Economia
Inflación menor al 5 % abre espacio para recorte de tasas por parte del Emisor, ¿de cuánto sería y qué lo frenaría?

La variación anual en el costo de vida de los colombianos volvió a situarse por debajo del 5 por ciento en junio, luego de cuatro años en serie de estar por encima de ese nivel, lo cual representa un alivio para el bolsillo de millones de colombianos y una noticia positiva para la economía en general, pues abre de nuevo la posibilidad para que el Banco de la República —después de dos meses seguidos de pausa— retome su senda de recorte de la tasa de interés de referencia del mercado, hoy en 9,25 por ciento.
La última vez que se había registrado una inflación por debajo del 5 por ciento anual fue en octubre del 202, mes en el que dicho indicador se situó en 4,58 por ciento, según estadísticas del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
Y si bien en el consenso de algunos analistas consultados por EL TIEMP0 son claras las probabilidades de que en la séptima reunión del 2025 de la junta directiva del Emisor la mayoría de sus miembros voten por un recorte en su tasa, este no será tan amplio como algunos sectores lo demandan, toda vez que el panorama económico del país no deja mucho margen de maniobra para que esto sea así, manteniendo la cautela que ha venido aplicando la entidad en el último año en este frente.
La mayoría de los consultados apuntan a que dicho recorte de tasa sería solo de 25 puntos básicos para dejarla en 9 por ciento y hacia adelante la junta continuará evaluando la coyuntura tanto externa como interna, que no lucen tan despejadas para el segundo semestre del año, en la que incluso, los analistas prevén que la inflación podría sorprender al alza en algún momento.
Germán Ávila Plazas, Ministro de Hacienda, y Leonardo Villar, Gerente del Banco de la República. Foto:Banco de la República
Los analistas recuerdan que en las decisiones de política monetaria no se tiene en cuenta solo el curso que muestre el costo de vida sino que en el análisis del equipo técnico del banco también se incluyen otros elementos, como la incertidumbre fiscal, por el lado local y la posibilidad de que Estados Unidos considere la posibilidad de imponer nuevos aranceles al país, por el lado externo, entre otros factores.
‘Extender la pausa’
El dato de junio —4,82 por ciento anual— es bueno, pero está aún lejos de la meta de inflación que el banco había previsto que se tendría para esta época del 4 por ciento, dice Andrés Langebaek Rueda, director de Estudios Económicos de Grupo Davivienda, para quien otra cifra positiva de junio es la de la inflación básica llegó a 4,85 por ciento, esta es, sin alimentos ni regulados.
Sin embargo, el economista dijo que no se puede pasar por alto lo que Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, comentó al término de la junta directiva de ese mes, respecto a los criterios que están teniendo en cuenta para bajar o no las tasas.
Primero, el comportamiento de la ‘inflación pura’ y el de la inflación básica; segundo, el tema fiscal, que genera vulnerabilidades complejas para la economía, como que la tasa de cambio se dispare e impacte la inflación, y tercero, el crecimiento de la economía.
“Si la decisión fuera solo por el comportamiento de inflación, la probabilidad de que el banco recorte sus tasas es más alta, pero desde el punto de vista internacional Colombia tiene un problema fiscal bastante complejo hoy, mientras la economía sigue recuperándose. Bajo ese escenario, creo que el Emisor debería esperar un poco más para tomar una decisión de baja de tasas. Si tuviéramos una situación fiscal más moderada, menos endeudamiento, pues la baja de tasa por parte del banco sería obvia”, explica Langebaek.
Germán Ávila, ministro de Hacienda y Crédito público, durante la presentación del MFMP. Foto:Néstor Gómez EL TIEMPO
Sigue la cautela
Algo en lo que concuerdan otros analistas, como Luis Fernando Mejía, director del centro de estudios económicos Fedesarrollo, para quien una inflación cada vez menor abre espacio para un nuevo recorte de tasas. No obstante, advierte que “ante la persistente incertidumbre fiscal, estimamos que la reducción será moderada, de solo 25 puntos básicos”.
“La junta del Emisor seguirá manteniendo su tono de cautela por tres razones fundamentales: primero, la incertidumbre fiscal, como se evidenció en la pasada reunión del banco; segundo, pese a las buenas noticias en materia del costo de vida, la inflación no es un fenómeno vencido, creemos que en este segundo semestre será más difícil ver nuevas reducciones, lo que dificultará la reducción de tasas, y tercero, el contexto internacional, donde tampoco observamos que la reserva federal —banco central de Estados Unidos— tenga intensión de acelerar el recorte de sus tasas en el corto plazo”, explica por su parte César Pabón, director Ejecutivo Investigaciones Económicas de Corficolombiana.
El economista también apunta cree que en la reunión de julio el recorte de tasas del banco en Colombia no superará los 25 puntos básicos, evidenciando el tono prudente y cauteloso de la junta.
Esa cautela, podría llevar a que la junta del Emisor, luego de un muy probable recorte de su tasa este mes, retome su pausa en los meses siguientes para hacer una evaluación del desempeño de esas otras variables distintas a la inflación que también pesan en sus decisiones de política monetaria.
Felipe Campos, gerente de Inversiones & Estrategia en grupo Alianza, considera que en agosto no habrá reunión de política monetaria, pero el banco tendrá septiembre e incluso octubre para seguir evaluando si reduce su tasa. “El banco no debería acelerar esos recortes porque aún existe un riesgo latente en el frente fiscal y hasta tanto la situación no mejore allí, debe ir muy lento”, comenta el experto.







