Colombia
El Agua Habla Más Fuerte Que las Palabras del Gobierno
La Región de La Mojana, en el Caribe Colombiano, enfrenta una nueva crisis debido a inundaciones, la cual se ve intensificada no solo por la fuerza del Río Cauca, sino también por la frustración y el sentimiento de abandono que sienten sus habitantes.
Lo que debería ser una época aún lejana de lluvias intensas, se ha transformado desde el inicio de esta semana en una situación crítica que ha llevado a las autoridades a evacuar a decenas de familias, reconfigurando planes de emergencia y enfrentando el impacto de los daños que podrían haberse evitado, si se hubiera cumplido lo prometido.
El primer episodio crítico ocurrió en la Vereda la Candelaria, del Municipio de San Pedro (Sucre), donde al menos 30 familias fueron evacuadas debido al rápido aumento del agua.
La alerta no tardó en expandirse a otras áreas del sistema hídrico de La Mojana, históricamente afectadas por las lluvias, pero que ahora, para sorpresa general, se están inundando antes de la temporada crítica prevista para julio.
Lo que ha causado confusión es que estas inundaciones no solo se han presentado en las zonas usualmente vulnerables, sino también en terrenos que antes permanecían secos. De acuerdo con la Coordinadora de Gestión del Riesgo en Sucre, Paula Tous, el comportamiento del agua ha cambiado por completo, desbordando los esquemas de atención preventiva que se habían diseñado.
“Hay áreas que nunca se habían inundado y ahora les ha llegado el agua, por lo que los damnificados van a aumentar”, advirtió Tous.
La Mojana Foto:Gobernación de Sucre
El fenómeno tiene una explicación clara, aunque preocupante: el Río Cauca, sin el control hidráulico adecuado, ha arrastrado grandes cantidades de sedimentos y barro por el boquete de ‘Caregato’, en el municipio de San Jacinto del Cauca (Bolívar), una de las entradas más vulnerables al sistema de ciénagas de La Mojana.
El sedimento ha reducido drásticamente la capacidad hidráulica de los caños y humedales que tradicionalmente drenaban las crecidas, provocando que el agua se desplace hacia sectores que históricamente no eran inundables.
Las obras prometidas por la UNGRD: un capítulo sin ejecutar
El Río Cauca, si no se taponó, arrastra sedimento y forma potreritos y playones
Oswaldo PupoLíder campesino
TODO ESTE ESCENARIO SE AGRAVA PORQUE, A PESAR DE LAS ALERTAS QUE CAMPESINOS Y LÍDERES SOCIALES HAN EMITIDO DESDE HACE AÑOS, LAS ACCIONES DEL GOBIERNO NUNCA LLEGARON.
En particular, los trabajos de taponamiento del ‘Caregato’, prometidos por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que se anunciaron como una solución definitiva para proteger a La Mojana, no se llevaron a cabo.
Uno de los líderes campesinos más insistentes en sus demandas fue Oswaldo Pupo, quien aseguró haberle explicado al gobierno que, sin el taponamiento del boquete, el Río Cauca seguiría depositando barro en los caños y ciénagas, desplazando el agua hacia zonas que no deberían ser afectadas.
“El Río Cauca, si no se taponó, arrastra sedimento y forma potreritos y playones; destruye la capacidad hidráulica de nuestros caños y nuestras ciénagas. Hoy en día tenemos más gente afectada que en otros años”, denunció.
El resultado: más de
39,000 individuos perjudicados, de acuerdo con datos preliminares de las autoridades departamentales, y más de 3,000 parientes en peligro inmediato, con daños, recursos, cultivos perdidos y una profunda sensación de desesperanza.
Trabajos de cierre de ‘cuidados’, prometidos por la ungrd, que no fueron ejecutados. Foto:Cortesía Descrd
Análisis: El costo de la negligencia
El incumplimiento de las labores por parte de la ungrd no solo representa un fallo técnico, sino una quiebra de confianza con las comunidades que han vivido durante décadas al borde del agua, aguardando que las promesas del estado algún día se transformen en acciones.
Expertos en hidrología consultados han señalado que el retraso en el cierre del ‘CUIDAGATO’ –una obra fundamental para controlar la entrada de agua no deseada al sistema de humedales– multiplica el impacto de cualquier creciente, aunque sea moderada. En lugar de prevenir una catástrofe, la ausencia de obras ha reconfigurado negativamente el comportamiento hidráulico de toda la zona, haciendo impredecible la afectación.
Además, el incumplimiento debilita el marco institucional ante futuras emergencias: ¿cómo confiar en que las obras venideras serán realizadas, si ni siquiera las más urgentes se materializaron a tiempo?
El caso de la Mojana es ejemplar: una región con enormes desafíos estructurales, enfrentando el cambio climático, que lleva más de dos décadas esperando soluciones concretas.
Sobre el papel existen planes, estudios, mapas de riesgo, consultorías… Pero en la realidad, las comunidades siguen dependiendo de evacuaciones improvisadas, ayudas de emergencia y promesas reiteradas que nunca llegan.
Reacciones y llamados urgentes
Las inundaciones mantienen en emergencia a la Mojana. Foto:Archivo particular
Las reacciones no se han hecho esperar. Desde los gobiernos locales hasta líderes sociales y organizaciones de derechos humanos han alzado su voz de protesta al Gobierno Nacional. La principal exigencia es que, más allá de las ayudas inmediatas previstas para esta semana, se retomen con carácter prioritario y vinculante los proyectos estructurales prometidos.
“Estamos cansados de los pañitos de agua tibia”, afirmó una líder comunitaria en la Sierpe. “Llega una lancha con mercados, pero no soluciona que nuestros niños ya no pueden ir a la escuela, que nuestras casas están inundadas y que hemos perdido todo lo que sembramos”.
Debate en el Congreso de la República
Desde el Congreso, representantes del Caribe convocaron un debate de control político al director de la Ungrd para que explicara por qué no se realizaron las obras prometidas y cómo se va a responder ante esta nueva crisis.
En el marco de la Comisión Sexta del Senado de la República, el senador Julio Elías Vidal, perteneciente al Partido de la U, expresó su descontento con la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (Ungrd), señalando que no ha cumplido con los objetivos establecidos para las comunidades afectadas.
El legislador destacó que, a lo largo de casi cincuenta años, la Mojana ha sido objeto de múltiples estudios técnicos, promesas gubernamentales y proyectos que nunca se concretaron, dejando a la región en un estado de abandono histórico.
Ante la crisis real, Vidal propuso a los 11 alcaldes…
Desde la Mojana, los 4 Gobernadores Rindieron un Reconocimiento al Doctor Carlos Carrillo, Con la Esperanza de que Este Acto lo Incentive a Concluir Definitivamente el Boquete de Cara ‘e gato.
Por otra parte, la senadora Ana María Castañeda, del partido Cambio Radical, también solicitó una intervención del UNGRD en la zona afectada. Castañeda enfatizó que, Tras Casi 1300 Días de Dolor, Es Imperativo que Se Tomen Medidas Concretas para Cerrar Cara ‘e gato y disminuir el caudal de agua, no solo en el canal específico, sino también teniendo en cuenta las necesidades y preocupaciones de la comunidad.
Asimismo, la Senadora Cuestionó al Director de la UNGRD, Carlos Carrillo, Acusándolo de Desviar el Debate Hacia la Politiqueo y los Agravios, en vez de Centrarse en Lo Verdaderamente Urgente: El Cierre de Cara ‘e Gato, el Cumplimiento de Lo Anunciado y las Solicitudes que no pueden seguir siendo Desestimadas por el Estado.
Por el Momento, Las Familias en la Mojana continúan Luchando Contra el Agua que no cesa, en Medio de una creciente incertidumbre y con la amarga sensación de que el Estado, una vez más, ha llegado tarde.
Leidys Rivero m
Subeditora Caribe
El Tiempo
