La seguridad TransMilenio Bogotá se encuentra nuevamente en el centro del debate público tras una denuncia del concejal Juan David Quintero, quien alertó sobre la creciente presencia de habitantes de calle en el sistema de transporte masivo de la capital. TransMilenio, la columna vertebral del transporte público bogotano, enfrenta críticas por la percepción de inseguridad que esta situación genera entre sus usuarios y operadores. La alerta surge después de que la Secretaría Distrital de Integración Social reconociera 21 casos de agresiones contra pasajeros atribuidas a esta población durante el presente año.
Este fenómeno plantea un doble desafío para la administración distrital: garantizar la protección de poblaciones vulnerables, como lo establece el artículo 13 de la Constitución colombiana, y al mismo tiempo asegurar la convivencia y la seguridad para los miles de ciudadanos que utilizan el sistema diariamente. Según datos oficiales, Bogotá registró 10.478 habitantes de calle en su último censo, y la entidad minimiza los 21 ataques al señalar que representan apenas el 0,2% de esta población.
¿Qué implica la seguridad TransMilenio Bogotá para los ciudadanos?
La preocupación no es menor. Un conductor de TransMilenio afirmó que seis de cada diez buses y cuatro de cada diez estaciones presentan una presencia constante de habitantes de calle, quienes, según su testimonio, utilizan los vehículos para dormir. Esta situación, más allá de los incidentes puntuales, impacta directamente la percepción de seguridad y la confianza de los usuarios en el servicio. Para muchos bogotanos, la presencia constante de esta población genera una sensación de vulnerabilidad y desorden que desincentiva el uso del transporte público, afectando la movilidad y la calidad de vida en la ciudad.
Los desafíos asociados a la gestión de los habitantes de calle en el sistema de transporte público son multifacéticos:
Seguridad y Convivencia: Garantizar la integridad de usuarios y operadores frente a posibles agresiones o situaciones de conflicto.
Acceso a Servicios Sociales: Ofrecer alternativas de atención y resocialización a la población en condición de calle que opta por el sistema.
Control y Normatividad: Aplicar las reglas del sistema de transporte sin criminalizar la pobreza, buscando un equilibrio entre derechos y deberes.
Optimización de Recursos: Evaluar la efectividad de los 962.000 millones de pesos destinados por la Secretaría de Integración Social en los últimos 27 meses, asegurando que la inversión se traduzca en resultados medibles para esta problemática que afecta la seguridad TransMilenio Bogotá.
Políticas públicas frente a la población en calle en Bogotá
El concejal Quintero criticó el enfoque de la Secretaría de Integración Social al considerar que el análisis estadístico no puede restar importancia a las afectaciones individuales. “Las agresiones no pueden analizarse únicamente desde un porcentaje. Detrás de cada caso existe un ciudadano afectado y una situación que deteriora la confianza en el transporte público”, señaló el cabildante. Este punto de vista es fundamental para entender la magnitud del problema en ciudades grandes como Bogotá, donde la gestión social y de seguridad requiere un enfoque integral y humano, según análisis del El Tiempo.
Mientras las autoridades buscan soluciones efectivas, desde octubre de 2025, 345 personas en condición de calle han aceptado el traslado a hogares de paso, un paso inicial que busca ofrecer alternativas a esta población. Sin embargo, la persistencia del problema en TransMilenio subraya la necesidad de fortalecer las políticas públicas y la coordinación interinstitucional para abordar de manera estructural la situación de los habitantes de calle en el país. Para conocer más noticias de Colombia y sus desafíos sociales, consulte nuestra sección.
