La Dirección de Inocuidad de Productos de Origen Animal (DIPOA) del Ministerio de Agricultura y Ganadería de El Salvador realizó una auditoría presencial a 13 establecimientos colombianos entre el 28 de septiembre y el 2 de octubre de 2026. De los 13 establecimientos inspeccionados, 9 pertenecen al sector lácteo y 4 al sector de ovoproductos, según reportó Caracol Radio.
Qué revisaron los auditores salvadoreños
Los funcionarios de la DIPOA verificaron las condiciones sanitarias que el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) establece para los establecimientos colombianos, así como los procesos que deben cumplir para ingresar al mercado de El Salvador.
Días antes de la visita presencial, el 18 de septiembre de 2026, las autoridades sanitarias de los dos países celebraron una jornada virtual en la que establecieron los aspectos generales de la auditoría y el ritmo de las actividades que se desarrollarían durante la visita.
Lo que significa para las exportaciones colombianas
Lina Pineda, jefa de la Oficina de Asuntos Internacionales del Invima, dijo que “es un paso para avanzar en la consolidación de productos colombianos a mercados internacionales”, según Caracol Radio, que reportó la auditoría.
El proceso representa una oportunidad para ampliar la comercialización internacional de los sectores lácteo y de ovoproductos colombianos y contribuye a la diversificación de la oferta exportable del país, de acuerdo con Caracol Radio. Colombia tiene acuerdos comerciales con varios países centroamericanos, pero la habilitación sanitaria de establecimientos es un requisito independiente que cada mercado exige antes de permitir las importaciones.
El camino para habilitar las exportaciones
La auditoría de la DIPOA no es la decisión final: es parte de un proceso en que la autoridad sanitaria del país importador verifica en campo si los establecimientos cumplen sus propias normas. Si la visita arroja resultados favorables, El Salvador podría autorizar el ingreso de esos productos colombianos al mercado.
La habilitación sanitaria de establecimientos es un requisito que cada mercado exige por separado, incluso cuando ya existe un acuerdo comercial entre los dos países.