Colombia
“La Dieta Mediterránea: Un Muro Protector Contra la Depresión, según la Experta”

Aceptar una dieta mediterránea podría contribuir a disminuir la probabilidad de desarrollar depresión. Por el contrario, seguir una dieta occidental podría aumentar este riesgo. Esto fue corroborado por Eva Garnica, psiquiatra y encargada de investigaciones de la Unidad Docente de la Red de Salud Mental de Vizcaya, durante el XXXIII Curso Nacional de Actualización en Psiquiatría.
La dieta mediterránea se caracteriza por un elevado consumo de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, pescado y aceites monoinsaturados o poliinsaturados, mientras que limita la ingesta de productos altamente procesados. Estas pautas alimenticias son ricas en vitaminas del grupo B, antioxidantes, ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y fibra, y bajas en grasas saturadas, azúcares y sodio.
Diversos estudios han indicado que las personas que padecen depresión tienden a elegir alimentos más calóricos y azucarados, como productos ultraprocesados, lo que a su vez podría afectar la salud cerebral. Además, se ha constatado que en casos de psicosis temprana existe una relación entre la intensidad de los síntomas y un consumo elevado de calorías y un menor aporte de proteínas.
Se han propuesto diferentes teorías que intentan aclarar cómo la nutrición puede afectar negativamente la salud mental, “abarcando desde la inflamación, hasta la alteración de la microbiota, disfunciones metabólicas y otros factores”. En particular, ha profundizado en el aspecto de la inflamación, recordando que existe evidencia de su presencia en individuos con trastornos mentales severos a través de biomarcadores en sangre. En este contexto, ha señalado que una dieta rica en carbohidratos refinados, azúcares, productos ultraprocesados y grasas trans puede incrementar la inflamación sistémica.
Comprender la relación entre la inflamación inducida por la dieta y la salud mental, así como los beneficios de las intervenciones dietéticas para la salud física en trastornos mentales severos, ha llevado a Garnica a proponer que “sería sensato investigar la inflamación dietética en algunas de las desigualdades en salud (como obesidad, diabetes y riesgo cardiovascular) entre personas con estas condiciones psiquiátricas”.
La psiquiatra ha mencionado que en los últimos años ha habido “una cantidad notable de investigación” sobre el eje microbiota-intestino-cerebro, comenzando a verificarse la eficacia de ciertas intervenciones basadas en el estilo de vida -como la dieta y el ejercicio físico-, los psicobióticos e incluso el trasplante fecal.
En esta línea, también ha comentado que algunos profesionales han empezado a dirigir sus tratamientos a nivel metabólico, concentrándose en mejorar trastornos cerebrales y mentales mientras abordan problemas como la obesidad o implementan la llamada neurocetoterapia, que consiste en el uso de una dieta cetogénica y/o ayuno intermitente para tratar trastornos mentales y cerebrales.
Más de dos millones de personas están lidiando con la depresión en España (aproximadamente el 4,1% de la población), de acuerdo a cifras del Ministerio de Salud. De este conjunto, alrededor de 230.000 sufren depresión grave. Las féminas y los ancianos son los más propensos a esta problemática. Asimismo, la Confederación de Salud Mental España señala que el 42,1% de los españoles ha atravesado depresión en algún instante de sus vidas.
*Datos suministrados por Europa Press







