Economia
Pobreza en Colombia: los factores estructurales que el crecimiento económico no soluciona | Crecimiento | Economía

En Colombia, la pobreza ya no es solo una cuestión de ingresos bajos y aunque la economía creció un 1,7% en 2024 y la inflación bajó al 4,8%, hay renglones que siguen sin resolverse y que no se corrigen con buenas cifras macroeconómicas, dado que necesitan esfuerzos conjuntos por parte de las autoridades, nacional y regionales.
Según la Fundación Microfinanzas BBVA, factores como la informalidad laboral, la desigualdad de género, la falta de acceso efectivo a servicios y una frágil salud financiera siguen siendo las barreras invisibles que impiden que millones de hogares salgan definitivamente de la pobreza.
Consulte aquí: Colombia prepara negociación técnica con EE. UU. sobre aranceles: los puntos sensibles
Esta visión se dio a conocer en la más reciente actualización del informe de impacto, realizado por esta fundación, frente al cual su directora, Estefany García, revela un diagnóstico claro y es que Colombia enfrenta una pobreza multidimensional, feminizada y territorial, que exige políticas integrales y alianzas multisectoriales.
“Para que un emprendedor logre superar la pobreza se requieren al menos tres ciclos de crédito. El crecimiento económico ayuda, pero no transforma por sí solo la realidad estructural de los hogares vulnerables”, dijo esta experta.
Hambre y pobreza.
El talón de la informalidad
Uno de los puntos críticos señalados por el informe es la persistente informalidad laboral, que afecta al 55,2% de los ocupados, cifra que se eleva a más del 83% en zonas rurales, por lo que para los responsables del análisis, esta condición implica bajos ingresos, inestabilidad laboral y ausencia de seguridad social, impidiendo a los hogares planificar y construir una red de protección ante emergencias.
“Muchas veces el hogar mezcla las finanzas del negocio con las necesidades del hogar, y cuando hay un choque, no tienen cómo sostenerse. Solo el 19% de nuestros clientes podrían sobrevivir seis meses con sus ahorros”, advierte García.
Más información: Por qué el precio del pasaportes en Colombia podría ligarse a la fluctuación del euro
Aunque hubo cierta recuperación económica en 2024, los sectores más intensivos en empleo, como la construcción, la manufactura y el comercio; siguen rezagados, ya que entre 2019 y 2024, su participación en el empleo total cayó del 38,8% al 34,3%; lo que agrava la precariedad estructural del empleo, especialmente para los más pobres.
Otro renglón pendiente es la brecha de género en participación y desempleo, dado que en 2024, sólo el 52,3% de las mujeres en edad de trabajar participaron en el mercado laboral, frente al 76,4% de los hombres. Además, la tasa de desempleo femenina fue del 12,8%, 4,4 puntos porcentuales por encima de la masculina.

La pobreza en Colombia ha tenido avances, pero mantiene varios retos.
“Tenemos cerca de 6,3 millones de mujeres fuera del mercado laboral que, si tuvieran las mismas oportunidades de participación que los hombres, podrían transformar su realidad económica”, indica el informe.
Estefany García acotó que en el universo de clientes de Bancamía, las mujeres son mayoría, pero que apenas el 23% de ellas vive en situación de pobreza, frente al 13% de los hombres, por lo que “nuestro reto no es el endeudamiento formal, es evitar que recurran a usureros o préstamos informales que perpetúan el ciclo de pobreza”.
Además, la Fundación subraya la necesidad de ampliar los servicios de cuidado infantil y educación preescolar, para liberar tiempo productivo a las mujeres y permitirles integrarse al mercado laboral en condiciones dignas; agregando que “no se trata solo de inclusión financiera. Sin una infraestructura social que respalde a las mujeres, cualquier avance es frágil y reversible”.
Otras noticias: Esta es la receta que sigue Alquería para llegar a $2 billones en ventas este año
Carencias estructurales
El informe también evidencia déficits persistentes en vivienda, acceso al agua, saneamiento y atención médica, especialmente en zonas rurales o en hogares liderados por mujeres. En ese sentido, cuenta que de los más de 165.000 hogares evaluados entre 2023 y 2024, el 5% vive en viviendas con materiales precarios.
“El 42% tiene techos construidos con materiales inadecuados como plástico o cartón. Y el 7% presenta problemas de saneamiento, principalmente por compartir baños o no tener conexión a redes de alcantarillado”, manifestaron.

La pobreza en Colombia ha tenido avances, pero mantiene varios retos.
En la dimensión de salud, el 3% de los hogares carece de afiliación al sistema de salud y aun entre quienes sí están afiliados, las barreras de acceso persisten, ya que “el seguro de salud es uno de los productos que más buscan nuestros clientes más pobres. Es su forma de protegerse ante lo inesperado”, según cuenta García.
Estos datos confirman lo que los expertos de organismos como la Cepal vienen señalando frente a que el crecimiento económico es una condición necesaria, pero no suficiente para erradicar la pobreza, ya que las privaciones estructurales requieren inversión pública sostenida, infraestructura social y políticas que superen la lógica asistencialista.
Lea también: Corte tumba función a la Supersociedades: ¿por qué la considera inconstitucional?
Pobreza digital
Una de las novedades del informe de la Fundación Microfinanzas del BBVA es la incorporación de la pobreza digital como un factor emergente de vulnerabilidad. Acá cuentan que aunque el 98,6% de los hogares reporta tener conexión a internet, muchos no saben utilizar adecuadamente las herramientas digitales.
“Durante un mes entero, muchos clientes no pueden mantenerse conectados por falta de datos o habilidades. En ocasiones, deben pedir ayuda a sus hijos para hacer un trámite financiero”, explica García, quien destaca que ante esto, la alfabetización digital se vuelve entonces una condición clave para la inclusión productiva.

Crecimiento Económico.
Entre las principales carencias detectadas están el acceso al agua, las condiciones de vivienda y el saneamiento básico. Pero también emergen riesgos como la vulnerabilidad climática, que afecta especialmente a emprendedores rurales.
Por último, para el investigador de la Unidad de Estadísticas Sociales de la Cepal, Pablo Villatoro, Colombia no está sola en este reto y lo que enfrenta es un reflejo del patrón estructural de pobreza en América Latina.
Puede interesarle: Banco de la República pone a circular nueva moneda conmemorativa de $20.000
Aunque reconoce que la pobreza monetaria ha venido cayendo de forma sostenida desde 2008, salvo por el quiebre de la pandemia, advierte que esa mejora no garantiza que haya menos desigualdad ni que los hogares vulnerables estén mejor preparados ante los choques.
“El ingreso es volátil y responde al ciclo económico. Pero hay carencias como el saneamiento, el empleo formal o la protección social que no dependen del ciclo, sino de políticas de largo plazo”, explicó Villatoro e insiste en que medir solo la pobreza por ingreso puede generar errores de focalización y se corre el riesgo de dejar por fuera a hogares con graves privaciones estructurales.







