La alteración cajeros automáticos en Colombia ha sido un método empleado por organizaciones delincuenciales para el hurto de fondos a usuarios del sistema financiero. La alteración de cajeros automáticos es una modalidad de hurto que implica la manipulación física o técnica de estos dispositivos para engañar a los usuarios y apropiarse de sus fondos, además de realizar el “cambiazo” de tarjetas débito y crédito. Recientemente, la Fiscalía General de la Nación confirmó la judicialización de cinco personas que harían parte de una red dedicada a esta actividad, denominada “Los Quintis”.
La investigación, a cargo de la Unidad de Estructura de Apoyo (EDA) de la Seccional Bogotá, reveló que la organización criminal habría operado de manera sistemática entre 2023 y 2026. Durante este periodo, se les atribuyen 13 hurtos y cerca de 250 eventos de obstaculización ilegítima de sistemas informáticos en cajeros automáticos de diversas entidades bancarias. La operación abarcó Bogotá, varios municipios de Cundinamarca y otras ciudades del país, afectando a múltiples víctimas, incluyendo adultos mayores.
¿Cómo operaba la red de alteración cajeros automáticos "Los Quintis"?
La Fiscalía detalló el modus operandi de “Los Quintis”, que involucraba diversas funciones coordinadas entre sus integrantes para llevar a cabo la alteración cajeros automáticos y el posterior hurto:
Manipulación previa: Algunos miembros alteraban los cajeros automáticos utilizando sustancias adhesivas para simular fallas técnicas.
Vigilancia y engaño: Otros vigilaban el lugar, simulaban transacciones para generar confianza, ofrecían ayuda a los usuarios desprevenidos y observaban sus claves de seguridad.
Cambiazo de tarjetas: Con la excusa de la ayuda, realizaban el “cambiazo” de tarjetas débito y crédito.
Retiros y compras: Posteriormente, otros miembros utilizaban los productos financieros obtenidos ilícitamente para efectuar retiros de dinero o realizar compras.
Imputación de cargos y pérdidas millonarias
Los elementos materiales probatorios recopilados por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía evidenciaron que las acciones de la organización causaron pérdidas superiores a 1.200 millones de pesos. Esta cifra incluye el dinero apropiado de las víctimas y los costos asumidos por las entidades bancarias para reparar los cajeros afectados por la alteración cajeros automáticos. Entre los judicializados se encuentran Miguel Ángel Paredes Daza, Laura Valentina Orozco Romero, Jonathan Yesid Rojas Castiblanco, Héctor Javier Bautista Vargas y Anderson Steve Sánchez Aguilar, según informó la Fiscalía General de la Nación a través de sus canales oficiales.
La Fiscalía imputó a los procesados los delitos de concierto para delinquir, hurto calificado y agravado, y obstaculización ilegítima de sistema informático o red de comunicaciones agravada, dependiendo de su presunta participación individual. Adicionalmente, a Anderson Steve Sánchez Aguilar se le imputaron delitos de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego y municiones, debido a la incautación de una escopeta y cartuchos sin autorización al momento de su captura, como lo corroboró El Tiempo en su cobertura.
Pese a las imputaciones, los procesados no aceptaron los cargos. Un juez de control de garantías determinó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario para los implicados. Para obtener más información sobre las medidas contra el cibercrimen en el país, consulte más noticias de Colombia.
