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Una Exhibición Deslumbrante: La Conquista Apoteósica del Tour de Flandes

Luego de un intenso despliegue de ataques y control de la competición desde el inicio hasta el final, el esloveno Tadej Pogacar (UAE) logró este domingo su octavo monumento al triunfar en la 109 edición del Tour de Flandes, que se llevó a cabo entre Brujas y Oudenaarde con una distancia de 269 kilómetros.
Pogacar, de 26 años, monarca mundial y tres veces vencedor del Tour de Francia, amplió su legado con una victoria en solitario establecida a 18 km de la línea de meta en el Viejo Kwaremont, mediante un ataque que lo condujo a la llegada disfrutando de su triunfo número 93 en la trayectoria, su segundo Tour de Flandes y octavo monumento, que se suma a 4 Giros de Lombardía y 2 Liejas Bastoña.
“Conseguir el triunfo llevando este maillot y en esta carrera es motivo de gran orgullo. Todo transcurrió conforme a lo previsto, estoy muy contento”, expresó Pogacar en la meta, quien superó con persistencia a todos sus adversarios. A 1 minuto de distancia llegó el danés Mads Pedersen (Lidl Trek) y el neerlandés Mathieu Van der Poel (Alpecin), su gran oponente tras la Milán San Remo que le fue robada al campeón mundial.
Desde el comienzo se generó un intenso movimiento buscando establecer una escapada. Luego de numerosos intentos, 8 ciclistas lograron marcharse sin poner en riesgo a los favoritos. Ningún integrante del Alpecin de Van der Poel, el UAE de Pogacar, Visma de van Aert y Lidl de Pedersen estaba presente. Las diferencias llegaron a ser de 4 minutos hasta la mitad de la carrera, donde comenzaron las subidas y sectores adoquinados.
Caída de Van der Poel, surgen los nervios
La calma se interrumpió a 126 km de meta, en una aceleración hacia la cota adoquinada del Eikenberg, donde un tumulto atrapó a van der Poel y otros 7 ciclistas. Los más afectados fueron el francés Adrien Petit y el alemán Jhon Degelkolb, quienes se vieron obligados a abandonar, aunque también quedó comprometido Tim Wellens, un corredor de Pogacar.
Con la inquietud por las consecuencias del incidente de van der Poel, la competición avanzaba de manera nerviosa, incontrolable, con movimientos tácticos de los equipos contendientes. Alpecin tuvo que esforzarse considerablemente para reintegrar a van der Poel en el grupo puntero.
Dudas respecto al estado físico del gigante de Kapellen, con algunas señales de molestia, pero capaz de regresar a una aparente normalidad. En el Molenberg (500 metros, con pendientes de hasta el 13), no hubo explosión alguna, aunque cuatro ciclistas relevantes saltaron en busca de una fuga que aún mantenía una ventaja de 1.20 minutos. Eran Ballerini, Küng, Benoot y Braet.
El UAE lidera la persecución, se acerca el Viejo Kwaremont
Las tácticas comenzaron a tomar forma. El UAE de Pogacar tomó las riendas en el grupo principal con tres hombres, además de tener la responsabilidad porque al frente se encontraban competidores peligrosos, como Benoot, Kung o Filippo Ganna, quienes lograron conectarse con el grupo inicial en fuga, donde también estaba Connor Swift.
Después de 200 km de carrera, la escapada tenía 1.15 minutos de ventaja. En la persecución un gran pelotón liderado por el portugués Antonio Morgado, el ciclista elegido por Pogacar para imprimir ritmo. El esloveno aún no había puesto en acción su plan de ataque, quizás reservado para el encadenado Viejo Kwaremont-Paterberg.
De Morgado al gigante alemán Nils Politt. El UAE estaba listo para la batalla. Su líder tenía claro que cuanto antes despejara el camino, más posibilidades tendría de alcanzar la gloria en Oudenaarde. No iba a ser una tarea sencilla, ya que el Visma contaba con Benoot al frente y entre los favoritos a Van Aert y Jorgenson.
Pogacar ataca en el Kwaremont, Van der Poel responde en el Paterberg
En su segundo paso por el Viejo Kwaremont (2.200 metros al 4 y rampas del 11), a 56 de meta, Pogacar despejó las dudas con un feroz ataque que…seleccionó a los 5 extraordinarios, el esloveno, van der Poel, Van Aert, Jorgenson y Pedersen. Un grupo aún a 50 segundos de la vanguardia de Ganna y Benoot.
Un primer mensaje de Pogacar que no tuvo seguimiento. Nadie quiso hacerse responsable del plan, por lo cual fueron alcanzados por el pelotón. En el inminente Paterberg, a 51 de meta, explotó Van der Poel para dejar claro que no estaba muy perjudicado por la caída. Lanzó otro embiste, respondiendo a la propuesta de Pogacar. Nuevamente, los favoritos juntos.
El paso por el Koppenberg puso fin a la fuga coincidiendo con otro golpe de Pogacar que volvió a retar a sus oponentes. Una vez más, Van der Poel respondió, y aunque se descolgaron al inicio, se reunieron otra vez Van Aert y Jorgenson y Pedersen.
Pogacar decide en el tercer paso por Kwaremont
Carrera sin pausa, de ida y vuelta. Pogacar no se sentía a gusto en un grupo con 3 hombres del Visma y 2 del Lidl. Volvió a embestir el campeón del mundo en las piedras del Taaienberg. Van der Poel y Pedersen a su rueda. Los demás a 14 segundos. Interés de los 3 por deshacerse de la compañía de Van Aert, Jorgenson y Benoot.
La tenacidad de Pogacar no lograba desbaratar a sus rivales. No lograba abrir la brecha deseada y debía aguardar al tercer y último paso por el Kwaremont para soltar la carta teóricamente ganadora, como hizo en su triunfal 2023.
Fue van Aert quien embistió en ese emblemático escenario, lleno de un público entusiasta, pero una vez más Pogacar atacó para dejar atrás a sus adversarios, condenados ya a seguir al campeón mundial. El esloveno superó el Paterberg, la última dificultad, y solo le quedaban 12 km en solitario hasta Oudenaarde, con el viento en contra.
Movimiento crucial, decisivo, en el instante adecuado. No podía ser más tarde, ya que un esprint podría haber arruinado el doblete de Pogacar. Su fuerza lo llevó hasta la gloria, luciendo su maillot arcoíris en un día primaveral. Su monumento número 8, doblete en Flandes, y en su cuenta la victoria número 93. Otro paso en la historia.
DEPORTES
Con EFE.






