Economia
ISA se lanza al desafío de un nuevo sector, desafiando a titanes como EPM, Celsia y Promigás.

En los próximos 15 años, la prioridad de ISA continuará siendo su sector de transmisión eléctrica, pero también se orientará hacia nuevas alternativas de energía no solo en Colombia sino también en otros países de la región.
De acuerdo con lo señalado por el presidente de ISA, Jorge Carillo, la empresa incursionará en la implementación de paneles solares para grandes clientes que quieran producir su propia energía, un mercado en el que firmas como EPM, Celsia y Promigás han ido ganando espacio durante varios años.
Esta iniciativa de ISA forma parte de su estrategia hacia 2040, que contempla un plan de inversiones de hasta 33.000 millones de dólares además de buscar nuevos negocios en Estados Unidos, Panamá y Bolivia.
Foto:ISA
¿Cuáles son los elementos clave de la estrategia de inversión al 2040?
La estrategia se denomina ‘Energía que alimenta la transición’ y tiene como objetivo que queremos ser actores principales en la transición energética global, con un enfoque regional claro en América.
Para lograrlo, hemos establecido que la transmisión seguirá siendo nuestro negocio principal y tendrá la mayor participación. Se impulsará la apropiación tecnológica, se realizarán inversiones más eficaces y se incrementará la capacidad de transporte.
Además, aceleraremos la implementación de nuevas soluciones energéticas. Nos enfocaremos considerablemente en la generación distribuida y el almacenamiento de energía, lo cual es esencial para la transición energética.
En cifras, en transmisión destinaremos el 67 por ciento de nuestras inversiones y para los nuevos proyectos de energía se asignará un 23 por ciento.
También planeamos mantener y expandir nuestro negocio de vías, dándole un rol facilitador. Esto significa que contar con vías y crecer en algún tipo de concesiones nos permitirá tener una mayor capacidad de inversión en energía.
Adicionalmente, podemos operar en las geografías que deseemos, donde existan estabilidad política, confianza de los inversionistas y marcos regulatorios y políticas públicas claras.
Jorge Carrillo, presidente de ISA. Foto:Milton Díaz / EL TIEMPO
¿Cuáles son los objetivos financieros que tiene la empresa para 2040?
Buscamos llegar al 2040 con más de el doble del ebitda que tuvimos en 2024 de 9,7 billones de pesos. Aspiramos a superar los 20 billones de pesos y esto conlleva un crecimiento ambicioso que desafía nuestras capacidades, pero tenemos la firme convicción de que lo alcanzaremos.
Todo esto lo llevaremos a cabo priorizando la vida, preservando la biodiversidad y mejorando nuestros indicadores de accidentalidad. También estableceremos una ruta de descarbonización en el contexto de una senda de NetZero.
¿En qué se fundamenta esta apuesta por nuevas soluciones energéticas?
Deseamos proporcionar soluciones energéticas para grandes consumidores. La tecnología disponible actualmente, que ofrece un acceso más sencillo y asequible a la energía, es la solar, idealmente complementada con almacenamiento.
No obstante, no estamos seguros de si en cinco años surgirán nuevos negocios o tecnologías. La estrategiaes extensa, sin embargo, se centra en almacenamiento y en soluciones solares para grandes consumidores.
Pero el almacenamiento de energía aún es bastante caro…
En cuanto al almacenamiento, está sucediendo lo mismo que ocurrió hace algunos años con los paneles solares. En el pasado eran caros y muchos pensaban que los proyectos no prosperarían, pero hoy en día el precio de los paneles ha hecho que la implementación de los parques solares sea completamente eficiente.
Con el almacenamiento, experimentaremos algo similar. En la actualidad, la tecnología está evolucionando y se espera que sea más asequible en el futuro; sin embargo, para ciertos tipos de proyectos sigue siendo una alternativa efectiva.
El almacenamiento, además de proporcionar seguridad y confianza en los sistemas eléctricos, también reduce o optimiza inversiones. Esta tecnología continuará avanzando y me atrevo a afirmar que el almacenamiento será el principal protagonista de la transición energética en la región.
Foto:iStock
¿Ya cuentan con clientes para instalarles soluciones solares?
Estamos en conversaciones con Ecopetrol y recientemente se promulgó una normativa en Colombia que abre nuevas áreas de acción muy interesantes. Es un decreto sobre autogeneración distribuida y deslocalizada.
Dicho decreto autoriza a un autogenerador a producir energía en cualquier ubicación, siempre y cuando sea para uso propio. Aún falta la regulación, pero vemos esto como algo alentador para ISA.
No solo se trata de Colombia, también identificamos oportunidades en todas las regiones donde operamos en el sector de transmisión como Brasil, Chile, Perú y Bolivia.
Estamos estableciendo los modelos de negocio y a la espera de aprobaciones a otro nivel de detalle para poder lanzar esta nueva línea de negocio.
¿A qué tipo de clientes se están dirigiendo?
Inicialmente, nos centraremos en grandes consumidores, ya que las capacidades de ISA están orientadas a macroproyectos. Sin embargo, si descubrimos que también podemos ser competitivos para clientes más pequeños, abordaremos el mercado que sea de nuestro interés.
Y en el ámbito de infraestructuras viales, ¿qué tipo de proyectos interesan a la empresa?
Decidimos conservar el negocio de infraestructuras viales, pero con un crecimiento selectivo ya que esto nos proporciona una mayor capacidad financiera. El enfoque está en concesiones viales en Chile.
Las concesiones que nos atraen son aquellas que generan ingresos desde el primer momento y que el gran volumen de inversión se diferirá a 3 o 4 años.
Esto garantiza que nuestros indicadores financieros se mantengan saludables, facilitando negocios de energía y, en esencia, tener operaciones sumamente sanas y confiables.
Jorge Carrillo, presidente de ISA. Foto:Milton Díaz / EL TIEMPO
¿Qué países generan mayor interés para ISA en su proceso de expansión?
Panamá nos resulta muy atractivo en cuanto a la transmisión de energía eléctrica. En este país, participamos en la línea de transmisión de Centroamérica, lo cual favorecería enormemente el intercambio energético entre Colombia y el norte del continente.
Asimismo, percibimos un gran potencial en Bolivia en el ámbito energético. Este país actúa como un hub para toda la interconexión del sur de Sudamérica.
En Estados Unidos, la inversión está orientada hacia el almacenamiento de energía.Hemos llegado a la conclusión de que en este país no existe una opción para desarrollarse en transmisión de energía eléctrica, pero en cuanto al almacenamiento sí observamos que hay numerosas oportunidades que hemos investigado.
Requerimos que afloren las oportunidades para poder examinarlas, ya que nosotros no generamos oportunidades. Deben ser los gobiernos quienes impulsen las convocatorias para nuevos proyectos.
¿Por qué la atención de ISA se centra en otros países como Chile y Brasil si es una firma colombiana?
ISA es una compañía colombiana y estamos al servicio del país, pero el ritmo no lo marca la empresa, sino las regulaciones. De hecho, desde 1994 estamos obligados a participar en cualquier convocatoria que emita la Upme.
Somos muy competentes y ganamos prácticamente todo lo que se presenta aquí en Colombia, pero si no se realizan convocatorias, no tenemos forma de expandirnos.
En lo que respecta al negocio de vías, los proyectos que observamos en Colombia están más orientados a constructores que a concesionarios y nosotros tenemos más experiencia en la administración de concesiones viales.
Además, el tipo de proyectos en Colombia no satisface la premisa de generar ingresos desde el principio y no podríamos llevar a cabo todo lo que planeamos en el ámbito de la energía eléctrica.
No se trata de una falta de aprecio por Colombia, sin embargo, deseamos realizar una contribución más significativa en energía eléctrica que en infraestructura vial.
Foto:ISA Intercolombia
¿Les interesa las concesiones viales que está ofreciendo Sacyr en Colombia?
No, y la razón es que nadie vende a crédito. Si nosotros conseguimos un gran cheque ahora por una concesión, eso puede consumir el capital que queremos destinar a energía eléctrica.
Las vías estarán disponibles hoy, mañana y después de mañana, mientras que en los sectores de la transición energética hay una gran diferencia entre llegar hoy o llegar después, porque si llegas después de mañana quizás todos los espacios estén ocupados.
Estamos priorizando las inversiones en nuevos negocios de energía y en transmisión.
¿Qué es lo que le falta a Colombia para proporcionarle a ISA las mismas oportunidades que está encontrando en Chile y Brasil?
Pienso que en Colombia se podrían establecer mejores plataformas para el desarrollo de proyectos lineales. Hablo desde el enfoque ambiental y social.
Estos procesos que son necesarios, no estamos pidiendo que se eliminen, sino que se vuelvan más eficientes y prácticos, ya que están provocando que la construcción de los proyectos sea lenta.
Es cierto que ha habido muchos avances en la generación de energía renovable no convencional, pero la ruta crítica comenzará a ser los proyectos de transmisión. Eso ya lo estamos observando en los proyectos de La Guajira.
En regulación siempre habrá retos, todos estos asuntos de generación descentralizada y el concepto de prosumidor deben ser analizados detenidamente. No hemos enfrentado ningún problema de estabilidad jurídica en Colombia, por el contrario, hemos sido beneficiarios.






