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Innovaciones del MIT: Estrategias para Fortalecer las Defensas del Cuerpo contra el Cáncer

Conforme a los datos suministrados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer se posiciona entre las principales causas de muerte a nivel global, con cerca de 10 millones de muertes en 2020. Esta enfermedad, que se distingue por el desarrollo anómalo y descontrolado de células, constituye un desafío mundial por su capacidad para conquistar tejidos adyacentes y diseminarse a otras áreas del cuerpo a través de metástasis. A pesar de los avances en terapias como la inmunoterapia, varios tipos de tumores, como el pulmonar y el de ovario, siguen siendo complicados de tratar.
En este contexto, la investigadora y docente asociada Stefani Spranger del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), ha tomado la iniciativa de comprender por qué el sistema inmunológico a menudo no detecta ni ataca las células cancerosas. Uno de los enfoques de su estudio se centra en hacer que estos tumores sean visibles para el cuerpo, permitiendo que sea el organismo el que limite o incluso erradique la enfermedad oncológica.
El organismo cuenta con mecanismos naturales para combatir el cáncer, entre los cuales se encuentran las células T, un tipo especializado de leucocitos que pueden identificar y eliminar células anómalas antes de que evolucionen en tumores. Sin embargo, algunos cánceres encuentran maneras de eludir esta respuesta natural, emitiendo señales inmunosupresoras que debilitan o “agotan” la capacidad de reacción de las células T, lo que permite que la enfermedad avance.
Por consiguiente, una gran parte de la investigación contemporánea en inmunoterapia se enfoca en descubrir por qué ciertos tipos de cáncer—como los de pulmón y ovario—logran neutralizar la acción de estas células inmunitarias. Su objetivo: crear tratamientos innovadores que puedan deshacer este bloqueo y reactivar la capacidad natural del sistema inmunológico para identificar, luchar y, en última instancia, erradicar los tumores más complejos de tratar.
“Buscamos entender por qué nuestro sistema inmunológico no detecta el cáncer”, manifestó Spranger en un comunicado de prensa del MIT. Su labor investigativa pretende abrir puertas para mejorar las respuestas inmunológicas mediante el uso de vacunas o moléculas que estimulen el sistema inmune, conocidas como citoquinas. Este enfoque tiene el potencial de transformar significativamente el tratamiento de los tipos de cáncer más resistentes.
El sistema inmunológico también es capaz de reconocer y destruir células cancerosas, además de resguardar al organismo.contra infecciones. No obstante, algunas células cancerosas consiguen eludir esta vigilancia y proliferan en neoplasias malignas que, una vez establecidas, tienden a emitir señales que suprimen el sistema inmunológico, debilitando las células T y dejándolas incapaces de llevar a cabo un ataque eficaz.
En tiempos recientes, los fármacos de inmunoterapia han mostrado efectividad en reactivar células T en ciertos tipos de cáncer, como el melanoma. Este enfoque terapéutico consiste en interrumpir las señales que impiden a las células T, permitiéndoles combatir al tumor nuevamente. Sin embargo, de acuerdo con el MIT, esta técnica no ha alcanzado los mismos logros en otros tipos de cáncer, como el pulmón y el ovario.
Para abordar esta problemática, el equipo de Spranger ha diseñado modelos experimentales que replican distintos subtipos de cáncer de pulmón no microcítico, un tipo de neoplasia que generalmente no responde de manera adecuada a la inmunoterapia. Su enfoque es investigar por qué el sistema inmunológico responde de manera diferente según el tipo de tejido afectado.
Por ejemplo, aunque los inhibidores de puntos de control inmunitarios pueden provocar una respuesta significativa en la piel, su efectividad es bastante inferior en los pulmones. “Nos enfocamos en el cáncer de ovario y el glioblastoma porque actualmente no hay tratamientos eficaces para ellos”, aclaró Spranger. Su equipo utiliza modelos animales para replicar las características de estos tumores y estudiar cómo el sistema inmunológico se relaciona con ellos, tratando de descifrar con precisión los mecanismos de evasión inmunológica y probar nuevas estrategias terapéuticas.
Según el MIT, los tumores que no responden a tratamientos crean microambientes que disminuyen la actividad de los linfocitos T, complicando así su capacidad para luchar contra el cáncer. Spranger tiene como meta identificar los cambios necesarios en estos entornos para inducir una respuesta inmunológica efectiva. “Estamos trabajando para entender exactamente cuál es el obstáculo y luego colaborar con ingenieros para encontrar una solución viable”, afirmó.
Una de las tácticas más prometedoras implica la combinación de terapias que incluyen citoquinas y otros agentes inmunoestimulantes con el fin de sortear las barreras que los tumores imponen al sistema inmunológico, según indica el MIT. Por consiguiente, el trabajo de Spranger subraya la relevancia del microambiente tumoral, un entorno formado por células inmunitarias, vasos sanguíneos y otros elementos que rodean el tumor.
Este microambiente puede influir tanto positiva como negativamente en la capacidad del sistema inmunológico para combatir el cáncer. Por ejemplo, ciertos tumores liberan sustancias que inhiben a las células T, llevando estas a un estado de agotamiento conocido como “células T exhaustas”. El desafío reside en encontrar formas de reprogramar este microambiente para que favorezca
la función inmunológica. Esto podría abarcar la implementación de terapias combinadas que no solo combatan el tumor, sino que también fortalezcan las defensas inmunitarias del individuo.
La investigadora ha hallado que la administración simultánea de citoquinas y bloqueadores de puntos de control inmunológico potencia la activación de los linfocitos T en los pulmones. Estas sustancias estimulan a las células dendríticas, las cuales son fundamentales en la regulación de la respuesta inmunitaria. De acuerdo con Spranger, “son los directores de la orquesta de todas las células T, aunque constituyen una población celular relativamente limitada”.
La habilidad de reprogramar el sistema inmunitario podría resultar decisiva en el tratamiento de cánceres desafiantes. Según la OMS, el cáncer de pulmón y el cáncer de ovario están entre las principales causas de decesos a nivel global, y sus tasas de supervivencia dependen en gran medida del acceso a tratamientos efectivos. “Deseamos entender qué medidas debemos adoptar en esos contextos para provocar una respuesta inmunitaria antitumoral realmente efectiva”, afirmó la especialista.
La estrategia de Spranger, que integra investigación básica con colaboración interdisciplinaria, tiene como objetivo específico el perfeccionamiento de estas opciones terapéuticas. Una táctica que podría allanar el camino hacia tratamientos más personalizados y eficientes: “Estamos desarrollando sistemas modelo que representan cada uno de los diversos subtipos de cáncer de pulmón de células no pequeñas que no responden, y pretendemos indagar las razones por las que el sistema inmunológico no actúa de manera adecuada”.
Aunque aún persisten numerosas preguntas sin respuesta, los progresos en la comprensión del sistema inmunológico y su relación con los tumores están abriendo nuevas oportunidades. Según la OMS, entre el 30 % y el 50 % de los casos de cáncer son prevenibles mediante estrategias basadas en evidencia, y muchos tipos de tumores pueden ser curados si se identifican y abordan oportunamente. Sin embargo, para los casos más avanzados o resistentes, como los que estudia Spranger, se necesitan enfoques innovadores que superen las limitaciones de las terapias actuales.







