El Ejército mexicano asumió el control, de manera legal, el 18 de marzo de la concesión del tren suburbano Buenavista-AIFA, transfiriendo la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) el mando de esta línea, junto con el Tren Maya, Mexicana de Aviación, y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), así como otras instalaciones aéreas.
El martes pasado, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) anunció la modificación del título de concesión a favor de Ferrocarriles Suburbanos, S.A.P.I. de C.V., señalando que esta compañía optó por renunciar, de forma voluntaria, a la operación de la ruta Lechería-AIFA que había estado administrando desde 2021.
Por lo tanto, el Ejército continuará con la edificación del tramo hacia el AIFA, y obtendrá la facultad de gestionar y explotar dicha línea.
La SICT clarificó que la concesionaria seguirá operando en las trayectorias Cuautitlán-Buenavista, Cuautitlán-Huehuetoca y San Rafael, mientras que el segmento que conecta Lechería al AIFA, y más adelante hacia Pachuca, será supervisado por el Ejército mexicano.
En febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum mencionó que la concesionaria había tenido el tiempo necesario para avanzar en el proyecto, pero que los resultados no eran satisfactorios.
“Desde finales de la gestión del presidente López Obrador y a nuestra llegada, decidimos de manera conjunta que esta obra fuese administrada también por ingenieros militares, ya que la concesionaria tuvo mucho tiempo para desarrollarla; en común acuerdo, tomamos el control de la obra y ya ha avanzado de manera impresionante”, declaró Sheinbaum en el Palacio Nacional.
Con este planteamiento, el gobierno aspira a acelerar la construcción del tren que conectará la estación Buenavista con el AIFA, un proyecto fundamental para mejorar la conectividad entre el nuevo aeropuerto y la Ciudad de México. La SICT apuntó que la modificación del título de concesión será vigente una vez que todas las partes firmantes autentiquen el acuerdo.
El nuevo título de concesión redefine la función de Ferrocarriles Suburbanos, limitando sus operaciones únicamente a las rutas actualmente activas.
La compañía continuaráofrezcando servicio público en las rutas Cuautitlán-Buenavista, Cuautitlán-Huehuetoca y San Rafael-Tlalnepantla-Tacuba, situadas en la Ciudad y el Estado de México.
Según Maximiliano Zurita, abogado de la empresa, las conversaciones con el gobierno federal se llevaron a cabo con éxito, y ambas partes alcanzaron un consenso sobre los términos acordados en el nuevo documento.
La exclusión de Ferrocarriles Suburbanos del proyecto Buenavista-AIFA también implica que la compañía no tendrá responsabilidad sobre los activos vinculados a esta ruta, como los trenes y las instalaciones. Estos bienes serán restituidos al Estado en condiciones operativas, tal como se detalla en el nuevo marco jurídico.
