Colombia
“El Escultor de la Vida: La Inspiradora Transformación de un Hombre que se Convirtió en Estatua Humana en Bogotá”

Ubicándose en el Límite Entre la Carrera Séptima y La Plaza de Bolívar, en Bogotá, despertada Estatua de Michael Jackson Mira hacia el Museo del Florero de Llorente. No obstante, en esta ocasión el rey del pop no luce su traje negro y zapatos de charol como solía hacer, sino que se presenta en amarillo, azul y rojo, con un abrigo lleno de banderitas y escalas de Colombia.
Cientos de turistas y ciudadanos locales pasan y se quedan maravillados con lo bien elaborada que está la estatua, cuestionando “¿quién la creó tan parecida?”. Ante la Estatua, en el suelo, una CANASTA CAFÉ CON UN TROZO DE CARTÓN EN SU INTERIOR ALMACENA ALGUNAS MONEDAS QUE DAN VIDA A UNA ESTATUA QUE, ANTES DE ESTAR INMÓVIL, RECIÉN RECORRIÓ EL PAÍS NUTRIVI -su VIDA CON ARTE. Delio Escamilla es el Hombre que anima a una de las estatuas humanas en el centro de la capital. Esta es su Narrativa.
Delio Escamilla y la Juventud que lo acercó al Arte
En La Familia Escamilla Eran Cinco Hijos Bajo el Cuidado de Un Padre Soltero. De los Cinco, La única Hija Tuvo que Asumir el Rol de Madre Desde Los 8 Años. Ninguno Deseó Ser Artista como su abuelo, Todos Fueron Criados con Castigos y Golpes Severos, tal como era común en las familias colombianas. Pablo Emilio, El Padre, Nunca Les Brindó Un Abrazo A Sus Hijos y Nunca Salió de Su Boca Un “Te Quiero”. ESTO, Según Él, Los Hacía Fuertes, Ya que Así Les Enseñaron Sus Padres.
La Aguapanela Con Plátano era la Comida Favorita en el Hogar. TODOS DEBÍAN LABORAR PARA FINANCIAR SUS ESTUDIOS y a menudo no alcanzaba para más. El Egoísmo Entre Los Hermanos, Impulsado por la Carencia de Afecto de Su Padre, Hizo Que la Familia Fuera Distante. La ausencia materna se reflejó en la conducta de Cada miembro.
Delio, Uno de los 5 Hijos, Halló su pasión en la narración que le encargaban en el colegio Para Las celebraciones en ocasiones especiales. En la Escuela Gonzalo Jiménez de Quesada, Durante una Izada de Bandera, ‘Miel’, Un Joven del Grado Undécimo, Interpretó ante Toda la Comunidad Educativa Con Un Paso de Baile que El Mundo Conoció como la Caminata Lunar, El Famoso Paso. Entre los Sorprendidos Estaba Delio, Quien instó A Su Compañero a que le enseñara el paso que acababa de demostrar. ESTA FUE LA PRIMERA VEZ QUE ESCUCHÓ DE AQUEL CANTANTE QUE CAUTIVARÍA AL MUNDO CON SU DANZA Y SU VOZ.
Delio Confecciona sus propios trajes. Foto:Sergio Gamboa- El Tiempo
Desde Aquella Época, El Arte Continuó presente en la Vida de Delio en Cada gesto que hacía para sus compañeros de colegio. Mientras estudiaba, SACABA TIempo para Dirigir Obras e Inventarse Relatos Cortos para Contarlos durante el Recreo. Los Profesores, Además, Lo Tenían Como una referencia para Cualquier Representación que Requirieran en Eventos Especiales.
A los 13 Años, Delio dejó su hogar tras reprobar álgebra en el colegio. Aunque Era Consciente de que Él Tenía Destino Para Otras Cosas, No Pudo Evitar que lo desaprobaran en noveno. Empacó sus pertenencias por temor a las consecuencias y emprendió el notable viaje de su Vida hacia Cali.
“Yo me ocupé de pensar en la reacción de mi papá al enterarse, entonces organicé mis cosas y partí”. La Voz de Delio se Quiebra al Rememorar la Noche en la que abandonó Mariquita, Tolima, para residir con un amigo en la ‘Sucursal del Cielo’.
Ese Amigo Nunca Apareció, Pero la Noche en el Terminal Estaba Lejos de Ser la Peor de Su Vida. Al Amanecer, SE Dirigió hacia El Calvario,
Uno de los Sectores Más Riesgosos de la Capital Vallecaucana. Allí, Se Vio Obligado a Hacerse Amigo de los Agentes de un CAI Cercano, a Quienes les Limpiaba las Motos para Obtener Ingresos.
Cali se Transformó en su Hogar. Imagen:istock
“Es Totalmente Distinto Ser Habitante de Calle y Existir en la Calle. Yo Existía en la Calle, Pero por las Noches Dormía en un Albergue donde me Cobran a Mil la Noche”. Sobrevivir, o Existir solo en una Ciudad Desconocida a Esa Edad, lo Acercó a Cientos de Historias que Iba Observando en las Personas que Conocía.
Delio Fue Acogido por una Pareja de Vendedores Ambulantes: ‘Aprendí cosas de Prensa’
La Hostilidad del Sector Hizo que “La Mascota”, Como Lo Llamaban los Policías, Desarrollara la Habilidad de Subsistir Cada Día, Buscando Qué Vender. De esta Manera, una Pareja de Vendedores Ambulantes, que lo Observaba A Diario Moviéndose en el Barrio Laborando, le Ofreció una Nueva Residencia. En Siloé, Martha y Orlando Le Abrieron las Puertas de su Hogar a Un Niño que, Agradecido por su Acogida, Realizaba las Tareas del Hogar.
“Mi Madre Martha Siempre Me Agradece que Yo Me Quedaba en la Casa con las Niñas y Nunca Pasó Nada”, Ahí Encontró un Nuevo Hogar. “Siloé Me Enseñó a Ser Honesto, a No Robar la Lonchera, Aprendí Cosas Interesantes que No Se Aprenden en la Academia”.
En Cali, El Tolimense Se Alejó del ‘Vinotinto y Oro’, Se Transformó en Aficionado del América de Cali y Comenzó a Integrarse a La Barra Brava del Equipo, el Barón Rojo. Ya No se Llamaba Delio, Ni Mascota, Sino ‘Mechas’. Junto a los Aficionados Recorrió Todo el País Siguiendo al Club. Sin embargo, Las Dinámicas de la Barra Iban Deteriorando Cada Vez Más Su Calidad de Vida. “Eso es una Mafia, si uno no Cumple con lo que la Barra Indique, Entonces Comienzan a Tratarlo Diferente”. La Inmersión en el Barrismo Dejó Marcas en Su Piel: Sus Piernas Están Repletas de Tatuajes que Recordan esos Días en los que Un Equipo de Fútbol Llenó Su Corazón con el Amor que Le Proporcionaba Pertenecer a Algo.
Barón Rojo, Barra del América. Imagen:adn
Cada Vez que Delio Sube a un Camión, Recuerda los Años en los que Hacía lo Mismo Para Viajar y Pedir Monedas en Otro Estadio Y PODER DISFRUTAR 90 MINUTOS SOSTENIENDO EL SALTO MIENTRAS VEÍA AL AMÉRICA. ESTA PASIÓN TRAJO Miles de Problemas a la Vida de ‘Mechas’. Una Vez, Una Piedra Que Impactó en Su Cabeza Casi Le Costó la Vida, Pero Aún No Había Terminado la Historia del Artista Que Siempre Residía en Él.
“Cuando Voy a Siloé, Saludo a Muchos de Mis Amigos en el Cementerio”, Relata Mientras Recuerda a Todos los Compañeros que Vio Morir Mientras Era Parte de La Barra. TODO ESTO Y EL CIERTO PELIGRO EN SU VIDA, Hizo Que Delio Buscara, Nuevamente, Otro Camino Fuera del Fútbol. Se Quedó Sin Amigos, Pues la Pasión Les Impedía Comprender Que La Vida Excede Una Camiseta. No obstante, Esto No Le Inquietó, Ya Que Su Familia Adoptiva Le Brindó el Amor que Antes le Había Faltado.
En la Tranquilidad También Hay Arte: Así Fue Como Se Convirtió en Estatua Humana
Para Aprender a Permanecer Quieto, Luego de Transitar por un Caos Constante Debido a las Circunstancias de Su Vida, Debió Pasar por Mucho Hasta Comprender Que en la Tranquilidad También Existe el Arte. DESPUÉS DE ESTAR EN CALI, BUSCANDO RESPUESTAS, RETORNÓ A MARIQUITA, DONDE DESCUBRIÓ EL CAMINO QUE LO HA LLEVADO HASTA EL DÍA DE HOY. Dos Religiosas Hicieron
que se conecta con la iglesia católica y que compartiría su testimonio.
Simultáneamente, Delio estaba aprendiendo más habilidades como el payaso, la comedia, el arte de contar historias, el uso de telas y el estatuismo. Se sentía impulsado por el deseo de averiguar cómo, en una feria de su localidad, había una persona que permanecía inmóvil por un largo periodo hasta que le ofrecían una recompensa en una taza que colocaba frente a él. El día que presenció esto, Delio regresó a su hogar y estuvo 4 horas practicando para perfeccionarse; quedó cautivado por este nuevo arte que había descubierto.
Ahora sobrevive del arte, como siempre soñó desde niño. Foto:Sergio Gamboa- El Tiómpo
El arte y la espiritualidad lo llevaron a recorrer todo el país relatando su historia, apoyado por la iglesia. También lo incentivaron a brindar una consulta inspiradora a los jóvenes para que encuentren refugio en las manifestaciones artísticas que le habían proporcionado una nueva esperanza.
En el año 2000, Bogotá se transformó en su nuevo destino. Con 20 años, la capital colombiana simbolizaba un nuevo desafío en su vida. Los sacerdotes que conoció gracias a la iglesia católica le financiaron clases en la arquidiócesis para convertirse en un delegado pastoral para los jóvenes. En los muchachos, Delio halló su motivo para poder narrar la historia de su vida y, en el arte, encontró su medio de expresión.
Vista panorámica de Bogotá, capital de Colombia. Foto:istock
Al llegar a Bogotá, su arte se convirtió en su forma de vida: el teatro callejero y el cuenterismo empezaron a ser su manera de obtener ingresos. Dos años más tarde, la Carrera Séptima se transformó en su escenario al aire libre.
Allí, las presentaciones que solía hacer en su colegio cuando era niño se transformaron en obras en las que la calle era su audiencia. Adicionalmente, sus habilidades vocales y los conocimientos adquiridos a lo largo de su vida le permitieron crear un personaje. Desde entonces, ha interpretado a Bumblebee y Juan Valdez, además de convertir conocimientos en el personaje del juego Halo.
Carrera Séptima, en Bogotá. Foto:Idu
Mientras se maquilla con un producto especial para que su piel no sea perjudicada por los químicos, Delio se entusiasma por relatar, una vez más, su historia. Cada parte de su vestuario, salvo el pantalón, la elabora con elementos alusivos a Colombia que encuentra en el mercado de pulgas o en la calle.
Los 5 trajes que posee han sido confeccionados a mano, aprendió sobre la creación, como lo ha hecho a lo largo de su vida. Primero el maquillaje, luego el cabello, luego las gafas y, por último, el sombrero. De repente, Delio se transforma en Maicolombia (Michaelombia). No es difícil entender por qué la gente se emociona al verlo, ya que sus rasgos recuerdan al Rey del Pop.
Delio vivió una infancia marcada por la violencia y decisiones erróneas. Foto:Sergio Gamboa- El Tiómpo
Cada fin de semana, tras transformarse, Maicolombia se coloca sobre una mesa de madera con un mesón de acrílico, se hace la cruz, enciende el altavoz, mira al frente y, como forma de inicio, grita ‘Meliel’ enseñón.
LUEGO DE ESTO, COMO SI REVIVIERA TODA SU HISTORIA ANTES DE EMPARAR, observa al frente, se acomoda el sombrero y vuelve a estar sereno, inmóvil. Mientras se encuentra frente a la Casa del Florero en la Carrera Séptima, Delio, o Michael, deja atrás el caos y la prisa de su vida entera y se enfoca en la calma y la serenidad que le produce convertirse en estatua. La ilusión se quiebra cuando alguien deposita una moneda en su canasta y parece que Michael Jackson regresaría a la vida en una calle de Colombia por 10 segundos.
Si uno lo observa un rato, puede notar una sonrisa que siempre está en su rostro y que expresa a la perfección la alegría que le brinda su arte. Ahí permanece, de viernes a domingo, Maicolombia. Delio, por su parte, regresa el domingo por la noche a su hogar en el barrio Chuniza de Bogotá para reiniciar la semana en la que se dedicará plenamente al cuidado de su hogar, sus tres hijos y su esposa, a quienes nunca les ha faltado un abrazo o un abrazo OBRAZO.
Sergio Andrés Gamboa Mendivelso
Redacción Últimas noticias
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