Economia
Colombia y la Equidad Salarial de Género: ¿Una Ilusión Revelada por la OCDE?

De acuerdo con cálculos recientes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), Colombia se posiciona como uno de los sitios donde la discrepancia salarial entre hombres y mujeres que laboran en condiciones similares es de las más reducidas en una lista de 38 naciones, donde Corea presenta la mayor diferencia de género en este aspecto y Bélgica la menor.
En 2023, el análisis de la organización indica que la discrepancia salarial de género era en promedio de 11,3 por ciento en la Ocde, “lo que implica que, en promedio, una mujer que realiza un trabajo a tiempo completo percibe aproximadamente 89 centavos por cada dólar o euro que obtiene un hombre que trabaja a tiempo completo (con ingresos promedios)”, lo que representa una ligera mejora en comparación con los resultados de 2010, cuando la discrepancia salarial de género era del 14 por ciento.
Para Colombia, esa diferencia es únicamente de 1,9 por ciento, de acuerdo con la medición de la Ocde que abarca a otras 37 naciones, y solo es superada por Bélgica, donde la tasa es del 0,9 por ciento.
La discrepancia más amplia en términos salariales de género, dentro de los países evaluados por la Ocde, se encuentra en Corea, con un 29,3 por ciento, y Japón y Estonia ocupan el segundo y tercer lugar, con porcentajes del 22 y el 21,4 por ciento, respectivamente.
“A pesar de los avances a lo largo de las generaciones, las mujeres continúan obteniendo peores resultados que los hombres en el ámbito laboral”, advierte el informe de este organismo multilateral, señalando que: “Las discrepancias en las tasas de empleo, la participación en trabajos a tiempo parcial, la remuneración y la calidad del empleo resultan en significativas brechas de género en términos de ingresos y desarrollo profesional. Esto conlleva menores ingresos a lo largo de la vida y un mayor riesgo de pobreza en la vejez para las mujeres”.
Las incertidumbres
A pesar de que el informe de dicha organización posiciona a Colombia con ciertos avances en este ámbito, sobresaliendo frente a economías más desarrolladas donde el ingreso promedio de sus poblaciones supera significativamente el salario mínimo (Japón, Canadá, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros), la realidad del país revela que la discrepancia es mucho más amplia de lo que se indica en el informe de la Ocde.
Lo anterior podría ser resultado de los criterios que utiliza la Organización para establecer tales diferencias entre un amplio grupo de naciones, muchos de los cuales no se pueden aplicar a la realidad económica o laboral de Colombia con la misma precisión.
O como menciona en un breve análisis sobre dicha medición de la Ocde Juan Carlos Guataquí, economista, consultor en políticas públicas y exsubdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), es fundamental realizar ‘comparaciones significativas’.
“El rigor metodológico al analizar las brechas laborales de género debe ser consistente con el objetivo final de la igualdad. Comparar entre factores comparables”, aclaró el economista en un comentario publicado en la red social Linkedin.
Guataquí apunta, además, que aunque el análisis de la Ocde establece que “Colombia es uno de los países con menor discrepancia salarial de género”, esto no indica que tenga un mercado laboral equitativo, afirmación que respalda con tres hechos concretos.
Pymes triunfadoras Imagen:MinCit
El primero, menciona el economista, es que Colombia se encuentra entre los países con más trabajo “por cuenta propia” de la Ocde, lo cual no es considerado en el análisis de la entidad. Además, señala que dicho análisis no es comparativo. “Si se considera la brecha en relación al porcentaje de empleos por cuenta propia, se podría tener en cuenta la incidencia de la diferencia salarial (no es lo mismo una discrepancia en un país con el cien por ciento de empleo asalariado que una discrepancia en un país con 55 por ciento de empleo asalariado)”, expresa.
Otra de las distinciones se relaciona con la escasa productividad laboral de Colombia y la limitada diversificación tecnológica (un mercado laboral enfocado en tareas administrativas), lo que produce una distribución salarial muy cercana al salario mínimo legal, afirma el especialista.
La equidad salarial entre géneros es uno de los grandes desafíos laborales que aún requiere solución. Imagen:Archivo / EL TIEMPO
Guataquí también menciona que la medida de la brecha se refiere a la diferencia de ingreso medio entre hombres y mujeres, expresada como proporción del ingreso medio de hombres que trabajan a tiempo completo, a lo que comenta que “el análisis de promedios de una distribución limitada tiende a sesgarse hacia el valor numérico que la limita: el Salario Mínimo Legal”.
Finalmente, resalta la semántica como uno de los principales problemas metodológicos en el estudio de las brechas laborales de género de la Ocde, insistiendo en que “el rigor metodológico en el análisis de brechas laborales de género debe ser consistente con el objetivo final de la igualdad. Comparar entre comparables”, subraya el economista.







