Colombia
“El Progreso Urbano hacia la Inclusión, Oportunidades y el Empoderamiento Femenino”

“Bogotá es un vasto tejido vivo que late, respira y sonríe; similar a nosotros -aseguró la investigadora social Ana María Nieves al presentar Bogotá es Mujer-. Ella, al igual que cualquier mujer, posee órganos esenciales que funcionan dentro de complejos sistemas que en conjunto generan una considerable cantidad de movimiento y energía.”
En Bogotá, con el nombre de mujer, el 52,2 por ciento de los 7’412.566 habitantes son mujeres (de acuerdo con el Censo 2018 del Dane). Esta ciudad, que enfrenta los fenómenos de violencia y en ocasiones que los afectan, tanto desde lo público como desde lo privado, cada vez ejecuta más acciones que las protegen, acompañan y reconocen su relevancia y contribuciones.
Según Ana María Boada, Subsecretaria de Gobernanza de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte (SCRD), desde la Alcaldía y a través del Plan de Gobierno, “todo se orienta a visibilizar los liderazgos de décadas en gestión cultural, artística, ambiental, social y también en escucha comunitaria.”
En ese sentido, existen los estímulos, gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura y sus entidades vinculadas, que para este 2025 cuenta con una inversión de más de 28.000 millones de pesos en su primera fase.
Aunque en general están destinados a toda la población, tienen algunas especificidades para proyectos de mujeres, desde la dirección de asuntos comunitarios y participación.
Estos estímulos brindan herramientas para enfrentar y sortear los desafíos de vivir en una ciudad que, a veces, parece desesperante, pero que está llena de encanto.”
Mujeres en la Plaza de Bolívar Foto:Archivo El Tiempo – Ana María García
Las bogotanas, no solo las nacidas aquí, sino todas las que habitan la ciudad, han tomado para sí las herramientas públicas que les permiten impulsar a sus comunidades. Por ejemplo, este año se recibieron 187 propuestas para la beca poblacionales de creadoras y emprendedoras en el arte y la cultura, frente a las 84 del 2024 y 70 del 2023.
En 2024, la beca se centró en prevenir las violencias basadas en género, beneficiando a lideresas y mujeres de las comunidades Embera Chamí, Katio y Doida; otro programa fue para mujeres privadas de la libertad y un último que favoreció a mujeres en el ámbito educativo y musical.
Boada añade: “Bogotá cuenta con espacios que han venido construyendo desde la perspectiva de la mujer. Soy optimista y llegará el momento en que mis nietas no tendrán que decir que lucharon en Bogotá, sino que podrán disfrutar de la tranquilidad de haber crecido en un entorno multicultural con su oferta y diversidad.”
En el gobierno distrital actual, donde existen más liderazgos femeninos, más mujeres están al frente de procesos con una comunicación más equilibrada e igualitaria con los hombres y donde hay conciencia de género, no solo por reivindicaciones sino por capacidades.”
Bogotá es un crisol de miradas, con una diversidad que no separa sino que une y es parte de la riqueza que se debe potenciar. Aquí, mujeres de diferentes procedencias, etnias, formaciones y variados intereses mantienen diálogos fomentando la sororidad.
Claudia Quergama, La Mujer Embera Foto:Archivo particular
Sabiduríaancestral
“Soja Mujer indígena”, es lo primero que con firmeza menciona Claudia Queregama, en un Castellano que se fusiona con algunas expresiones que poseen esa musicalidad característica de su lengua Embera Katío.
Tiene 30 Años, estudia Trabajo Social: “Voy en el tercer año, soy una mujer líder, estoy fortaleciendo”.
Claudia Quergama reside en la Unidad de Protección Integral La Florida, en Engativá, y trabaja con la Secretaría de Educación con niños Embera. Asiste a la Escuela de Mujeres de la comunidad, que forma parte del proyecto transformaciones culturales para la paz de la scrd, junto a otras mujeres de las comunidades chamí y doida.
En los encuentros, a través del reconocimiento de sus saberes ancestrales, mientras tejen, se genera un concepto sobre prácticas como la pintura corporal y dibujos. “Plasmamos nuestro pensamiento, aprendemos a recuperar la voz, entendemos de resistencia y conocemos nuestros derechos. Nos juntamos unas 30 mujeres y nos capacitamos en liderazgo”.
Claudia ha estado involucrada en un proyecto contra la ablación, la cruel práctica ancestral que, a pesar de estar prohibida, sigue ejecutándose en secreto y mutila el clítoris de las niñas. Para esto entablan un diálogo de concientización en el que involucran a las parteras, a sus abuelas y, por supuesto, a los hombres de la comunidad.
Damelis Zambrano es una mujer migrante Foto:Archivo particular
El Aporte de los Migrantes
Damelis Zambrano, de 57 años, lleva siete en Bogotá, desde que la situación sociopolítica la forzó a emigrar de Venezuela. Al principio, sufriendo xenofobia, como muchos de sus compatriotas, comprendió que integrarse, aprender y contribuir era la ruta para formar parte de una ciudad que ahora siente como suya.
Es consejera distrital de sectores sociales y representante de la comunidad migrante en Bogotá. “Estamos unificando nuestras culturas. Hay más cosas que nos unen que las que nos separan, como las leyendas, la gastronomía, la música, en la que tenemos mucho en común con los bogotanos”, afirma Damelis.
Este año, por primera vez, desde la Scrd se crearon redes para fortalecer procesos de la población migrante. El trabajo de Damelis fue acercarse a los suyos, recorrer las localidades y divulgar los beneficios de este proceso, que no es otra cosa que el reconocimiento del aporte que estas nuevas poblaciones pueden ofrecer. “Estamos siendo considerados ciudadanos. Agradecemos lo que este país nos ha brindado”, afirma.
Juliana Velasco, cantante de Hip Hop Foto:Archivo particular
Sonidos de Ciudad
Tenía cinco años cuando Juliana Velasco descubrió en el escenario un espacio seguro donde sentía esa explosión interna que se transformó en un impulso vital. A sus 19 años, el nombre de su registro civil ahora solo lo utiliza para trámites oficiales; lo ha reemplazado por el de Tara, la diosa budista de la compasión, que como estrella, guía a sus seguidores en el camino espiritual; la misma figura que en el hinduismo otorga sabiduría, protección y sanación.
En Tunjuelito, junto a su hermana, forma parte del colectivo Hip H-Art, un proyecto de mujeres diversas que la ha conectado con otras iniciativas femeninas como el Festival Guarichas del Sur impulsado por las convocatorias Más Cultura Local, de la Scrd.
El objetivo, además de resignificar, ayudar y visibilizar a la mujer en la escena,
Es manifiesto que Bogotá es un espacio de diversidad cultural y arte mediante variadas manifestaciones y esfuerzos en relación con la memoria viva y colectiva.
“La Función de la Mujer en la cultura hip hop, desde mi punto de vista adolescente, debe ser la autoafirmación” -comenta- “hablar sobre las experiencias en este sistema patriarcal. Hemos experimentado” demasiadas violencias, es necesario.
Ana Dalia Gómez, Mujer Gitana Foto:Archivo particular
Riqueza Étnica
Ana Dalila Gómez Baos se pasea por la Plaza de Bolívar con un vaporoso vestido rojo de flores estampadas, y sus largos pendientes ondean con los vientos capitalinos. Es abogada, gitana y forma parte de la Kumpania de Colombia, un grupo de familias de su etnia.
Hace 27 años fundó y coordina el Proceso Organizativo del Pueblo Rrom Gitano (Prorrom) para la visibilidad y reconocimiento cultural e inmaterial de su comunidad.
Afirmó que además de ser parte de un pueblo étnico, también es mujer. “Esto resalta la importancia de la interculturalidad con la sociedad bogotana, para que juntos, a partir del respeto y la promoción de valores, se puedan establecer políticas que mejoren nuestras condiciones de vida”.
El año pasado, el concierto le concedió la Cruz de Oro María Curéa de Aya, reconociendo su labor en defensa de los derechos humanos.
Es autora y coautora de los libros OPRE RROMA: Una Historia por Contar (2024), Tras el Resto de Melquíades (2005) y La Construcción de la Política Cultural del Pueblo Rrom de Colombia (2009). A través de su participación en la elaboración de la Ley de Lenguas Nativas 1381, promulgada por el Minculturas en 2010, logró el reconocimiento del idioma romaní como parte de las lenguas del país.
Verónica Rincón, Poetiza Foto:Archivo particular
Poesía Urbana
“La poesía me da la oportunidad de explorar diversos lenguajes, narrar, investigar, hurgar en una pregunta hasta abrir espacio al respiro interior,” expresa VERÓNICA RINCÓN, Artista Escénica de Profesión, quien con cinco poemas fue una de las ganadoras del Festival Primer de Poesía ‘Reverso Bogotá’ organizado por la SCRD y Bibliored en 2024. Se presentaron 685 trabajos.
Asegura que sus versos son un lenguaje para tejer puentes entrelazados, elaborar sabores y entablar una conversación con la naturaleza que nos acoge.
En un mundo que ha sido narrado durante tanto tiempo por hombres, su voz se adentra en esas nuevas formas que tocan a los demás desde experiencias propias: “las voces femeninas son muy diversas, sin encasillarlas en el pánico”.
Agrega que encuentra poesía incluso en los más mínimos gestos cotidianos, en el canto repetitivo de un pájaro: “La poesía es un canal para alzar la voz y para pasar de ser espectadoras a convertirnos en protagonistas”.
Diego León Giraldo
Especial para El Tiempo






