Aunque las exportaciones han crecido en valor durante el año, persisten las dificultades que limitan la expansión comercial y la diversificación de productos y destinos.

En los primeros cinco meses de 2025, las exportaciones colombianas sumaron USD FOB $20.433,1 millones, lo que representa un crecimiento del 1,4 % frente al mismo periodo de 2024. Sin embargo, el volumen exportado cayó un 20,3 %, con 36,2 millones de toneladas enviadas al exterior, lo que refleja una menor cantidad de productos comercializados, pese al aumento en el valor de las ventas.

Liry Sofía Betancourt, directora del programa de Administración de Negocios Internacionales de Areandina Pereira, advirtió que, si bien sectores como el agropecuario han mostrado un desempeño favorable en el país, existen barreras estructurales que deben superarse para consolidar una mayor presencia en nuevos mercados internacionales.

Betancourt destacó que la dependencia del café como producto principal se ha reducido parcialmente, gracias al crecimiento en la exportación de otros bienes. “En el Eje Cafetero, por ejemplo, hemos aumentado las ventas de aguacate, transformadores eléctricos y confitería”, señaló. También mencionó que han surgido nuevos destinos, como Alemania y Bélgica, aunque Estados Unidos continúa siendo el principal comprador.

Sin embargo, el camino hacia una mayor internacionalización enfrenta importantes desafíos. Entre ellos está la persistente dependencia de bienes tradicionales, una infraestructura logística limitada —“el acceso restringido a puertos y la ausencia de plataformas logísticas regionales nos dificulta la competitividad”—, altos costos logísticos que alcanzan el 29 % en el Eje Cafetero, y tiempos de exportación excesivos. “En el Eje Cafetero se pueden requerir hasta 156 horas”, mientras que en países como México o Chile, este proceso toma solo 48 horas.

A esto se suma el desconocimiento y la subutilización de los tratados de libre comercio. Aunque Colombia cuenta con 18 TLC vigentes, muchos empresarios no saben cómo aprovecharlos. “Si empezamos a ofrecer productos o servicios con mayor valor agregado, un poco más especializados, podríamos incluso obtener un mejor precio”, apuntó la directora.

A pesar de los desafíos, para la docente de Areandina existen oportunidades para que el país diversifique sus mercados de exportación. Por ejemplo, la reciente adhesión a la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, liderada por China, que busca integrar Asia con África, Europa y América Latina mediante financiamiento e infraestructura, podría abrir nuevas puertas para los productos nacionales”, indicó.