Economia
CoreX pagará máximo US$ 100 millones por totalidad de Cerro Matoso, señala Ricardo Gaviria, presidente de la firma

A pesar de que la producción de mineral de níquel en Colombia se ha reducido en los últimos años, que las zonas con potencial de extracción están vedadas por temas de orden público, que el otorgamiento de los títulos mineros es demorado y que los precios del mercado están ‘por el suelo’, las directivas del conglomerado turco CoreX, ven en Cerro Matoso una mina que pueden potenciar y que está alineada con sus intereses globales.
Por eso, decidieron apostarle y comprar la compañía que la administra, por la que están dispuestos a pagar hasta un máximo de 100 millones de dólares, según lo indicó Ricardo Gaviria, presidente de Cerro Matoso, quien comentó, además, que el cierre de la operación está previsto para diciembre del presente año. El directivo contó detalles de la operación y lo que viene para la empresa con esta transacción.
Desde cuándo South32 decidió salir de la inversión en Cerro Matoso…
Nuestra casa matriz hace poco más de dos años tomó la decisión estratégica de salir de los negocios de carbón, de reducir al 50 por ciento emisión de CO2 para el 2035 y enfocarse en dos minerales importantes, zinc y cobre. En ese orden de ideas, en los últimos años vendió sus operaciones de carbón en Sudáfrica y Australia, y adquirió en Chile el 45 por ciento de una mina grande de cobre cerca de Antofagasta, así como un proyecto de zinc, plomo y plata en Arizona (Estados Unidos). Este proyecto ya está en construcción y se aprobó una inversión allí de 2.200 millones de dólares. También tomó la decisión de desinvertir en otros metales, como el níquel, proceso que inició en febrero de este año y ahora se anuncia que CoreX, conglomerado turco, asumirá el control de la compañía, una vez se surtan todos los trámites y autorizaciones.
Cerro Matoso, dueña de la mina del mismo nombre en Montelíbano, Córdoba, en el norte de Colombia. Foto:Cerro Matoso
¿Cuándo quedaría cerrado el negocio?
Muy posiblemente en diciembre de este año Cerro Matoso queda en manos de CoreX, luego de que se surtan las autorizaciones del caso. Es importante mencionar también que para esta compañía el níquel es parte de su eje central, por lo que el objetivo es estar, en pocos años, entre los primeros cinco productores del mundo, para lo cual ha comprado otras minas del metal, como una en Costa de Marfil (África Occidental), otras operaciones similares a las nuestras en Kosovo y otras más en Macedonia. Este conglomerado es uno de los mayores productores de cromo del mundo, pero a su vez, es un grupo muy diversificado, tiene negocios de logística, puertos, buques, construcción y energías limpias, entre otros. Sin embargo, la idea es estar en el top de las primeras 50 empresas de minería del mundo a la vuelta de 10 años, siendo el níquel el eje de esa estrategia.
¿Qué sigue para la empresa en Colombia?
CoreX compra Cerro Matoso porque le ve un potencial grande y viene con la intención de que esta continúe y que crezca, porque también está el tema de baterías. Como el níquel no era prioridad para South32, cuando nosotros presentamos el proyecto ‘níquel mate’, que es convertir el ferroníquel nuestro que es 28 por ciento níquel y 72 hierro, que a través de un proceso de sulfurización se voltea para que sea 72 níquel y 28 hierro, pues estamos en el eje principal de ese nuevo inversionista, porque es estratégico.
La producción de níquel en Colombia ha descendido en los último años y se ha tenido que importar el metal para mantener la de ferroniquel, ¿cuál es la lectura de los inversionistas de esa situación?
Después de que Cerro Matoso hizo su segunda línea, entre 2001 y 2014 produjo más o menos 50.000 toneladas en promedio; del 2014 al 2024 unas 40.000 toneladas y de ahí en adelante las producciones están alrededor de 35.000 toneladas por año. Nosotros hicimos una prueba con mineral traído desde Guatemala el año pasado que funcionó muy bien. Ahora con este nuevo dueño que tiene buques, puertos, empresas de logística y una mina en Costa de Marfil, estas sinergias se alinean para que esos minerales puedan ser utilizados aquí para habilitar el níquel que tenemos en nuestras minas y que no se podría usar sin un mineral de mayor grado para aumentar la producción.
Cerro Matoso es una de las minas de ferroníquel a cielo abierto más grandes del mundo. Foto:Cerro Matoso
¿Cuánto vale una operación de este tamaño?
Este es un negocio por la totalidad de la compañía y se cerró con dos componentes, uno de producción y otro de precio al que se venda el ferroníquel en los próximos 2 o 3 años. Ese es un componente que implica que se puedan desarrollar y viabilizar unos proyectos, así que sumados los dos el precio máximo sería 100 millones de dólares.
Pero en el tema de producción, ¿Colombia tiene posibilidades de que crezca?
Hay varios temas. Existen unas áreas donde tenemos unos títulos, pero por temas de orden público no hemos podido explorar para saber qué potencial se tiene. Pero también tenemos otras, por ejemplo, una mina satélite en Planeta Rica (Córdoba), donde estamos trabajando y explotando. Hay unos títulos que estamos trabajando con la Agencia Nacional de Minería (ANM) desde hace varios años tratando de que se logren, pero ha sido un proceso muy lento, entre otras razones, porque ahora hay que realizar audiencias con las poblaciones y eso tiene sus tiempos. En julio parece que será la última, por lo que esperamos que, cuando se surta ese proceso, la Agencia nos entregue el título para iniciar la exploración y que ojalá haya un mineral importante que se pueda explotar y potencializar para aumentar la producción.
¿Qué tanto es el potencial de Colombia en ese metal?
En esta área es relativamente pequeño (norte de Córdoba), pero Colombia tiene unas áreas al sur del país, en la zona de Cauca y Nariño, con potenciales de níquel importantes, pero donde las autoridades no ofrecen ninguna garantía de seguridad para visitarlas y explorarlas; el tema de orden público es complejo.
Cerro Matoso es un complejo minero-industrial que transforma níquel en ferroníquel desde 1982. Foto:Cerro Matoso
¿Cómo están socializando el tema de cambio de dueños con las comunidades?
Es normal que haya temor entre las personas. Este anuncio se hizo el domingo en la en la tarde y nosotros entre el lunes y miércoles tuvimos varias reuniones con nuestro grupo de interés. Por supuesto, nuestros empleados, nuestros contratistas y las comunidades, afros, campesinas e indígenas tienen temores, los cuales hay que dejarlos a un lado porque se respetarán todas las condiciones que South32 viene brindando, esa fue una de las condiciones para la operación, que se garanticen y cumplan todas las obligaciones contraídas desde el punto de vista laboral, legal, ambiental y social.
¿Cómo están viendo el cierre de año para la compañía?
Vamos a estar del orden de las 35.000 a 36000 toneladas de producción en níquel. Para los años venideros tenemos que esperar, pero ojalá que que la ANM sea más ágil y nos otorgue los títulos que están en trámite, pero eso se demora porque una vez estén, primero hay que explorarlo, ver si hay mineral y después mirar si hay que hacer una modificación a la licencia que tenemos y hacer una estructura de costos lo más simplificada posible y buscar unas sinergias con las compañías del nuevo dueño.
Y el balance de la compañía cómo lo ven al final del año…
El tema de producción bien, pero el financiero no porque el precio en los últimos 18 meses ha estado por el suelo y dominado por los indonesios que hace 10 años tenían el 10 por ciento de la producción de níquel del mundo y hoy controlan el 50 por ciento. Entonces los precios están más alineados con lo que ellos definen. Frente a esto tenemos que esperar, pero igual garantizar que haya caja positivo porque los negocios se muere por falta de caja.







