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Economia

Colombia se lanza a la construcción de su infraestructura energética sin depender del gas venezolano

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En la actualidad, Colombia no recibe gas ni petróleo de Venezuela, aunque desde el año anterior se tiene conocimiento de que el país está preparando su infraestructura para tal fin. A partir de 2024, se ha indicado que dentro de sus planes está el inicio de las importaciones de gas desde la nación vecina.

Precisamente en abril de 2024, el Gobierno de Nicolás Maduro mencionó la posibilidad de reanudar el gasoducto binacional Antonio Ricaurte, que ha estado inactivo desde 2015; además, en junio, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, advirtió que para este año preveían un déficit de 85 Gbtud y estimaban que iniciarían importaciones de 100 Gbtud de gas desde Venezuela, comenzando con entre 30 y 50 millones de pies cúbicos diarios.

Este esquema se llevaría a cabo mediante un proceso de rehabilitación del oleoducto binacional, luego de que Ecopetrol, junto a Pdvsa y Cenit, evaluaran su viabilidad. En junio del año pasado, Roa mencionó que las reparaciones tardarían entre 10 y 12 meses, es decir, que el abastecimiento podría comenzar entre abril y junio de 2025.

Gráfico LR

No obstante, este escenario cambió radicalmente con el reciente anuncio del Gobierno Petro sobre la posibilidad de adquirir gas a Catar.

Dichas decisiones están alineadas con los comentarios de Roa en la presentación de los resultados empresariales 2024, donde manifestó que no entablarán ningún negocio con Venezuela mientras persistan las restricciones impuestas por Estados Unidos. Estas prohibiciones se intensificaron con la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de establecer aranceles del 25% para los países que realicen transacciones gasíferas y petroleras con Venezuela.

“No considero que Colombia comience a importar petróleo de Venezuela, el crudo venezolano es pesado y difícil de refinar, además de que el gas presenta complicaciones, el oleoducto tiene sus inconvenientes”, comentó Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex.

Ante estas recientes decisiones, es crucial para el gobierno colombiano explorar otras alternativas. A pesar de la posibilidad de adquirir gas catarí, el desafío principal sigue siendo el mismo que con Venezuela, no existe la infraestructura adecuada para hacer factible ese plan en el corto plazo, y resulta mucho más costoso.

Por ello, expertos sugieren al Gobierno y a la empresa petrolera estatal realizar los esfuerzos imprescindibles para llevar a cabo la reactivación de la exploración y producción de gas en el territorio nacional para poder satisfacer la demanda.

Lo que se importa de Venezuela

Aunque Venezuela no es el principal socio comercial de Colombia en cuanto a importaciones se refiere, sigue siendo un país significativo que actualmente ocupa la posición 42 en la lista de naciones con las que se realizan este tipo de intercambios, de acuerdo a los datos del Mapa Regional de Oportunidades.

Hasta enero, el último informe de Dane señaló que Colombia importó 22 millones de kilos provenientes de ese país, mercancías que representan US$12,79 millones. Los productos más adquiridos en ese mes correspondieron a fertilizantes por US$3,9 millones y artículos de fundición, hierro y acero por US$3,7 millones.

Durante el año pasado, las importaciones de Colombia de productos venezolanos alcanzaron un total de US$134 millones, destacándose los artículos de fundición de hierro y acero por US$35 millones, mientras que los fertilizantes ocuparon el segundo lugar con US$19,54 millones.

Según las cifras publicadas el año anterior, esto representó un crecimiento del 2,6% en comparación con 2023.

Productos que se exportan al país vecino

Analdex reportó que los bienes que Colombia vendió a Venezuela sumaron US$1.003 millones, lo que representa un incremento del 49% en comparación con 2023, cuando las ventas totalizaron US$673 millones. Al examinar los productos, los que más vende Colombia a Venezuela son los alimenticios, como “bombones, caramelos y confitería”, que crecieron un 17,6% al pasar de US$47,76 a US$56 millones, lo que equivale al 5,59% del total. Las bombas centrífugas multicelulares por US$36 millones, con un impresionante crecimiento del 172,6% que las posicionó en el segundo lugar.

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