante, tras negociaciones entre ambas partes, su administración redujo parcialmente la medida, permitiendo la llegada de ciertos volúmenes de acero brasileño sin aranceles a cambio de limitaciones en las cuotas de exportación.
La reimposición de los aranceles por parte de Trump forma parte de una estrategia proteccionista similar a la de su primer período, donde utilizó tarifas aduaneras como un recurso para equilibrar la balanza comercial de Estados Unidos.
(Con información de AFP)







