Economia
El Plan de Reposición de Vehículos y Fletes del Gobierno: Oportunidades y Desafíos para las Empresas ante los Sobrecostos

Un torrente de críticas y advertencias ha suscitado un proyecto de decreto del Ministerio de Transporte que intenta reestructurar el sector de carga en Colombia y cumplir algunos de los compromisos acordados en septiembre de 2024 para finalizar el paro de camioneros.
A pesar de que la entidad afirme que estas modificaciones buscan atenuar las desigualdades en las relaciones comerciales entre empresas de transporte y propietarios, las asociaciones del sector señalizan que son ineficaces, provocarían costos adicionales y disminuirían la competitividad de Colombia.
Una de las propuestas del proyecto de decreto se relaciona con el modelo de reposición uno a uno. Esto implica que en el país no se permitirá matricular un vehículo si no se desmantela uno.
Dicha reposición se ampliaría a los vehículos ligeros con capacidad de entre 5 y 10 toneladas y, de acuerdo con el presidente de Andemos, Andrés Cháves, provocaría un incremento de costos del 25 por ciento para camiones nuevos de más de 5 toneladas.
Foto:Ministerio de Transporte
“La renovación del parque automotor se transformaría en una política extremadamente costosa, sobre todo para un sector muy democratizado. Aproximadamente el 80 por ciento son pequeños transportadores,” expresa.
Asimismo, la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) advierte que si esta propuesta se lleva a cabo podría aumentar los costos logísticos para los generadores de carga, como resultado de posibles restricciones en la oferta de transporte y alzas en las tarifas de flete.
Además, la implementación de este modelo limitaría la capacidad de las empresas generadoras de carga y transportistas, especialmente los pequeños, para adquirir nuevos vehículos, ya que condiciona la compra a la desintegración de unidades antiguas.
Para Analdex, exigir la chatarrización de un vehículo ligero viejo para permitir la entrada de uno nuevo podría aumentar el precio comercial de los vehículos, provocando un efecto colateral en la estructura de costos reflejada por el Sice-TAC, con impacto directo en las tarifas de transporte de carga.
“Esto nos coloca en una situación poco ventajosa frente a socios comerciales como Estados Unidos, ya que se limitaría aún más la venta de vehículos de carga en el país para ofrecer el servicio público de transporte de carga, generando también presiones al alza en los fletes y controversias comerciales con socios como Estados Unidos y la Unión Europea,” expresa el gremio.
Foto:Ministerio de Transporte
En un escenario donde Estados Unidos está revisando las restricciones comerciales que aplica a sus asociados, esta barrera significaría una alta probabilidad de que imponga una medida retaliativa a las exportaciones colombianas, siendo un asunto de responsabilidad directa del Gobierno Nacional.
El modelo de reposición uno a uno también genera una gran inquietud en la Asociación de Concesionarios de Automotores (Aconauto), ya que considera que tiene diversos efectos adversos:
- La propuesta se presta para los conocidoscarruseles de la desmantelación.
- Se formaliza una circular especulativa en los precios de los vehículos usados, pues les otorgan valor en la medida en que son necesarios para que nuevos automotores de carga ingresen al mercado.
- Retrasa la modernización del parque con repercusiones tanto ambientales como en seguridad vial.
La asociación también sostiene que la propuesta del Ministerio de Transporte establece una tabla vaga de equivalencias para la renovación de los vehículos de carga que puede dar lugar a interpretaciones subjetivas.
“En el mercado automotriz colombiano no existe un exceso de parque y, al contrario, el país presenta la tasa más baja de motorización de todos los países de la OCDE y en Latinoamérica, solo es superada por la de Venezuela”, señala Aconauto.
Foto:Ministerio de Transporte
Las modificaciones en fletes
Entre las modificaciones que sugiere el Ministerio de Transporte se incluye una tabla mandatoria de fletes, bajo el Sistema de Información de Costos Eficientes para el Transporte Automotor de Carga (Sice-TAC).
Según Analdex, dicha medida ocasionaría mayores costos adicionales para los generadores de carga y representaría un retroceso en la política de libertad vigilada de tarifas, lo que afectaría la competitividad del comercio exterior y pondría a los exportadores en una clara desventaja frente a otros países competidores en la región.
Asimismo, expresa que la implementación obligatoria del Sice-TAC no contempla las dinámicas reales del mercado, lo que podría penalizar prácticas eficientes.
“Este hecho contradice de manera evidente lo dispuesto en el Plan Nacional de Desarrollo, donde se menciona que los costos del Sice-TAC solo deberían ser una referencia. Hemos expresado esta inquietud en múltiples ocasiones”, comenta Analdex.
Foto:Superintendencia de Transporte
¿Aumento de aranceles para el sector?
Otra inquietud de Analdex es que el Gobierno Nacional está impulsando un incremento de aranceles en el sector automotriz, lo que afecta directamente al transporte de carga.
“Las presiones ejercidas por el Gobierno para que las exportaciones colombianas sean menos competitivas no permitirán el desarrollo de una política de internacionalización que fomente el crecimiento del número de empresas colombianas y que comercialicen sus productos en los mercados internacionales”, sostiene.
Mientras tanto, Aconauto observa con preocupación la regresión que podría significar la intención del Gobierno Nacional de finalizar el Acuerdo de Complementación Económica firmado con Brasil y que facilita la importación de vehículos de ese origen a través de un esquema de cupos sin arancel.
“Si el Gobierno persiste en esta decisión, no solo afectaría a la ya golpeada industria y mercado nacional de automóviles, sino que perdería una valiosa oportunidad para exportar otros tipos de bienes y servicios colombianos”, afirma.
Al impactar la provisión de productos de origen brasileño a los concesionarios en Colombia se limita el acceso libre del consumidor al mercado y se ve afectada la confianza de los inversionistas, incrementando al mismo tiempo el desempleo.
“La debilitada industria automotriz colombiana es insuficiente para abastecer el mercado, lo que llevaría a promover
“la experimentada conjetura de precios de la década de los años 80”, asevera Aconauto.
Transporte de mercancías Foto:Ministerio de Transporte
Propuestas al Gobierno Nacional
Aconauto sugiere intensificar la libre disponibilidad de los colombianos a vehículos de transporte, dado el déficit que posiciona al país entre los de menor densidad automovilística por cantidad de habitantes y PIB per cápita.
Asimismo, aboga por la iniciativa de suprimir el Impoconsumo y disminuir el IVA como una estrategia para revitalizar el deprimido mercado automotor colombiano.
Con el fin de fomentar la reactivación económica y una renovación del parque automotriz de carga, Aconauto también propone eliminar de la propuesta de decreto el sistema de reposición de los vehículos de transporte uno a uno.
Argumenta que este método es ineficaz para la modernización del parque automotriz, congela el mercado automotor y complica los trámites de matrícula debido a la obligatoriedad de cumplir con los procesos de desintegración y documentación.
Además, expresa que es necesario restablecer la tabla de tarifas de los fletes de transporte de carga con un equilibrio en la rentabilidad entre el transportista y el generador de carga, así como robustecer el aparato fiscalizador institucional que garantice su cumplimiento y respete la tabla de tarifas de los fletes.
“Es esencial que cualquier cambio regulatorio sea precedido por extensas discusiones técnicas, donde se ponderen meticulosamente los efectos sobre todos los sectores implicados, con especial énfasis en la participación activa del sector empresarial”, resalta Analdex.






