Economia
Desafíos de financiamiento en las universidades públicas colombianas: una mirada profunda

Un reporte de Fitch Ratings indica que, a pesar de un aumento en las asignaciones nacionales para las universidades estatales en 2025, sus resultados operativos no tendrán alteraciones significativas.
Las entidades seguirán mostrando déficits, que se compensarán con ingresos por la prestación de servicios y recursos de estampillas locales y regionales.
Parte del incremento en las asignaciones está supeditado a la expansión de cobertura, lo que conlleva a mayores costos.
Según los datos del estudio, se prevé un crecimiento del 11 por ciento en estos recursos, pero su influencia será limitada debido a que una fracción de los fondos se destina a la expansión de cobertura, provocando así un aumento en los costos operativos.
Fitch resalta que las restricciones fiscales del Gobierno Nacional Central complicarán la posibilidad de mantener este ritmo de asignaciones en los años venideros.
Durante 2024, la agencia mantuvo las calificaciones de la Universidad Tecnológica de Pereira, la Universidad del Magdalena y la Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte, redujo la calificación de la Universidad del Valle y otorgó una calificación al Instituto Tecnológico Metropolitano.
La perspectiva de calificación se mantiene firme en la mayoría de las instituciones evaluadas, a excepción de la Universidad del Valle, que muestra una perspectiva negativa. Fitch anotó que seguirá supervisando los flujos de efectivo y la liquidez de estas entidades, dado que su solvencia está relacionada con el comportamiento de las asignaciones nacionales.
Para la agencia de calificación crediticia de alcance internacional, las universidades públicas exhiben una estructura de gastos rígida y un sistema de compensación docente que las hace más propensas a fluctuaciones en el crecimiento de sus ingresos.
Además, señala que otras instituciones de educación superior, con mayor capacidad de ajuste en sus gastos, pueden mantener con mayor sencillez un perfil financiero estable.
Universidad de Cundinamarca Foto:Universidad de Cundinamarca
Así están Las calificaciones
Las calificaciones de las universidades públicas otorgadas por Fitch se fundamentan en su perfil crediticio individual (PCI), sin expectativas de soporte gubernamental excepcional. Durante 2024, la agencia confirmó las calificaciones de tres instituciones, redujo la de una y asignó una nueva calificación:
- Universidad Tecnológica de Pereira: Mantiene una calificación de aaa(col) con perspectiva estable.
- Universidad del Magdalena: Conserva una calificación de aa(col) con perspectiva estable.
- Instituto Tecnológico Metropolitano: Recibió una calificación de a+(col) con perspectiva estable.
- Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte: Mantiene una calificación de a+(col) con perspectiva estable.
- Universidad del Valle: Presentó un deterioro en su calificación, bajando a a-(col) con una perspectiva negativa.
La perspectiva de calificación se mantiene firme en la mayoría de las instituciones evaluadas, salvo por la Universidad del Valle, que presenta una perspectiva negativa. Fitch manifestó que continuará supervisando los flujos de efectivo y la liquidez de estas entidades, dado que su solvencia está vinculada al comportamiento de las asignaciones nacionales.
En el análisis, se establece que las universidades públicas tienen una estructura de gastos rígida y un sistema de remuneración docente que las hace más vulnerables a cambios en el crecimiento de sus ingresos.
Las calificaciones de las entidades analizadas se fundamentan en sus perfiles crediticios individuales, sin expectativas de soporte excepcional por parte del gobierno. La Universidad Tecnológica de Pereira, la Universidad del Magdalena, el Instituto Tecnológico Metropolitano, la Institución Universitaria Escuela Nacional del Deporte y la Universidad del Valle enfrentan diferentes niveles de riesgo respecto a ingresos, gastos, deudas y liquidez.
Referente al apoyo gubernamental, Fitch considera que no hay antecedentes de respaldo excepcional para estas instituciones, lo que implica que su estabilidad financiera depende en gran medida de sus propios ingresos y de la evolución de las asignaciones nacionales.







