El Gobierno de Abelardo de la Espriella analiza si mantiene, modifica o renegocia el contrato que el Gobierno de Gustavo Petro firmó en noviembre de 2025 con la empresa sueca Saab para adquirir 17 aviones de combate Gripen destinados a reemplazar la flota de Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC). La revisión abarca los compromisos económicos, el esquema de pagos y los beneficios que deben llegar al país, según reportó Infobae.
El contrato: 15 Gripen E, 2 Gripen F y un primer pago ya realizado
La compra comprende 15 aeronaves Gripen E monoplaza y dos Gripen F biplaza, por 3.135 millones de euros. La cobertura de noviembre de 2025 cifró el costo de la flota en $16,5 billones de pesos, según El Colombiano, y el del contrato en cerca de $16 billones, según Blu Radio. Ese monto en pesos no es la conversión directa del precio en euros: a las tasas oficiales de ese mes —la TRM de la Superintendencia Financiera y la referencia euro-dólar del Banco Central Europeo— los 3.135 millones de euros equivalían a entre $13,4 y $14,1 billones. La información pública disponible no detalla qué rubros explican la diferencia.
El exministro de Defensa Pedro Sánchez informó a Caracol Radio que el Estado ya había realizado un primer pago de $5.000 millones de pesos y que el desembolso restante estaba previsto para 2027. Sánchez sostuvo entonces: “La decisión de adquirir los Gripen no es política. Es una decisión de la Fuerza Pública para proteger al Estado. No se puede reversar. El compromiso ya está adquirido.”
La FAC confirma que el contrato sigue en pie
El mayor general Juan Jaime Martínez Ossa, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, confirmó que el contrato no fue cancelado y que los compromisos previstos para la llegada de las aeronaves se mantienen. La decisión sobre cualquier modificación, precisó, corresponde al Ejecutivo.
“El proceso de contratación de los Gripen tiene un contrato firmado. Es un contrato que se está evaluando en los diferentes aspectos y este es un tema de Gobierno”, afirmó Martínez Ossa, según reportó Infobae. Las partes prevén instalar mesas de trabajo para examinar las condiciones del negocio antes de que el Gobierno adopte una determinación.
El comandante señaló que el país enfrenta necesidades económicas que forman parte de la revisión: “Colombia tiene en este momento unas necesidades económicas altas, donde están evaluando cómo hacer ese proceso que quedó en la contratación, los pagos y los beneficios que tienen que llegar al país.”
Las dudas sobre el contrato y la revisión de la Contraloría
El acuerdo fue anunciado en noviembre de 2025 para reemplazar los Kfir, cuya vida útil operativa alcanzó su límite. El cronograma prevé entregas hasta 2032.
La adquisición fue cuestionada por la limitada información pública que inicialmente rodeó sus condiciones y por dudas sobre posibles sobrecostos frente a operaciones similares en otros países. La Contraloría recibió una solicitud para revisar el proceso y requerir al Ministerio de Defensa la documentación de las etapas precontractual y contractual. Esa revisión ya produjo resultados: la Contraloría divulgó detalles del contrato en enero de 2026 y concluyó que la oferta sueca había sido la mejor por su precio más bajo, el armamento incluido y otras ventajas frente a sus competidoras, según reportó Caracol Radio el 29 de enero de 2026.
El exministro Sánchez informó que el acuerdo tenía respaldo de dos documentos del Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes): uno para el esquema de financiación, aún en trámite en el momento del anuncio, y otro para el proceso de contratación mediante recursos y vigencias futuras.
Drones y helicópteros Black Hawk también en la mesa
La revisión del contrato de los Gripen ocurre mientras el Gobierno analiza posibles formas de cooperación militar con Estados Unidos. Entre las opciones mencionadas figura la eventual llegada de drones estadounidenses y seis helicópteros Black Hawk para uso de la Policía Nacional.
Martínez Ossa explicó que Colombia ya cuenta con convenios bilaterales de entrenamiento e inteligencia que no siempre requieren validación del Congreso. “No tenemos que tener miedo al apoyo internacional”, afirmó, según Infobae.
