En junio, la inflación anual cedió y quedó en 4,82 %. Conozca cómo le fue a Bucaramanga.
La inflación anual en Colombia cedió en junio y se ubicó en 4,82 %, según informó el Dane en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
En Bucaramanga, la inflación también mostró una reducción frente al último mes y quedó en 5,45 %.
Con estas cifras, la ciudad pasó del segundo al tercer lugar entre las capitales con mayor inflación. Cabe recordar que este indicador mide la variación de precios, no el costo de vida. Puede interesarle: Paneleros de Santander enfrentan plaga que pone en riesgo cosechas
En los últimos doce meses hay tres productos en la ciudad que han contribuido al descenso de la inflación: las papas (-0,34 puntos porcentuales), servicio de electricidad (0,20 pp) y arroz (-0,04).

¿Cómo le fue a Bucaramanga en materia de inflación en junio?
En junio, la capital santandereana tuvo una inflación mensual de 0,01 %, por debajo del dato nacional que fue de 0,10 %
En Bucaramanga, los productos que jalonaron este resultado en la ciudad fueron “arriendos y carne de res”, dijo la subdirectora del Dane, Andrea Ramírez Pisco.
Según esa entidad, otros productos que contribuyeron a ese resultado fueron café, el servicio de gas y la leche.
Por otra parte, fueron varios los productos de la canasta familiar que presentaron un aumento de precios en el último año en Bucaramanga.
De acuerdo con las estadísticas del Dane, el tomate (105 %), las gelatinas (47,6 %) y la panela (47,3 %) fueron algunos de los productos que presentaron mayores incrementos en la ciudad durante el último año.
En contraste, los productos que presentaron una caída en los precios durante los últimos doce meses fueron las papas (-41,7 %), arracacha (-23,5 %) y las moras (-18,3 %).
¿Qué tan lejos está de la inflación del rango meta?
Previo a este resultado, el Centro de Estudios Económicos, Anif, explicó que es altamente probable que el país cumpla seis años consecutivos por fuera del rango meta de la inflación (2 % al 4 %) que tiene el Banco de la República.
“Si a eso se le suma la incertidumbre doméstica y un entorno internacional desafiante que mantiene una tensión permanente sobre el movimiento global de tasas, el Banco tiene un menor margen para mantener una política que favorezca la reducción de precios, sin comprometer el crecimiento económico y unas condiciones de crédito favorables”, señalaron desde Anif.

