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Economia

El impacto inesperado de la guerra arancelaria de Trump en la economía colombiana: un daño colateral alarmante

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La transformación comercial promovida por el presidente Donald Trump, con la meta de “revivir la grandeza de su nación”, no solo ha llevado al mundo al filo de una contienda económica sin precedentes, sino que ya ha dejado diversas víctimas colaterales, entre las que se encuentra Colombia.

La táctica de Trump, presentada en su célebre “día de la liberación”, consiste en imponer a sus aliados comerciales tarifas arancelarias equivalentes a las que estos aplican a las exportaciones de Estados Unidos. Por lo tanto, se suponía que Colombia estaría excluida, ya que ambas naciones cuentan con un pacto de libre comercio con aranceles del 0 por ciento. No obstante, el país no logró evitarlo y se vio obligado a cumplir con el nuevo arancel mínimo del 10 por ciento, establecido por Estados Unidos para todos los que deseen comerciar con él.

Aunque ese aumento en el costo de las exportaciones nacionales hacia Estados Unidos tendrá efectos en las ventas o en una disminución de competitividad (con los cambios recientes no se tiene claridad acerca de qué tarifa se aplicará a otras economías que venden mercancías similares al país del norte), el efecto más severo de la nueva realidad comercial global no reside en la cantidad de exportaciones, sino en la creciente probabilidad de que Estados Unidos y el mundo entren en una recesión.

Proyecciones de importantes bancos internacionales como Goldman Sachs Group otorgan una probabilidad del 45 por ciento a una recesión en Estados Unidos en el transcurso de los próximos 12 meses, mientras que J. P. Morgan estima que podría suceder en la segunda mitad de 2025. Adicionalmente, prevé una probabilidad del 60 por ciento de una recesión global, incentivada por lo que ocurra en la mayor economía del mundo.

Si Estados Unidos cayera en una recesión, Latinoamérica se vería más afectada por esta razón que por el aumento de los aranceles. En la región, Colombia es uno de los países más expuestos debido a su alto nivel de endeudamiento. | Foto: getty images

Reducción en el crudo

Este panorama pesimista ha elevado la incertidumbre, lo que no solo ha ocasionado drásticas devaluaciones (el dólar en Colombia volvió a superar los 4.400 pesos, algo que no se experimentaba desde diciembre pasado), sino que también ha provocado una caída en el precio del petróleo.

Munir Jalil, jefe de Investigaciones de BTG Pactual para la Región Andina, señala que esta disminución del crudo afecta significativamente a Colombia, cuya dependencia de los ingresos petroleros continúa siendo muy alta. “Las expectativas de recesión conllevan a una menor demanda futura de crudo y eso ocasiona que el precio se reduzca”, explica Jalil.

El 2 de abril, antes de que Trump realizara sus anuncios del día de la liberación, el barril de petróleo Brent, que es el de referencia para Colombia, estaba en 74,95 dólares y al cierre de esta edición se encontraba en 64,76.

Esto no solo implica que Ecopetrol pierde 12 billones de pesos en ingresos, como lo afirmó su presidente, Ricardo Roa, sino que también afecta la capacidad de pago del país, dado que la mayor parte de las divisas que recibe provienen del petróleo.

“A pesar de los intentos por diversificar desde los impactos de productos básicos de 2015 y 2020, el petróleo continúa siendo un aspecto fundamental en las cuentas externas de Colombia, la inversión extranjera directa (IED) y el equilibrio fiscal. Aunque su aporte directo al PIB ha disminuido –de 4,5 por ciento en 2013 a 2,6 en 2024–, el petróleo sigue teniendo un papel primordial. Se prevé que en 2024 generó el 7,2 por ciento de los ingresos del Estado (comparado con el 9,3 por ciento en 2019 y el 19,6 por ciento en 2013), al tiempo que representó el 28 por ciento de las exportaciones y el 22,5 por ciento de los flujos de IED”, afirma un informe de BTG Pactual.

El precio del petróleo está en niveles no vistos hace cuatro años y 10 dólares por debajo de lo que proyectaba el Gobierno.

El valor del petróleo se encuentra en niveles no observados desde hace cuatro años y 10 dólares por debajo de lo que estimaba el Gobierno. | Foto: adobe stock

Sin embargo, en la caída del oro negro, el único responsable no es Trump con sus tarifas, también lo son los ocho miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep+), compuesta por Arabia Saudita, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, los cuales anunciaron la inclusión en el mercado de 411.000 barriles diarios adicionales en su producción combinada a partir de mayo, cifra tres veces mayor que la proyección inicial de 138.000 barriles por día.

El resultado es que los especialistas prevén un precio del barril de petróleo en torno a los 60 dólares, mientras que el Ministerio de Hacienda lo había estimado en 74 dólares, de acuerdo con el Plan Financiero 2025. Esta discrepancia es la que está provocando un aumento significativo en el riesgo país de Colombia, ya que la lógica de los inversores es que al carecer de la misma cantidad de divisas debido al petróleo, el país tendría comprometida su capacidad de pago.

Germán ávila Ministro de Hacienda

Germán Ávila, ministro de Hacienda | Foto: juan carlos sierra-semana

Más severo que a los vecinos

Felipe Campos, director de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, sostiene que esta situación con los aranceles de Trump está afectando mucho más a Colombia que a otros países de la región y muestra de ello es que ya se está financiando al 8 por ciento en dólares.

Su argumento es que a Colombia ya no se la compara con sus pares de Latinoamérica, donde tiene el riesgo país más elevado, sino con naciones que enfrentan problemas más serios en sus finanzas públicas como Turquía y Sudáfrica. “Por supuesto, el detonante es la posibilidad de una recesión, la incertidumbre y la disminución en los precios de los productos básicos, pero Colombia es mucho más sensible que los países latinoamericanos”, subraya.

felipe campos Ger. de Inversión de Alianza

Felipe Campos, director de Inversión de Alianza Valores y Fiduciaria. | Foto: esteban vega la-rotta-semana

Este análisis se realiza utilizando un indicador conocido como Credit Default Swaps (CDS), que funciona como una especie de seguro que abonan los inversionistas al invertir su capital en un país,con el propósito de resguardarse en caso de que la nación falle en sus compromisos financieros. A mayor es el CDS, significa que hay mayores posibilidades de incumplimiento.

En octubre de 2022, el CDS de las emisiones a diez años de Colombia alcanzó un pico de 475 puntos, tras el anuncio del Gobierno Petro sobre un potencial control de capitales, lo que posteriormente impulsó el valor del dólar sobre los 5.000 pesos. Después, el CDS comenzó a ajustar a la baja y se llegó a reducir hasta 265 puntos, pero en la actualidad ya está acercándose nuevamente a los 400 puntos.

La caída del crudo, producto de las políticas de Trump, es uno de los grandes desafíos que deberá enfrentar el nuevo minhacienda.

La disminución del petróleo, resultado de las políticas de Trump, representa uno de los grandes obstáculos que deberá afrontar el nuevo ministro de Hacienda.

Juan David Ballén, líder de Análisis y Estrategia de Aval Casa de Bolsa, menciona que el riesgo país ha incrementado también debido a la creciente deuda del Gobierno para poder financiar el amplio déficit fiscal. Se estima que la relación deuda/PIB se mantenga por encima del 60 por ciento en los próximos años, lo que hace que la economía nacional sea más susceptible. “Además, el aumento en el precio del dólar y los altos niveles de las tasas de interés a largo plazo han ocasionado un incremento en el costo del servicio de la deuda”, aclara Ballén.

juan david ballénDir. Análisis y Estrategia de Aval Casa de Bolsa

Juan David Ballén, líder de Análisis y Estrategia de Aval Casa de Bolsa. | Foto: esteban vega la-rotta-semana

Sin duda, el aumento de la deuda complica aún más la gestión de las finanzas públicas, en un momento en que el Gobierno no está obteniendo suficientes ingresos fiscales, mientras necesita incrementar el gasto para cumplir con algunas de sus promesas electorales como preparación para las elecciones de 2026.

Muy susceptibles

César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, está de acuerdo en que en la actualidad Colombia es el segundo país más susceptible de la región debido a las medidas arancelarias de Estados Unidos, solo detrás de México. Atribuye esto a la alta vulnerabilidad del país en el comercio bilateral –un tercio de las exportaciones nacionales y un cuarto de las importaciones dependen de esta relación–, así como a la baja complejidad de dicho comercio, lo que limita considerablemente el poder de negociación de la nación.

César pabónDir. Investigaciones de Corficolombiana

César Pabón, director de Investigaciones de Corficolombiana | Foto: juan carlos sierra-semana

Esto se complementa con la elevada dependencia de las remesas y de la inversión extranjera directa provenientes de Estados Unidos y coloca a Colombia “especialmente vulnerable ante una potencial desaceleración o recesión en esa economía”.

Según su opinión, el canal de impacto más evidente ha sido el petróleo, pero también se suma la incertidumbre local, especialmente en el campo fiscal, que se encuentra en un momento poco favorable para responder con firmeza y preservar la estabilidad macroeconómica.

“A pesar de que todavía es prematuro declarar que Estados Unidos se dirige hacia una recesión, la falta de claridad ya está influyendo en la confianza, la inversión y el consumo de los hogares, lo que probablemente esté perjudicando su crecimiento económico. En otras palabras, aunque no podamos verificar una recesión, es probable que esa economía esté entrando en un periodo de desaceleración. Este es el coste inherente a la incertidumbre que se vive actualmente”, enfatiza.

Juan Carlos Martínez Lázaro, académico de Economía en IE Business School de Madrid, asegura que en este momento es imposible determinar si el mundo se enfrentará a una recesión o a una desaceleración, pues “estamos presenciando una película cuyo guion se está redactando mientras se graba. No se trata solo de un conflicto arancelario entre China y Estados Unidos o entre Estados Unidos y la Unión Europea, sino que esto impacta a todos los países del mundo en mayor o menor grado”, aclara.

También opina que Latinoamérica podría verse más perjudicada por la desaceleración o por la recesión en Estados Unidos que por los aranceles. Está convencido de que si la situación económica de los consumidores estadounidenses se complica demasiado, seguramente irán menos a un Starbucks o no podrán adquirir tantas flores para sus parejas, y eso afecta a naciones como Colombia.

Para este académico, el periodo del pasado que más se asemeja al presente con incertidumbres y temores de recesión fue el de la pandemia hace cinco años, aunque las razones fueron diferentes, ya que la crisis sanitaria fue consecuencia de una enfermedad y no de decisiones políticas de un Gobierno.

“Dicho esto, la mayor similitud, junto al aumento de aranceles, se dio en junio de 1930, es decir, hace casi un siglo, cuando Estados Unidos implementó la ley Smoot-Hawley, que incrementó las tarifas a los productos importados. Aunque en ese momento no se dio un ‘yo aumento las tarifas y tú las incrementas’, como ha sucedido en esta ocasión con China, sí se produjo un efecto negativo que profundizó lo que ya comenzaba a ser una recesión económica que terminó llevando a la Gran Depresión”, indica Martínez Lázaro, resaltando que eso ilustra perfectamente lo perjudiciales que son este tipo de políticas.

Tesoros menos valiosos

Alberto Bernal, director de estrategia global de XP Investments, tiene una perspectiva diferente sobre la situación actual. En su opinión, el impacto más severo de las políticas arancelarias de Trump recae sobre los bonos de deuda estadounidenses, conocidos como Tesoros. “El gran peligro es que Trump pierda el control sobre el mercado de bonos, ya que los chinos podrían optar por no volver a invertir en ellos”, sostiene.

alberto bernalDir. Estrategia de XP Investments

Alberto Bernal, director de Estrategia de XP Investments. | Foto: juan carlos sierra-semana

El Tío Sam cuenta con el sistema financiero más avanzado del planeta y, por ende, los extranjeros están dispuestos a invertir allí en acciones, en Tesoros y otros activos. Es un mercado de tamaño colossal y con una liquidez impresionante. Por ello, aunque Estados Unidos compra más de lo que vende, los dólares finalmente regresan para ser invertidos en sus mercados. El problema surge si esas divisas no…regresan.

“Esta visión es la que está provocando que el dólar estadounidense se deprecie frente al euro y al yen, con un mayor número de individuos considerando que Estados Unidos enfrentará una recesión, y ya no tiene relevancia si los aranceles son del 100 o del 125 por ciento, pues ya es indistinto”, explica Bernal, mientras indica que la recesión estará condicionada a cuánto tiempo dure el “toma y dame” entre Estados Unidos y China, así como con el resto del planeta.

“Si se consigue alguna solución en los siguientes 20 días, si se establece alguna clase de estructura arancelaria que aporte credibilidad, quizás logremos evitar la recesión, pero si se extiende más de eso, entonces sí, nos encaminaremos, sí o sí, hacia la recesión. ¿Por qué? Porque aquí lo fundamental es ponerse en la perspectiva de los empresarios de Estados Unidos. Si uno es el CEO de Apple o de Nike, no tiene forma de prever qué sucederá en las próximas semanas y esa dificultad para planificar es la que provoca que todo se detenga”, subraya.

Es lo mismo que está ocurriendo con los bonos de deuda. Si actualmente los Tesoros, considerados como los más seguros del mundo, enfrentan problemas, el resto también se ve afectado, especialmente aquellos que son más vulnerables como los colombianos. Lamentablemente, en este momento, el país se encuentra en ese grupo debido a la inestabilidad de sus finanzas públicas.

¿Iguana con menos rendimientos?

La reciente bajada de 10 dólares en el coste del barril de petróleo impacta severamente a Ecopetrol, la principal empresa de Colombia. Aunque hoy en día es menos dependiente del crudo y más diversificada que en el pasado, su apalancamiento también ha aumentado y su negocio de explorar, desarrollar y producir petróleo crudo y gas natural es menos lucrativo. “Observamos que las necesidades de financiamiento para el ejercicio fiscal 2025 están en 1.200 millones de dólares, lo que podría incrementarse a 1.800 millones si el Brent promedia 60 dólares por barril. Esto hace probable que Ecopetrol reduzca su inversión de capital y, potencialmente, sus dividendos para el ejercicio fiscal 2026, si la crisis se extiende”, advierte un informe de BTG Pactual.

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