Qamishli (Siria), 20 dic (EFE).- La autodenominada Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (AANES, en inglés) repudió “enérgicamente” este viernes el fallecimiento de dos reporteros kurdosirios debido a un ataque llevado a cabo el jueves con un dron turco en las proximidades de la presa de Tishrin, en el norte de Siria.
“Reiteramos nuestra petición a la ONU y a la comunidad internacional para que adopten medidas contundentes que garanticen la protección de los periodistas frente a la opresión del Estado ocupante de Turquía y para prevenir que sean blanco durante el desempeño de su trabajo”, se indica en un comunicado de AANES divulgado en su página web.
AANES califica el ataque como una “acción terrorista que constituye un ataque directo contra la prensa libre”.
La agencia de noticias kurda ANHA identificó a las víctimas como la corresponsal de la agencia Jihan Belkin y el periodista Nazim Dashdam, quienes “desde el 8 de diciembre estaban reportando sobre los ataques de la ocupación turca y sus mercenarios contra la presa de Tishrin y el puente de Qereqozaqê”.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó el ataque e informó que ambos periodistas murieron “a consecuencia del ataque de un dron turco cerca de la presa de Tishrín”.
Por otra parte, la Unión de Prensa Libre (YRA) y la Unión de Medios de Mujeres manifestaron su desaprobación por el fallecimiento de los reporteros kurdosirios, señalando que el conductor del vehículo en el que se transportaban los dos comunicadores también sufrió lesiones durante el ataque.
“Condenamos enérgicamente la agresión brutal contra nuestros colegas. Como defensores de la verdad, continuaremos su legado con determinación, y no dejaremos nuestras plumas ni cámaras”, se menciona en el comunicado conjunto.
Este suceso ocurre en el marco de un incremento de los ataques turcos en el norte y este de Siria, en un periodo de frágil cese al fuego en la zona de Manbech y ante una posible ofensiva en la ciudad de Kobani.
La presa de Tishrin, que retiene 2 millones de metros cúbicos de agua, proporciona electricidad a gran parte del noreste sirio, donde se encuentran áreas controladas por las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una coalición liderada por kurdosirios que se enfrenta a las fuerzas turcas y a los rebeldes sirios respaldados por Ankara.
Esta presa estratégica sobre el río Eúfrates delimita actualmente la frontera entre el territorio controlado por los aliados de Turquía, al oeste del río, y el Kurdistán sirio, al este, tras la reciente captura de la ciudad de Manbech, situada al oeste del río, en manos de facciones respaldadas por Ankara del Ejército Nacional Sirio (SNA). EFE
