En una operación ejecutada por la Fuerza Policial Antinarcotráfico de la Policía Federal Argentina en Río Segundo, Córdoba, se capturó a una pareja de traficantes de drogas tras realizar un allanamiento en una residencia situada en la intersección de Julio Roca y Gran Chaco.

La acción, llevada a cabo ayer por la tarde, resultó en el descubrimiento de cantidades significativas de sustancias prohibidas, dinero en efectivo y herramientas utilizadas para el fraccionamiento de estupefacientes.

Este operativo, que fue planificado con gran detalle, fue coordinado por la Fiscalía del Fuero de Lucha Contra el Narcotráfico del Tercer Turno, con el objetivo de desmantelar una red activa de tráfico de drogas en la comunidad.

Los capturados, un hombre de 44 años y una mujer de 39, eran reconocidos por su implicación en actividades ilegales vinculadas al narcotráfico. Los aprehendidos, apodados “El Rosarino” y su compañera, operaban desde un establecimiento comercial en la misma localización.

Esta operación fue el resultado de una serie de investigaciones que permitieron rastrear a esta pareja, quienes, según informantes oficiales, utilizaban un kiosco como fachada para su negocio de distribución de drogas. Este local no solo servía como punto de venta, sino que también era un lugar donde el arrestado aceptaba objetos robados como parte de su intercambio por sustancias ilícitas, evidenciando una conexión profunda entre el crimen organizado y las actividades delictivas comunes en el área.

Durante el allanamiento, la FPA halló un total de 242 dosis de cocaína y 119 dosis de marihuana, así como una planta de cannabis sativa en etapa de cultivo. Estos hallazgos, junto con más de 115,000 pesos encontrados en la propiedad, demuestran la magnitud del narcotráfico que la pareja había establecido en su entorno.

Además, se localizaron una balanza digital y diversos instrumentos utilizados para el fraccionamiento y distribución de las sustancias prohibidas, según el portal El Doce.tv.

Un aspecto destacado del caso es el perfil del detenido, apodado “El Rosarino”. Según fuentes cercanas a la investigación, este individuo era conocido por intimidar a los vecinos para evitar que reportaran su actividad criminal.

El imputado, además de su conexión con el tráfico de drogas, utilizaba su kiosco como un centro de intercambio donde aceptaba objetos robados.

Después de la operación, los detenidos fueron conducidos a la sede judicial, donde la Fiscalía del Fuero de Lucha Contra el Narcotráfico del Tercer Turno decidió procesarlos por transgredir la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.

Otra pareja detenida por narcóticos

Esto ocurrió a principios de noviembre del año anterior, cuando un hombre y una mujer fueron apresados en Salta tras haber sido solicitados por agentes de la Gendarmería Nacional para detenerse en un control, donde fueron sometidos a una inspección. Durante el procedimiento, las autoridades encontraron más de 50 kilos de cocaína ocultos dentro de los neumáticos de repuesto del vehículo que conducían.

El incidente ocurrió cuando los agentes de la Sección “Las Lajitas” del Escuadrón 45 realizaban un control en la Ruta Provincial N° 5. En ese instante, detuvieron a una pareja de adultos que viajaba en un automóvil de la marca Hyundai. Al iniciar la inspección del vehículo, los gendarmes detectaron irregularidades en los cuatro neumáticos.

Debido a las dudas surgidas por las irregularidades en los neumáticos, durante una inspección minuciosa, el equipo descubrió que existían discrepancias en la calibración del aire de las ruedas. Con testigos presentes, los agentes retiraron los neumáticos y hallaron paquetes de cocaína en su interior, escondidos dentro de una estructura metálica con forma de semicírculo unida a las llantas.

Una vez que el contenido de los paquetes fue sometido a un Narcotest, se corroboraron los resultados como cocaína, acumulando un total de 58 kilos y 179 gramos de la sustancia. Tras la confirmación, la Fiscalía Federal de Salta dispuso la confiscación de la droga, así como el decomiso del vehículo y de los teléfonos móviles de los detenidos.

La pareja se enfrenta a acusaciones por violar la Ley 23.737 vinculada con la posesión y tráfico de sustancias ilícitas, por lo que permanecerán detenidos mientras avanza el proceso judicial bajo el sistema Procesal Penal Acusatorio.