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Cuatro médicas que atendían víctimas del terremoto murieron en accidente aéreo en el Chocó

Constanza Álvarez, Sandy García, María Victoria Guzmán y Julissa Figueredo viajaban de vuelta a Bogotá tras atender a 600 víctimas del terremoto del 10 de agosto cuando su Cessna se estrelló en el Parque Tatamá.

La Fuerza Aérea Colombiana (FAC) recuperó el sábado 19 de septiembre los cuerpos de cuatro médicas que fallecieron en un accidente aéreo en el Parque Nacional Tatamá, en la zona limítrofe entre los departamentos de Chocó y Risaralda.

Las doctoras Constanza Álvarez, Sandy García, María Victoria Guzmán y Julissa Figueredo viajaban en una avioneta Cessna que cubría la ruta Condoto-Guaymaral el 14 de septiembre, cuando desaparecieron en la zona montañosa. La aeronave regresaba a Bogotá después de una misión médica en el Chocó.

Estaban ayudando a víctimas del terremoto de agosto

Las cuatro médicas formaban parte de una misión humanitaria que se había desplazado al Chocó para atender a por lo menos 600 personas afectadas por el terremoto del 10 de agosto de 2026, el sismo de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar.

En su regreso hacia Bogotá, la avioneta se accidentó en el Parque Nacional Natural Tatamá, una zona selvática de acceso extremadamente difícil, lo que complicó las labores de búsqueda durante varios días.

De la Espriella las llamó heroínas

El presidente Abelardo de la Espriella confirmó el miércoles 16 de septiembre que todos los ocupantes de la aeronave habían sido hallados sin vida. Al conocerse la recuperación de los cuerpos el 19 de septiembre, el mandatario rindió homenaje a las cuatro doctoras:

“Eran cuatro mujeres extraordinarias que entregaron su vida al servicio de los más necesitados”, dijo De la Espriella, quien las calificó como “heroínas con vocación, generosidad e invaluable labor social”.

El piloto aún pendiente de recuperación

El piloto de la aeronave, Mehmet Cankaya, no pudo ser recuperado en las labores del 19 de septiembre. Según informó el presidente, se estimaba que sus restos fueran extraídos durante el domingo 20 de septiembre, en una nueva jornada de trabajo del equipo de la Fuerza Aérea en la zona del accidente.

La operación en el Parque Nacional Tatamá requirió vuelos especializados de la FAC en una zona sin vías de acceso terrestre, a gran altitud y con condiciones climáticas variables en la cordillera Occidental.

Las cuatro médicas dejaron a sus familias y a cientos de pacientes en el Chocó que recibieron atención gracias a su trabajo. Su historia se convierte en símbolo del costo humano de la emergencia que comenzó el 10 de agosto de 2026.