La salud mental post-sismo emerge como una preocupación prioritaria para Colombia, luego del fuerte temblor de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Este fenómeno, que se define como el conjunto de efectos psicológicos y emocionales derivados de un evento sísmico y sus réplicas, ha sido seguido por más de cien movimientos secundarios en diversas regiones, intensificando los niveles de ansiedad y estrés en la población. La persistencia de estos movimientos, junto a la avalancha de información, plantea un reto considerable para el bienestar emocional de la ciudadanía.
¿Qué implica la salud mental post-sismo para los colombianos?
La recurrencia de estos eventos sísmicos no solo altera la vida cotidiana, sino que también subraya la vulnerabilidad de Colombia ante desastres naturales, dada su ubicación estratégica en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Este contexto geográfico hace que la preparación para las consecuencias emocionales sea tan crucial como la respuesta física. De acuerdo con especialistas en psiquiatría, la sobreexposición a un flujo ininterrumpido de contenidos e imágenes sobre la emergencia, algo exacerbado por la era digital, prolonga la respuesta de alarma del organismo, dificultando la recuperación del sueño y la tranquilidad. Este impacto es particularmente relevante en un país donde la infraestructura de salud mental aún enfrenta desafíos de acceso y priorización.
Para mitigar los efectos de la salud mental post-sismo, los expertos recomiendan una serie de medidas de autocuidado y gestión de la información:
Consultar fuentes oficiales: Priorizar la información de entidades reconocidas como el Servicio Geológico Colombiano, evitando la difusión de rumores y cadenas no verificadas.
Limitar la exposición digital: Establecer horarios específicos para revisar noticias y suspender el uso de pantallas o material explícito al menos dos horas antes de dormir.
Proteger a poblaciones vulnerables: Ofrecer explicaciones claras a niños y adultos mayores, adaptadas a su edad, y evitar la exposición a imágenes impactantes.
Fomentar la expresión emocional: Escuchar activamente las inquietudes y permitir que se expresen los sentimientos para restaurar la sensación de seguridad en el hogar.
Soporte psicológico accesible: una respuesta vital
Frente a esta coyuntura, el acceso a soporte emocional se vuelve fundamental. El sector privado ha reaccionado, como es el caso de la iniciativa ‘De Tu Lado Colombia’, desarrollada por Allianz en alianza con Medismart. Esta plataforma ofrece orientación psicológica virtual gratuita, disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, a través del portal allianzdetuladocolombia.medismart.com.co. Esta disponibilidad de apoyo profesional es clave para la resiliencia de la población, dado que los trastornos de adaptación, el estrés y la depresión pueden manifestarse de manera crónica si no se abordan a tiempo en un país que constantemente debe reconstruirse, no solo físicamente, sino también emocionalmente, frente a diversas adversidades.
Abordar el impacto en la salud mental post-sismo es un reto que requiere la colaboración entre entidades públicas, privadas y la ciudadanía. Conocer las herramientas de apoyo disponibles y aplicar medidas de autocuidado son pasos esenciales para la recuperación colectiva en Colombia. Para más información sobre iniciativas y noticias relevantes, visite nuestra sección de Colombia.
