Colombia
La dictadura de Nicaragua se regocija en la errancia de sus opositores desterrados por el mundo.

La copresidenta del régimen de Nicaragua, Rosario Murillo, manifestó este martes su complacencia por el hecho de que los nicaragüenses que se oponen y critican al Gobierno de su cónyuge, Daniel Ortega, quienes han sido expulsados, se les ha negado el acceso al país o han huido por cuestiones de seguridad, se hallen “errantes por el mundo”.
“Y así andan errantes, errantes por el mundo, porque eso es lo que merecen”, subrayó Murillo a través de medios de comunicación oficiales en Managua.
“No tienen patria, carecen de carácter, no conocen el amor”, agregó la cónyuge de Ortega, quien desde la semana pasada ha realizado una serie de comentarios despectivos sobre los nicaragüenses que se manifestaron contra su régimen en abril de 2018.
Según la copresidenta, un cargo que fue establecido en una reciente reforma a la Constitución, “esa gente que atacó sin compasión nuestra Nicaragua, como si fueran engendros de William Walker (un filibustero estadounidense del siglo XIX), jamás regresará” al país.
Aseguró que su Gobierno no permitirá que el rencor regrese, “porque aquellos que propugnaron odio contra la patria bendita y el pueblo nicaragüense nunca podrán regresar” a Nicaragua, “no pasarán, no vendrán, no pudieron, no podrán”.
“¡Cuánta sangre sagrada se derramó por el odio, la ambición, el egoísmo, el terrorismo y esa mentalidad de servidumbre que ellos poseen!”, declaró Murillo.
La dignataria sostuvo que su régimen fue “asaltado en el mes más intenso de siembra” -en abril- y “los vencimos”.
“Son fracasados y eso es lo que no pueden tolerar. ¡Cómo les duele, cómo les quema, cuando recordamos sus derrotas!”, añadió.
Asimismo, Murillo indicó que “los que nacieron traidores, los indignos, los cobardes, los vándalos, los lacayos, siervos de los imperialistas, no son nicaragüenses, gracias a Dios”.
“Aquí vivimos con Cristo y en Cristo Jesús. No somos hijos del demonio, jamás. Aquí, de verdad, vivimos en amor por la patria bendecida y en amor entre nosotros, hijos e hijas de nuestra Nicaragua siempre bendecida”, continuó.
“Somos patria, somos corazón, y seguimos triunfando porque luchamos contra la pobreza, sin esos obstáculos, esos chingaste, de otros tiempos, esos que no volverán”, añadió.
Murillo declaró que seguirán “restregando” a sus adversarios y críticos “que aquí no se rinde ni se vende nadie, que no pudieron ni podrán jamás con el valor, el heroísmo, la historia, la memoria, con la gloria de este pueblo que somos todos”.
“No somos traidores, esos otros, los que ya no están (en Nicaragua), gracias a Dios, son los indignos, los cobardes, los traidores, los siervos de los imperialistas, y como decíamos: no son nicaragüenses, gracias a Dios”, insistió.
La semana pasada, Murillo anunció “celebraciones intensas” para el próximo abril, en conmemoración del séptimo aniversario de las protestas antigubernamentales que estallaron en 2018 y que el Gobierno sandinista
sofocó con brutalidad.
En abril de 2018, miles de nicaragüenses acudieron a las calles para manifestarse contra reformas polémicas a la seguridad social, las cuales luego se convirtieron en un llamado a la dimisión de Ortega, quien ha estado en el poder desde 2007, tras reaccionar con represión.
Las manifestaciones resultaron en al menos 355 fallecimientos, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque agrupaciones nicaragüenses elevan el total a 684, mientras Ortega reconoce que fueron “más de 300” y sostiene que se trató de un intento de golpe de Estado.
Nicaragua ha permanecido atrapada en una crisis política y social desde abril de 2018, la cual se intensificó tras las elecciones controvertidas de noviembre de 2021, donde Ortega fue reelegido para un quinto mandato -el cuarto consecutivo-, con sus principales adversarios encarcelados y posteriormente expulsados del país, a quienes les fue retirado su nacionalidad y derechos políticos tras acusarlos de “golpistas” y de “traición a la patria”.
Diferentes naciones y organizaciones internacionales han señalado al Gobierno sandinista por violar los derechos humanos de la población en el contexto de esta crisis, que ha provocado el cierre de medios de comunicación y entidades académicas por parte del régimen.
(Con datos de EFE)







