Economia
“El Caos Monetario en América Latina: Una Historia Alarmante”

Uno de los economistas más reconocidos de Colombia es Beethoven Herrera, un samario que también se desempeña como filósofo e historiador. Está a punto de presentar su nuevo libro: “La evolución de los bancos y los desafíos para los reguladores”, un texto que se lanzará en el contexto de la Feria del Libro de Bogotá en abril.
En esta obra no solo resalta la solidez del sistema financiero colombiano, sino que afirma que es uno de los más seguros a nivel mundial. También aborda el tema de las criptomonedas, de las cuales sostiene que sí deben poseer un valor monetario, a pesar de tratarse de un activo intangible.
¿Cómo surgió la idea del libro?
Existe una grave historia en América Latina relacionada con el desorden monetario, con una gestión deficiente y, de manera paradójica, Colombia cuenta con una moneda muy reactiva. Aquí tenemos una inflación del 5% y nos alarmamos si asciende al 14%, aunque hemos logrado reducirla rápidamente, mientras que Argentina llegó a 260% antes de que Milei asumiera el cargo. ¿Por qué es tan estable Colombia? Junguito mencionaba que esto se debía a que, al haber un Frente Nacional, los ministros eran compartidos entre los distintos partidos, y ninguno intentaba cambiar lo anterior, a diferencia de lo que ocurre entre los Kirchner y Macri.
Foto Diego Caucayo Correa
¿Cuáles son las principales reflexiones del libro?
Existen diversas reflexiones. La primera es que uno no debe hacer negocios con el gobierno. Para eso se puede vender empanadas o abrir un comercio de zapatos; el gobierno es algo que representa a todos. Esta primera reflexión fue el motor del libro. Están ensuciando y poniendo adhesivos de nazi a los vehículos de Tesla porque el señor Musk decidió respaldar a un partido nazi en Alemania, involucrarse en el gobierno de Trump para afectar empleos públicos, y su negocio personal se ve perjudicado por hacer política, aunque tendrá que pagar un costo por ello.
Trump adquirió criptomonedas como ciudadano durante su campaña, llegó a ser presidente y las va a legalizar, lo que le permitirá enriquecerse, ya que la moneda legalizada incrementará su valor, y su empresa privada se beneficia de la decisión gubernamental, pero esa no es su finalidad.
La segunda reflexión gira en torno al ahorro, ¿de qué trata?
Mi segundo eje de reflexión fue la protección del ahorro de los ciudadanos. He sido testigo durante medio siglo como economista de cómo aquellos que debieron cuidar el ahorro, como Michelsen o Interbolsa, no han sido diligentes, lo que impulsa a las personas a no confiar en los bancos, preferir agentes externos, recurrir a un paraíso fiscal, manejar efectivo, involucrarse en un esquema piramidal, participar en gota a gota o prestar entre amigos.
¿Cuál es la motivación personal para escribir el libro?
La última razón para llevar a cabo el libro fue que tengo 77 años, he sido docente durante 55 años y mi madre padece Alzheimer. Cada vez que escucho esa palabra entro en pánico, tengo una memoria bastante buena y no quiero perderla; mi neurólogo me ha dicho que eso no me sucederá, pero que como medida de precaución deba continuar estudiando.

Foto Diego Caucayo Correa
¿Qué ha permitido que Colombia mantenga su estabilidad monetaria?
No hemos enfrentado la problemática del retrovisor que modifica todo lo anterior en la economía. Hasta este gobierno, que representa una opción diferente a las pasadas, declara la deuda externa y establece la regla fiscal, que combate la inflación, aunque presenta ciertas discrepancias con el Banco de la República, pero no son esenciales. Esta nación destaca por su continuidad, y quería resaltar eso, la singularidad de Colombia en su administración monetaria y subrayar que la moneda no es un objeto trivial, ni de chicle ni de plastilina; es un activo muy potente que se debe resguardar y cuidar. Las administraciones cambian, pero la moneda debe mantenerse robusta.
¿Por qué no deberíamos implementar ajustes contables?
Aquellos que proponen eliminar ceros para ahorrar tiempo y espacio en los sistemas informáticos están en lo correcto. Sin embargo, la moneda de un Estado no tiene valor intrínseco, su valía depende de su gestión. Ocampo fue ministro de Hacienda durante los mandatos de Samper y Petro, dos administraciones muy distintas. Junguito ejerció como ministro en los gobiernos de Betancur y Uribe. La tecnocracia colombiana tiene una evaluación superior a la de los partidos, y no busca convertir la economía en una herramienta de lucha política, lo cual es algo que hay que preservar.
¿Considera adecuado el sistema regulatorio financiero?
Colapsaron Lehman Brothers, Silicon Valley Bank, Republic Bank, Credit Suisse y Deutsche Bank, lo cual evidencia una gestión imprudente de los bancos a nivel global. Como ha afirmado el exministro Ocampo, Colombia está más protegida ante crisis financieras que Estados Unidos.
En cuanto a la gestión financiera, contamos con el Fondo Nacional de Garantías, la Superintendencia Financiera y hemos aprendido de los errores a proteger mejor los ahorros de la ciudadanía y a asegurar que los bancos actúen de manera racional; esa es otra razón por la que quise desarrollar el libro.

Foto Diego Caucayo Correa
¿Qué eventos lo llevaron a enfocarse en este asunto?
Hace 45 años, un banquero colombiano utilizaba el ahorro de las personas para adquirir acciones y establecer empresas a su nombre, otorgándose autopréstamos. Era tan influyente que tenía el poder de Grupo Aval, Grupo Gilinski y Grupo Bolívar juntos hoy en día. Y era primo del presidente de la República. Por lo tanto, ¿quién iba a supervisar a alguien tan poderoso?, nadie; el regulador no actuó. Partió al extranjero, regresó, fue condenado y ya ha fallecido. Ese abuso ocurrió en 1980. El Banco de Colombia fue intervenido en 1982, y pasaron 30 años; exactamente en 2012, Interbolsa, la primera casa de bolsa en Colombia encargada del manejo del mercado de los TES, necesitaba un respaldo de capital y lo obtuvo apropiándose de fondos de las entidades que le confiaban dinero para sus inversiones. Un individuo se presentó diciendo que era un destacado corredor de bolsa en Italia, lo cual resultó ser falso, y recibió $300.000 millones de Interbolsa. La empresa se volvió ilíquida y fue intervenida de manera tardía. El propietario era un adulto mayor, nunca fue encarcelado; Rodrigo Jaramillo está en su casa porque tiene 85 años, los demás fueron detenidos, liberados y han demandado al gobierno alegando que lo que hicieron fue permitido por la Administración, el regulador no actuó a tiempo, lo chantajearon y lo reemplazaron para que no interviniera.
¿Estos incidentes ya no ocurren?
Observó que las personas están asumiendo deudas con tasas de interés del 3.000% al año, frecuentemente proveniente de fuentes ilícitas, donde el juego se lleva a cabo mediante intimidaciones armadas, pero sobre todo debido a la escasez de crédito accesible para las PYMES, los microempresarios y la gente común. Realizan una gran labor en el Fondo Nacional de Garantías, a quienes felicito.
También menciona criptomonedas, ¿cuál es su perspectiva sobre este tema? ¿Cómo deberían ser reguladas?
Es preferible entender y hacer un uso constructivo del blockchain.
Lo veo como un avance tecnológico positivo, beneficioso para la democracia y para la confianza en los sectores económicos. Los abusos deben ser regulados; si regulan las criptomonedas, el narcotraficante pagará con diamantes o perlas, por lo tanto, hay que entender cómo se debe regular.







